La fisioterapeuta, invitada en ‘¡De Viernes!’, criticó duramente al presentador de televisión por la pensión del hijo que tienen en común

El prolongado intercambio de declaraciones entre Gabriela Guillén y Bertín Osborne parece haber alcanzado un punto decisivo. Tras un fin de semana particularmente agitado en los platós, donde ambos protagonizaron los debates principales, este domingo se confirmó un avance relevante: según informó la colaboradora Beatriz Jarrín en Fiesta, está prevista la firma esta semana del acuerdo que regulará la relación respecto al hijo que comparten.
Este anuncio pone fin, al menos por ahora, a la incertidumbre creada luego de la entrevista de Guillén en ¡De viernes!, donde la fisioterapeuta admitió que no existía un acuerdo legal vigente y que la comunicación entre ellos había sido casi nula por varios meses. Sus declaraciones, especialmente al señalar que el cantante solo había visitado “tres veces” al pequeño Arian David, generaron una ola de reacciones que se prolongaron durante todo el fin de semana.
El sábado, Fiesta difundió las primeras opiniones del círculo cercano a Osborne. Pipi Estrada, amigo personal del presentador, comentó que Bertín se sentía “molesto” y creía que Guillén “estaba aprovechándose de la situación para obtener dinero”. Las palabras del colaborador se emitieron poco después de que la modelo afirmara en su entrevista del viernes que no había recibido ninguna contribución económica para la manutención del niño. “No existe responsabilidad alguna”, expresó con firmeza.
El programa también sugirió que el propio Osborne reconoció que no estaba entregando apoyo económico debido a que atraviesa “un momento complicado”. Este argumento coincidía con lo que la paraguaya había relatado públicamente: que el artista le expresó que su situación financiera no era buena. Las versiones contrapuestas y la falta de un acuerdo formal explican por qué la comunicación entre ambos se mantuvo bloqueada hasta ahora.
A esta atmósfera tensa se sumó la mención a la exclusiva conjunta publicada en ¡Hola! en agosto pasado. Aunque fue presentada como un acuerdo amistoso y un intento de normalizar la situación, con el tiempo quedó como un episodio aislado dentro de una relación marcada por la desconfianza y frecuentes desacuerdos. Los colaboradores del programa recordaron este domingo que los ingresos obtenidos fueron destinados al hijo en común, una decisión que supuestamente se había acordado en su momento.

Un documento listo para formalizarse
En medio del intenso ruido mediático, Fiesta aportó este domingo un dato fundamental: Guillén y Osborne volvieron a dialogar pocas horas antes del programa. Jarrín, en comunicación directa con la modelo, aseguró que Gabriela confirmó que “las cosas quedaron aclaradas” y que Bertín no está enfadado con ella, contradictorio a las versiones previas. Añadió, además, que esta conversación no fue resultado directo de la entrevista del viernes, sino un esfuerzo anterior para evitar malentendidos.
“Esta semana finalmente firmarán un acuerdo. Establecerán las visitas, las responsabilidades financieras y la estructura de su nueva relación parental”, explicó Jarrín. Esta afirmación dista de lo narrado por Guillén en ¡De viernes!, donde mencionó que la falta de comunicación había sido el principal obstáculo: “No se ha firmado por falta de interés”, llegó a expresar.
La drástica decisión de Bertín Osborne tras el nacimiento de su hijo: “No quiero ejercer de padre”.
Ese mismo fin de semana, la modelo regresó al programa de Mediaset para anunciar que evaluaba presentar una demanda contra el cantante debido a su prolongada ausencia en la vida del niño. Guillén aseguró que ella misma había buscado acercamientos durante meses sin ninguna respuesta y remarcó que lo que más le duele no es lo económico —“el dinero no es el problema”—, sino la falta de implicación afectiva. “No le he pedido que cambie pañales, solo una llamada”, expresó en directo.
Guillén también contestó a Eugenia Osborne, quien días antes expresó su molestia. La fisioterapeuta aclaró que fue ella quien motivó a Bertín a informar a sus hijas sobre el embarazo para evitar que se enteraran por la prensa. Sobre que las hijas del cantante no hayan dado el paso de conocer al niño, Gabriela fue contundente: “Siempre he facilitado todo. A mí no me han llamado, saben dónde vivo. No pondré impedimentos de ningún tipo“.

