Una avería técnica en el sistema de entradas provocó aglomeraciones, protestas intensas y desorden.
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La celebración del 126 aniversario empezó de forma negativa para el Barça, debido a una incidencia en el sistema de entradas que generó largas colas en los accesos al Spotify Camp Nou.
En apenas quince minutos se ocuparon las 45.400 butacas del estadio. Tiempo suficiente para que Alavés marcara primero gracias a Pablo Ibáñez -lo hizo en 45 segundos-, y para que Lamine Yamal anotara el tanto del empate.
El contratiempo le salió caro a muchos seguidores. Horas antes del inicio, una falla técnica en la aplicación de Socios del club hizo que 7.500 entradas emitidas para el partido no pudieran ser descargadas por los aficionados.
Long queues at the gates of Camp Nou half an hour before kick-off due to an app crash. pic.twitter.com/iPubMzmvxO
— Laia Cervelló Herrero (@Laia_Cervello) November 29, 2025
Esto originó largas filas en las taquillas del Camp Nou, las cuales se disolvieron sólo cuando se abrieron las puertas ya iniciado el encuentro, permitiendo que los afectados ingresaran alrededor del minuto 10.
Cerca de 2.000 socios no pudieron acceder a la app para descargar o activar sus entradas. Asimismo, la web del club estaba inoperativa y no permitía la compra de entradas.
Desde el Barça explicaron que el inconveniente fue solucionado enviando las entradas en formato PDF: «Se produjo un problema en la descarga de ciertas entradas en la app de socios. La situación ya fue corregida enviando a todos los socios con localidad para el encuentro contra Alavés un nuevo PDF con sus entradas. Así aseguramos el acceso normal al Spotify Camp Nou».
Problemas en los accesos al Camp Nou para presenciar el Barcelona – Alavés. #DeportePlus pic.twitter.com/iLAoPsLK4B
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) November 29, 2025
Los alrededores de las oficinas se llenaron en minutos. El descontento de los seguidores era notable. Por redes sociales se difundía lo que ocurría, mientras muchos verificaban la aplicación y confirmaban que tampoco les aparecían sus entradas.
La situación, fuera de control, llevó a que parte de los aficionados corearan consignas contra Joan Laporta.
Algunos gritos de «Barça sí, Laporta no» aumentaron la tensión entre las centenas de personas que se agolpaban frente a las oficinas, mientras el club intentaba acelerar el reenvío de entradas.
La oposición a la Junta Directiva, encabezada por el movimiento Nosaltres y Víctor Font, criticó con dureza la gestión:
«Miles de socios aún no tienen su entrada a estas horas. La mala gestión, la costumbre de trabajar siempre con amigos, conocidos y empresas cuya fiabilidad es cuestionable, tiene consecuencias cuando todo gira en torno a una sola persona. Los socios merecen un Barça que los cuide. Lo que ocurre hoy con las entradas es inadmisible».
Sin conocer zona ni asiento asignados, cientos de socios entraron apresuradamente al estadio para finalmente disfrutar del partido que concluyó con una victoria, celebrando así el 126 aniversario del Barça.

