Un análisis llevado a cabo por la Universidad de Murcia destaca que Santiago Abascal continúa siendo el dirigente político que más rechazo provoca en España, manteniendo esta posición por quinto año consecutivo.
Según la Encuesta Nacional de Polarización Política, un 70% de los españoles percibe un incremento en el nivel de confrontación política durante el último año.
El Partido Popular es el que experimenta la mayor caída en simpatía entre sus propios votantes, seguido a continuación por Sumar y PSOE, mientras que Vox muestra una disminución más leve.
El 82% de los participantes en la encuesta opina que la manipulación en los medios «no afines» es significativa, y seis de cada diez personas contrastan la información recibida.
Los individuos con posturas ideológicas de extrema derecha perciben una mayor crispación en España que quienes se sitúan en la extrema izquierda. Este es uno de los hallazgos principales de la Encuesta Nacional de Polarización Política realizada por el CEMOP de la Universidad de Murcia.
“La conclusión inicial de este estudio revela que 7 de cada 10 españoles consideran que el nivel de enfrentamiento en el país ha aumentado respecto al año anterior”, señalan los investigadores del Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (CEMOP) tras realizar 1.110 entrevistas telefónicas.
Este informe también evalúa la evolución de las percepciones sobre los principales partidos nacionales, detectando “una disminución en la simpatía de los votantes hacia sus respectivos partidos”, así como “un deterioro generalizado en la afinidad partidista”. Este desgaste afecta con mayor intensidad al Partido Popular.
“El partido con mayor retroceso es el PP, que en 2024 desciende del 26,7% de entrevistados con fuerte adhesión al 18,1%, lo que implica una caída de 8,6 puntos. Le siguen Sumar, con un descenso del 21,9% al 16,5%, y el PSOE, que baja del 28,0% al 23,6%. Vox presenta una caída más moderada, pasando del 18,8% al 16,9%”.
La extrema derecha es la que recibe la valoración más negativa en cuanto a sus líderes estatales dentro de cada formación política. En este sentido, Santiago Abascal, presidente de Vox, acumula cinco años consecutivos con la peor valoración según los encuestados. Esto ocurre a pesar de que Vox tiene en Murcia una de sus principales bases electorales, especialmente en los sectores agrícola y ganadero.
“El líder que genera los niveles más altos de antipatía sigue siendo, por quinto año consecutivo, Santiago Abascal: el 67,9% de quienes participaron en la encuesta le otorga una puntuación entre 0 y 3 en el termómetro de sentimientos utilizado por el CEMOP, cifra que supone un aumento de 3,6 puntos respecto a 2024”.
Después de Abascal está el presidente del PP: «Por otro lado, se observa un incremento notable del rechazo hacia el líder popular Alberto Núñez Feijóo, que sube desde el 48,9% en 2024 hasta el 55,8% en la actualidad. El porcentaje de entrevistados que desaprueba a Pedro Sánchez también ha aumentado del 50,8% al 54,2%».
La prensa influye
La polarización política también impacta en cómo los ciudadanos perciben a los medios de comunicación. En una escala del 0 al 10, la afirmación de que “los medios intentan influir en la opinión pública para favorecer una postura determinada”, alcanza un 8,3, lo que, según los investigadores del CEMOP, indica que “los medios son vistos como agentes que intentan dirigir la opinión más que como reflejo imparcial de la realidad”.
Esta percepción se refleja en que 3 de cada 10 encuestados asegura contrastar las noticias de los periódicos digitales o impresos con otras fuentes. “Ante este clima de desconfianza, casi seis de cada diez personas (58,4%) adoptan una actitud más vigilante: un 37,1% confirma que verifica la información con otros medios y un 21,3% señala que revisa personalmente los datos recibidos».
«Al mismo tiempo, la mayoría percibe un uso partidista de la información entre los grupos enfrentados: el 82% considera que la manipulación en los medios “no afines” es elevada”. Parece que la polarización política y social, por ahora, es un fenómeno persistente.

