El letrado advierte que indagar sobre hijos, estado civil o salud durante un proceso de selección es ilegal y recomienda no contestar en estos casos, que exceden el marco adecuado de una entrevista
La búsqueda laboral se ha vuelto un procedimiento cada vez más competitivo, en el cual sobresalir entre numerosos aspirantes requiere estrategia, preparación y un buen autoconocimiento. Más allá de enviar un currículum, es esencial entender qué valoran las empresas y cómo transmitir efectivamente las propias capacidades. Las entrevistas de trabajo, elemento clave en el proceso, representan una instancia para mostrar aptitudes, motivación y adecuación a la organización, aunque la anticipación con la que enfrentan los candidatos estas etapas puede permitir que los empleadores aborden temas fuera de lugar.
Dentro del proceso de selección, se plantean interrogantes que afectan derechos fundamentales de los candidatos, como señala el abogado Sebastián Ramírez. En un video publicado en su cuenta de TikTok (@leyesconsebas), Ramírez destaca como inadecuadas las preguntas relacionadas con la situación familiar, el estado civil y la salud.
El especialista indica que existen límites claros respecto a la información que puede solicitarse, ya que muchas de ellas podrían favorecer la discriminación contra personas que gozan de derechos laborales básicos, como permisos laborales. “La primera es preguntar si tienes hijos. Porque lo que verdaderamente buscan saber es si vas a pedir licencias, o si tienes que cuidar a tus hijos… Esta pregunta no debe ser respondida”, aclara Ramírez.
Preguntas sobre estado civil o enfermedades
En la misma línea, el experto subraya el impacto de otra cuestión que afecta principalmente a las mujeres, añadiendo además un componente de género. “En segundo lugar, una pregunta que perjudica mucho, sobre todo a las mujeres, es el estado civil, si estás casada o no”, detalla Ramírez. Añade que esta información suele utilizarse para hacer conjeturas sobre la dedicación o disponibilidad futura de la trabajadora, de manera similar a lo que sucede con las responsabilidades familiares. “Con esto evaluarán e inventarán sus propias ideas, igual que antes: si vas a tomar licencias, si no, si tienes que ir al colegio, cuidar a los niños, asistir a reuniones… Todo eso no es legal”, enfatiza el abogado.

Cómo actuar ante estas preguntas
A esto se suma un tercer aspecto improcedente pero habitual en el proceso de selección: consultas sobre patologías o condiciones de salud. “Y en tercer lugar, preguntan si tienes algún problema de salud. Eso ya no corresponde al ámbito laboral. Es algo totalmente personal”, aclara Ramírez, resaltando la importancia del respeto a la privacidad del candidato por encima de los intereses empresariales en este contexto.
El abogado anticipa la posible preocupación de los aspirantes sobre cómo responder estas situaciones. Reconoce la presión de contestar en circunstancias donde el silencio podría interpretarse en su contra, aunque defiende la relevancia de mantener la dignidad profesional: “Y sé muy bien lo que me dirán en los comentarios, que si no respondes quizás te descarten, pero a veces es mejor conservar la dignidad y evitar inconvenientes a futuro, porque si contestas puede que no sea el lugar indicado para ti, ya que te podrían generar obstáculos más adelante”.

