Las operaciones de compraventa y la demanda de alquiler por parte de menores de 25 años caen a medida que las nuevas generaciones retrasan su emancipación, según un estudio de Fotocasa
Las operaciones de compraventa y la demanda de alquiler por parte de menores de 25 años caen a medida que las nuevas generaciones retrasan su emancipación, según un estudio de Fotocasa
El mercado inmobiliario en España continúa mostrando tensiones que impactan a todos, aunque con desigualdad. Los elevados precios, las dificultades para ahorrar y la inestabilidad laboral modifican quién está en condiciones de comprar o alquilar, dejando a los jóvenes cada vez más rezagados frente a adultos con mayor capacidad económica y estabilidad. Los jóvenes tienen cada vez más obstáculos para encontrar su primer hogar, mientras que los mayores adelantan posiciones en las operaciones.
En esta línea, el informe Radiografía del mercado de la vivienda en el segundo semestre de 2025, elaborado por Fotocasa Research, muestra que la participación de los jóvenes en el mercado inmobiliario se reduce, mientras que los adultos entre 25 y 44 años aumentan su papel en la compra y alquiler de viviendas.
El grupo de particulares entre 18 y 24 años ha registrado el mayor descenso en su presencia en el mercado inmobiliario. En el último año, solo el 44% de este segmento realizó alguna operación relacionada con vivienda, comparado con el 54% registrado en 2024, siendo los jóvenes el único colectivo que muestra una reducción significativa.
La inestabilidad laboral cierra puertas a las nuevas generaciones
En este segmento, el alquiler sigue siendo el principal medio de acceso a una vivienda. Un 34% participó en el mercado del alquiler, mientras que solo un 18% pudo comprar. María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, señala que la combinación de empleos precarios, remuneraciones bajas y escasa capacidad de ahorro dificulta la compra para los jóvenes.

La disminución de compradores jóvenes también eleva la edad media de quienes adquieren viviendas, la cual alcanza los 41 años, con mayor presencia de personas mayores de 55 años. En cuanto al alquiler, la edad promedio es de 37 años, destacando un aumento en jóvenes que continúan residiendo con sus padres.
Ante las dificultades que enfrentan los jóvenes, tanto la compra como el acceso al alquiler se postergan hasta edades superiores. Esto provoca que los adultos entre 25 y 34 años experimenten una recuperación notable, incrementando su participación en el mercado de la vivienda. La proporción de personas en ese rango que compran o alquilan sube del 51% al 58%, con un aumento especialmente relevante en la compraventa, que alcanza el 38%, ocho puntos más que el año anterior. Este grupo se ha convertido en el más activo en la adquisición de viviendas, apoyado por una mayor estabilidad laboral y condiciones de acceso más favorables.
Más jóvenes recurren al alquiler por habitaciones
Para los jóvenes entre 18 y 24 años, aunque la actividad en el alquiler general disminuye, aumenta el porcentaje que busca habitaciones en pisos compartidos, pasando del 8% al 10%. No obstante, los intentos frustrados de alquiler continúan siendo frecuentes, reflejando las dificultades para acceder a una vivienda propia. Así, a pesar de que cada vez más jóvenes retrasan su emancipación, quienes lo consiguen a menudo lo hacen en condiciones menos favorables que sus predecesores, viéndose obligados en muchos casos a compartir piso.
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que el Estado compre 25.000 viviendas que fondos de inversión ponen a la venta por debajo del precio de mercado, con el fin de aumentar el parque público bajo la modalidad de alquiler asequible. (Fuente: Congreso)
El informe recalca la urgencia de implementar políticas que faciliten la incorporación de los jóvenes al mercado de la vivienda. Entre las propuestas destacan: reducir impuestos en la compra de vivienda, ofrecer garantías públicas para acceder a hipotecas y fomentar modelos como el alquiler con opción a compra. Según los expertos, estas medidas podrían ayudar a que más jóvenes logren independizarse y accedan a su primer hogar.

