El exministro narra cómo el propietario de Air Europa apareció en su domicilio sin previo aviso «en estado de ansiedad». Corrobora los mensajes interceptados por la UCO entre Aldama y Koldo que describen la influencia de la esposa del presidente en el proceso de rescate.

José Luis Ábalos siempre ha manifestado un resentimiento evidente durante el último año por la presión insoportable que sufrió por parte de Air Europa para obtener la aprobación de su rescate millonario en plena pandemia; se esforzó intensamente para lograrlo; y asegura que los dueños de la empresa nunca le agradecieron el esfuerzo.
El exministro de Transportes relata que, en medio de las negociaciones para avalar la ayuda estatal de 475 millones, Javier Hidalgo se presentó sin aviso un fin de semana en su residencia oficial ubicada en el madrileño barrio de El Viso. Al borde de un colapso nervioso, le suplicó apoyo porque el coloso aeronáutico estaba próximo a cerrar.
«El nivel de ansiedad era tal que, antes de saludarme, me pidió que le ofreciera una cerveza porque estaba deshidratado», recuerda Ábalos. Basándose en uno de los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, presentados en la pasada primavera, que contenía intercambios entre Hidalgo y su asesor Víctor de Aldama donde se mencionaba que ya habían contactado con la esposa del presidente para solicitar su intervención y desbloquear la situación, Ábalos confirmó que conocía esa gestión específica: «Utilizaron todos los recursos disponibles». «Claro que Hidalgo habló con ella, estaba desesperado», declaró recientemente a EL MUNDO antes de ingresar en la prisión de Soto del Real.
En septiembre de 2020, Aldama, contratado por Air Europa para acelerar sus trámites con el Ministerio de Transportes o intentar cobrar la vieja deuda con el Gobierno de Venezuela, envió un mensaje a Koldo García señalando sobre Hidalgo: «La situación está mal, muy mal. Él se está buscando la vida y acaba de llamar a Begoña». A lo que el exasesor de Ábalos respondió con total naturalidad: «Que llame a Pedro o a quien sea necesario».
Los investigadores otorgaron verosimilitud a estos mensajes, dado que Javier Hidalgo y Begoña se conocían al menos desde septiembre de 2019, cuando coincidieron en la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo (OMT) en San Petersburgo (Rusia).
Durante ese viaje, Víctor de Aldama declaró que mantuvieron una larga reunión en la que la esposa de Pedro Sánchez pidió retirar a los escoltas para hablar con tranquilidad.
Meses más tarde, en enero de 2020, la relación entre Globalia y Begoña Gómez se concretó en un convenio de patrocinio con el denominado África Center que ella dirigía en el Instituto de Empresa.
El acuerdo se formalizó a través de Wakalua, empresa matriz de Air Europa, comprometía 40.000 euros anuales. Además, tal como reveló El Confidencial, Begoña celebró dos reuniones secretas en junio y julio de 2020 en las oficinas de Globalia, en medio de la negociación del rescate. Dicho convenio apenas se concretó debido a la pandemia, pero estuvo vigente durante la negociación del rescate de la aerolínea.
Una vez completado el millonario rescate, Ábalos fue de vacaciones con su familia a una villa con piscina en Marbella entre el 12 y el 23 de agosto. Koldo García se encargó de buscar y reservar el lugar, con un coste total de 9.800 euros. Sin embargo, las conversaciones interceptadas entre los investigados muestran que Ábalos no efectuó ningún pago. En una ocasión, Koldo le escribió: «Esto sale gratis por las molestias causadas», haciendo referencia a la inmensa presión de Air Europa por la operación financiera. Por ello, la UCO sostiene que Ábalos recibió una «contraprestación económica a su favor» a cambio de la «publicación de la nota de prensa» que anunciaba la ayuda millonaria a la aerolínea.
No existe registro de pago alguno en sus cuentas bancarias por parte del exlíder socialista, y Aldama ha asumido que fue él quien cubrió los gastos, precisamente por las molestias ocasionadas durante el rescate.
En este punto, Ábalos no niega haber recibido unas vacaciones como obsequio ni que fue un gesto por parte de Air Europa. Se limita a reiterar una y otra vez que «es increíble» que si la compañía de los Hidalgo le hizo un regalo de tales características no esté imputada por un delito de cohecho y haya quedado al margen del proceso judicial. Pero, sobre todo, destaca que durante todo este tiempo los Hidalgo no mostraron interés alguno por él.
Cabe destacar que, gracias al acceso directo que tenían al ministro, los empresarios estuvieron al tanto casi simultáneamente, por ejemplo, del contenido de las deliberaciones del Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, creado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez durante la pandemia para rescatar a compañías estratégicas en riesgo de liquidez.
Los Hidalgo tuvieron conocimiento detallado, por poner un caso paradigmático, de las reuniones del 21 y 27 de octubre de 2020, claves para el desenlace final del rescate. La última sesión empezó a las 19:30 tras reanudarse una reunión previa celebrada días antes, según las actas confidenciales que reveló este periódico. A pesar de que la agenda incluía varios puntos, a las 21:53 el empresario Víctor de Aldama ya estaba plenamente informado.
Envió un Whatsapp a Javier Hidalgo, responsable de la compañía, anunciando que el rescate ya se había «conseguido». «Joder, no tengo palabras, salí a dar una vuelta solo para descargar tensión», le expresó con gran entusiasmo y una gramática algo atropellada. «Estoy llorando como un bebé de la emoción», añadió. «Tu familia debe estar orgullosa del empresario y persona que eres». «Qué alegría tan grande, hostiasssss, síiiiiii coño síiiiiii».
«Aldama felicitaba a Hidalgo porque habían salvado Air Europa», resumió la UCO de la Guardia Civil en el informe entregado al Supremo y que ahora complementa uno de los protagonistas principales con su testimonio.

