El Monarca pronuncia esta declaración durante la constitución del pleno de la comisión nacional creada para conmemorar el V centenario del Consejo de Estado.

El Rey Felipe VI ha presidido la sesión en la que se constituyó el Pleno de la Comisión Nacional para conmemorar el V centenario del Consejo de Estado, previsto para 2026. Durante el acto, en el que también participó el presidente del Gobierno, Don Felipe resaltó la labor «esencial» de esta entidad. Subrayó, además, que «las instituciones perduran, y esa permanencia se convierte en el principal respaldo de su prestigio, siendo el mejor indicativo de su relevancia», una reflexión aplicable a cualquiera de ellas y que coincide con el aniversario de 50 años de monarquía parlamentaria.
El Consejo de Estado es el órgano consultivo supremo del Gobierno, cuyo fundamento principal es la protección del Estado social y democrático de Derecho, como manifestación de los derechos ciudadanos. La celebración de estos cinco siglos representa una ocasión para valorar su papel histórico crucial en España y para divulgar la relevancia actual de esta institución, que además es el Consejo Consultivo más antiguo de Europa.
Por este motivo, el Monarca expresó su pesar porque la «importancia» de las acciones históricas de esta entidad «pase frecuentemente inadvertida para la mayoría de la ciudadanía», a pesar de tratarse del «consejo más antiguo de Europa» y, con probabilidad, a nivel mundial. Como ejemplo de esta «falta de conocimiento», recordó que cuando acudió al Consejo de Estado como estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, era un lugar poco conocido para él y resultó ser «un hallazgo».
Con este propósito, el Consejo de Ministros, en su reunión del 18 de febrero, aprobó el Real Decreto que establece la Comisión Nacional para la Conmemoración del V Centenario del Consejo de Estado, encargada de diseñar, planificar y coordinar las actividades conmemorativas que tendrán lugar durante 2026, en colaboración con Administraciones públicas, otros países, organismos internacionales, entidades públicas y privadas, así como con personas destacadas vinculadas a las funciones que desempeña el Consejo de Estado.
En este contexto, Don Felipe solicitó a los integrantes de la comisión que apuesten por un programa educativo porque, según el rey, «explicar algo resulta un gran reto en tiempos tan acelerados como los actuales». Además, pidió que dicho programa «cuente con representantes de todos los sectores, incluya la dimensión europea e iberoamericana» y que «llegue a todos empleando el lenguaje más claro e inclusivo posible, que es otro de los principales desafíos del ámbito jurídico en su interacción con la ciudadanía».
En ocasiones, señaló don Felipe, «la actualidad capta tanta atención que la memoria se desvanece«, motivo por el cual añadió que la comisión «puede aportar a ese necesario ejercicio de memoria colectiva».
La Presidencia de honor de esta Comisión corresponde al Rey, mientras que la preside Pedro Sánchez. Además, se constituye un Pleno compuesto por el ministro de Justicia, Félix Bolaños; los consejeros permanentes del Consejo y 17 vocales designados por instituciones como la Real Academia de Jurisprudencia, el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, y la Real Academia de la Historia, entre otras.
Desde 1526, el Consejo ha asesorado al Estado en asuntos de gran relevancia jurídica y política. En la historia contemporánea española, el Consejo de Estado se origina como institución de la España constitucional, por resolución de las Cortes de Cádiz. Así se inicia una tradición constitucional que se reflejaría posteriormente en la Constitución de 1931 y culminaría en la vigente de 1978.

