Diputados críticos del PSOE consideran viable una opción alternativa: «El sanchismo muestra signos de desintegración»

El ex ministro Jordi Sevilla señala que también existen «alcaldes y dirigentes autonómicos» que «todavía no se atreven a expresarlo públicamente», pero que opinan que «es momento de empezar a considerar pasar página».

Pedro Sánchez y Cristina Narbona, presidenta del PSOE.

Estos movimientos ocurren de forma «horizontal» y, particularmente, «con gran discreción». Más allá de declaraciones públicas aisladas, el sector crítico dentro del PSOE trabaja fuera del foco mediático en una «alternativa» futura a Pedro Sánchez, para la cual cuentan, entre otros cargos actuales, con diputados que se encuentran en el Congreso.

A pesar de que en la confección de las listas para las elecciones de 2023 hubo una intervención directa de Ferraz para configurar un grupo mayoritariamente afín—lo que provocó una profunda molestia en varias federaciones—, fuentes consultadas por este medio indican que ahora persiste un «malestar latente» entre algunos parlamentarios que en su momento apoyaron al secretario general, aunque no lo hicieron en las primarias, principalmente por la forma en que se han gestionado los casos de corrupción relacionados con miembros de su núcleo duro. «El sanchismo no es tan sólido como parece; comienza a desmoronarse,» advierte una persona familiarizada con los detalles internos de la formación.

A los diputados insatisfechos, que por ahora prefieren mantenerse en el anonimato, el ex ministro Jordi Sevilla añadió este lunes a «alcaldes y dirigentes autonómicos» que «todavía no se atreven a expresarlo públicamente», pero que, al igual que él, consideran que «es necesario empezar a pensar en dejar atrás a Pedro Sánchez». Quien fuera miembro del Gobierno con José Luis Rodríguez Zapatero y asistió al actual presidente en las negociaciones fallidas con Ciudadanos explicó en una entrevista en Onda Cero que ese proceso debe realizarse «con calma, sin presiones ni prisas, y de la mejor manera posible para lograr un partido unido y socialdemócrata que recupere la ilusión de sus militantes y ciudadanos».

Desde Ferraz muestran su «respeto, como corresponde», hacia las opiniones disidentes, aunque recuerdan que Sánchez fue reelegido hace un año con el 90% de los votos de los delegados presentes en el congreso de Sevilla. «El PSOE está unido, comprometido y respaldando a su secretario general y no existen fisuras que puedan alterarlo,» enfatiza Montse Mínguez, portavoz de la Ejecutiva Federal.

En una entrevista con EL MUNDO en octubre, Sevilla propuso la creación formal de una corriente crítica dentro del partido respaldada por militantes, iniciativa que generó apoyos en privado, pero también controversias internas dentro del sector. «Es un error, pues fortalecería a Pedro presentándolo como víctima,» considera un ex dirigente con responsabilidades destacadas en el pasado. «Solo le daría un respiro,» añade otro. Y concluye un tercero: «Tendría un enemigo claro en quien centrarse, piensa solo en trincheras».

También Emiliano García-Page, único entre los cuatro presidentes autonómicos socialistas que manifiesta una voz pública discordante con el liderazgo nacional del partido, se desmarcó de esta idea. «No formo parte de ninguna conspiración ni movimiento; no tengo la edad ni la intención para ello,» afirmó el presidente de Castilla-La Mancha.

Socialdemocracia 21

En la entrevista de este lunes en Onda Cero, Sevilla reformuló su propuesta de «alternativa» con el propósito de organizar un movimiento llamado Socialdemocracia 21, destinado a que militantes y simpatizantes puedan «proponer ideas» para recuperar las raíces del partido —que, según consideran, han desaparecido durante la gestión de Sánchez— y «reunir a personas» que, llegado el momento, puedan demostrar que existe «otra forma de actuar y afrontar los problemas de los ciudadanos dentro del ámbito de la izquierda».

«Los mayores podemos y debemos empujar el carro, pero quienes deben tirar de él son los jóvenes. Los que deben liderar tienen que ser personas activas, con energía y futuro,» subrayó quien en los últimos meses se ha consolidado como portavoz no oficial del sector crítico frente al actual secretario general del PSOE.

De acuerdo con el ex ministro, varios miembros del partido están dispuestos a encabezar esa reestructuración interna cuando llegue el momento, «pero muchos aún están temerosos de que sus nombres se hagan públicos y otros discuten que todavía es algo prematuro y que hay que esperar un poco más». A lo que agregó: «Pero haberlos, haylos».

Ante los intentos por construir una alternativa, Sánchez ha reiterado en múltiples ocasiones su intención de presentarse a las próximas elecciones aunque las encuestas anticipan que no logrará renovar la mayoría necesaria para continuar en La Moncloa.

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