Dieta recomendada por expertos en nutrición para pacientes con cáncer de colon

Ninguna dieta elimina el cáncer, pero la alimentación puede ser un soporte durante el tratamiento

Alimentos ricos en omega-3 (Freepik)

Frente a un diagnóstico de cáncer, la alimentación durante el tratamiento puede jugar un papel fundamental. Aunque ninguna dieta cura el cáncer, ciertos alimentos facilitan el control de la enfermedad, especialmente en el contexto del cáncer de colon. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se prevé que en 2025 se diagnostiquen 30.311 casos.

En el transcurso del tratamiento del cáncer colorrectal, las necesidades nutricionales cambian debido tanto a la enfermedad como a los efectos de la quimioterapia, la radioterapia y las intervenciones quirúrgicas. Por esta razón, los oncólogos insisten en la importancia de mantener una dieta equilibrada que incluya todos los grupos de alimentos no procesados. Una dieta variada y balanceada no solo asegura un aporte adecuado de nutrientes esenciales, sino que contribuye a preservar la masa muscular, el peso corporal y fortalece el sistema inmunitario.

Las frutas y verduras tienen un lugar destacado en esta alimentación, según lo señalado por la Academia Española de Nutrición y Dietética. Su contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes ayuda a proteger las células y mejora la tolerancia frente al tratamiento. Cuando se presentan problemas digestivos, es frecuente recomendar su consumo en forma hervida para facilitar la digestión y reducir molestias como hinchazón o diarrea. Asimismo, se incluyen los lácteos, que aportan proteínas y calcio; y los cereales como pan, avena, arroz o pasta, que proporcionan energía de manera sostenida.

Las legumbres también son un componente esencial en la dieta de estos pacientes. En la nutrición oncológica se valora su aporte de fibra y proteínas vegetales, aunque se debe adaptar su consumo a la tolerancia individual. Para quienes tienen digestiones complicadas, una opción adecuada es tomarlas en formato de cremas o purés, lo que disminuye la cantidad de piel y favorece su absorción. La Academia Española de Nutrición y Dietética aconseja incluir legumbres sin piel y bien cocidas de dos a tres veces por semana.

Episodio: Cáncer de colón.

Pollo, pavo y pescado azul en el tratamiento del cáncer de colon

El papel de las proteínas es clave para prevenir la desnutrición, uno de los problemas más comunes en pacientes oncológicos. La pérdida de apetito o los cambios en el gusto pueden limitar la ingesta adecuada, por lo que garantizar fuentes proteicas es una prioridad. Por ello, se recomienda alternar semanalmente alimentos como pescados, carnes magras, huevos y legumbres.

Dentro de las proteínas de origen animal, el pescado destaca como una opción favorable, especialmente el pescado azul (sardinas, caballa, atún, bonito del Norte, salmón) por su contenido de ácidos grasos omega-3, un tipo de grasa saludable que ayuda a regular la inflamación y a facilitar la recuperación. Se aconseja consumir pescado dos o tres veces por semana, dando prioridad a este tipo por sus beneficios nutricionales.

La carne también tiene un lugar importante siempre que se elijan variedades magras como pollo, pavo o conejo, que contienen menos grasas y resultan más fáciles de digerir. El consumo de huevos, recomendado entre dos y tres veces por semana, aporta proteínas de alta calidad y es fácilmente asimilable por el organismo.

Otro componente esencial en la dieta durante el tratamiento del cáncer de colon son las grasas saludables, principalmente el aceite de oliva virgen extra, los aguacates y nuevamente el pescado azul. Estas grasas contribuyen a mantener un buen estado nutricional y suministran energía cuando la ingesta puede ser reducida. Además, los frutos secos y semillas, consumidos crudos, tostados o en crema, constituyen una fuente importante de nutrientes, siempre que se evite su consumo con sal, azúcares añadidos o frituras.

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