PSOE enfrenta dificultades mientras Sánchez mantiene calma y Ábalos actúa como ‘El conde de Montecristo’

La prisión de Ábalos es vista por el PSOE como una nueva etapa en la investigación de los sumarios por presunta corrupción vinculados al partido. No está claro si el ex ministro buscará tomar revancha.

El PSOE agobiado, Sánchez "muy tranquilo" y Ábalos como 'El conde de Montecristo'

Los hechos continúan desarrollándose. Ábalos y Koldo ya se encuentran en prisión, los tribunales siguen tramitando los casos que afectan -de una manera u otra- al PSOE, el presidente del Gobierno mantiene la calma, los socialistas permanecen preocupados, el Partido Popular no cesa en sus manifestaciones y la ciudadanía observa el ciclo sin cambios. Ocurren múltiples eventos, pero el panorama no varía.

«La gente olvida». Así se describe la realidad política desde la perspectiva de una persona con larga experiencia, una frase que podría considerarse grabada en las paredes de La Moncloa. Hace una semana, la condena para el fiscal general del Estado fue el suceso más relevante en la historia reciente de España. Ayuso acusaba de «dictadura sanchista» y la izquierda jurídica denunciaba un «golpe de Estado» por parte del Tribunal Supremo. España apenas tuvo tiempo para asimilar términos como «golpismo» y «dictadura». El juez ordenó encarcelar al ex alto cargo del PSOE de Pedro Sánchez —ex secretario de Organización y ex ministro de Transportes—, y esa noticia crucial fue rápidamente reemplazada por otra igualmente impactante.

Todas las fuentes consultadas por este diario, tanto dentro del Gobierno como en el PSOE, cercanas y lejanas a Sánchez, coinciden en un punto: «Salvo un suceso tan inesperado que nadie pueda prever ahora mismo, Sánchez terminará la legislatura».

Según el relato que el presidente ha hecho público después, Pedro Sánchez solo consideró la posibilidad de renunciar en dos momentos: durante cinco días en abril a causa de la crisis familiar por la imputación de Begoña Gómez, y cuando Santos Cerdán, un hombre íntegro y negociador habilidoso, fue detenido por presunta corrupción. «Desde que decidió seguir adelante con esa carga, que Ábalos y Koldo estén en prisión es secundario», indican fuentes gubernamentales.

Ahora la incógnita que toda España plantea es si Ábalos, considerado el alter ego de Sánchez en las primarias, buscará venganza contra quienes cree que lo traicionaron. «Nos preocupa el barro y las mentiras que pueda lanzar, como lo relativo a la reunión con Otegi, pero el presidente está muy sereno. No habrá nada cierto en lo que diga. Todos estamos decepcionados y molestos con estas personas en las que confiamos en algún momento», expresan desde Moncloa.

El conde de Montecristo

«Ábalos acumuló el control máximo del PSOE, fue la figura más cercana a Sánchez, parte de su círculo íntimo. La prisión es dura: la gente suele decaer al perder la noción del espacio y del tiempo, pues los días se vuelven idénticos. Hay personas más resistentes, pero no se sabe si Ábalos sucumbirá, ni de qué forma, ni cuánto conoce que pueda afectar al presidente. Por ahora, lo expresado en entrevistas no parece suficiente para derribar a nadie», aseguran en el Gobierno. «Estamos entrando en terreno desconocido. Esto escalará y nadie sabe lo que pueda salir a la luz en las próximas semanas. Ábalos es una figura poderosa, sabe mucho, fue cercano al presidente durante años. Y dado lo que enfrentará, podría no importarle nada». El conde de Montecristo —novela que narra la elaborada venganza de Edmundo Dantés contra quienes lo encarcelaron en una isla remota y de la que logró escapar— es la historia que cualquier persona que se siente víctima de una injusticia desearía replicar. El Dantés de Alejandro Dumas es un hombre honesto traicionado por quienes confiaba. Fue la historia que inspiró al Pedro Sánchez que tomó revancha de sus adversarios en el Comité Federal. Fue también la novela que leyó Nicolas Sarkozy en prisión, y es el libro que el abogado de Ábalos le ha aconsejado leer tras visitarlo en Soto del Real.

Quienes no forman parte directa de Moncloa, aunque sí están comprometidos con el PSOE, tienen una percepción distinta. «La cuestión es: ¿para qué se quiere seguir aguantando a toda costa? Sumado al coste político de tener a dos ex secretarios de Organización en prisión por corrupción, la mayoría parlamentaria de la investidura ya no existe y no hay Presupuestos, por lo que el argumento de resistir para avanzar carece de sentido», comenta un ex dirigente socialista.

«El presidente está muy tranquilo». Eso es lo más importante. La convocatoria anticipada está en manos de Pedro Sánchez. En exclusiva porque la moción de censura resulta poco probable. «Las bases del PSOE respaldan a Pedro Sánchez sin reservas. No dudan que se busca expulsarlo de manera antidemocrática, por eso el apoyo es total e incondicional. Nadie le exigirá algo distinto que perseverar. Y Pedro es muy hábil en afrontar crisis y manejar situaciones excepcionales, como demostró con la condena al fiscal general, a la cual supo darle la vuelta para movilizar el voto progresista presentándose como víctima del Tribunal Supremo».

Génova, a espaldas del PP valenciano

La crisis política en la Comunidad Valenciana, desatada por la gestión del ya ex presidente Carlos Mazón tras el desastre provocado por la dana, concluyó con la elección de Juanfran Pérez Llorca como presidente de la Generalitat con el apoyo del PP y Vox. La dirección nacional decidió mantenerse al margen de los sucesos en esta comunidad, que en los comicios de 2023 arrebató el gobierno al PSOE. Ningún miembro de la dirección nacional asistió al pleno que nombró a Pérez Llorca y aún se desconoce si Feijóo participará en la toma de posesión del mandatario electo el próximo martes en Valencia. Tampoco se sabe cuántos presidentes autonómicos del PP respaldarán a su compañero.

Pérez Llorca ha empezado distanciándose de su predecesor. Ha pedido disculpas a las víctimas y planea reunirse con ellas.

La decisión de la ex consejera Salomé Pradas de romper el silencio y revelar la conducta de Mazón durante el día de la dana indica que el PP valenciano enfrenta obstáculos complejos.

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