Juventud Guevarista

Venezuela: una Revolución Humanista y anti-Imperialista, pero no Socialista

Federico Boga

12.11.05

En diciembre de este año se cumplirán siete años de que Chávez llegara al gobierno de la República de Venezuela. Mediante una nueva Constitución aceptada en un referéndum por el 70% de la población en el año 1999, se fundó la Quinta República que pasó a llamarse República Bolivariana de Venezuela. Si bien es cierto que la nueva Carta Magna trajo muchos beneficios para las clases empobrecidas, entendemos que como dijera el Che “no se construye Socialismo con las armas melladas del Capitalismo”.

En primer lugar debemos, obligatoriamente, aclarar que para nosotros lo que se viene dando en Venezuela es un gobierno humanista, cristiano, enfrentado al imperialismo, preocupado por la unidad lationamericana, pero no Socialista. Chávez es un militar progresista. Descubrió las necesidades más apremiantes de su pueblo mientras perseguía guerrilleros por allá hacia fines de la década del ’70. En el año de 1982 fundó junto con otros jóvenes militares el MBR-200 (Movimiento Bolivariano Revolucionario agregando el número 200 por el bicentenario de la muerte de Simón Bolívar). Diez años más tarde intentaba tomar el poder, mediante una insurrección cívico militar, con el objetivo de derrocar del poder al socialdemócrata, afiliado a la Internacional Socialista, Carlos Andrés Pérez. Esto fue en febrero de 1992. En ese levantamiento murieron varios soldados del MBR-200, terminando Chávez encarcelado por algo más de dos años. Apenas salido de prisión en 1994, se abocó a construir un movimiento político con el objetivo de presentarse a las elecciones. Había tomado la decisión de no organizar la toma del poder mediante la lucha armada, sino acceder al gobierno mediante las elecciones, de forma pacífica y por los canales institucionales. Así fue que resultó electo en diciembre de 1998 por un 56% del electorado. En 1999 se convocó a una Asamblea Constituyente que elaboró la nueva Constitución, que fue refrendada por el 70% de la población. La nueva Constitución tiene entre sus ejes centrales la justicia social, la libertad y participación política del pueblo; la defensa del patrimonio nacional (en oposición al neoliberalismo) y la defensa intransigente de la soberanía nacional venezolana. Pero lo más novedoso de la Constitución es el hecho de que introduce el concepto de participación popular. Esta participación popular incluye la posibilidad de realizar varios referendos, por ejemplo de aprobar o eliminar leyes y revocar a cualquier representante electo en cualquier lugar de la gobernatura, incluso el presidente. En octubre de 2001, Chávez forma el MVR (Movimiento Quinta República) con fines meramente electorales. Forma una alianza más amplia con el MAS (Movimiento al Socialismo) y el PPT (Patria Para Todos), que se llamó “Polo Patriótico”. Con esta alianza se presentó a elecciones en ese mismo 2001, resultando reelecto con el 57% de los votos. De ahí hasta hoy, el gobierno bolivariano ha estado sujeto a 5 elecciones y 2 referendos. En todos ha salido victorioso.

CAPITALISMO HUMANIZADO

El proceso bolivariano ha estado plagado de contradicciones. Chávez ha intentado, y muchas veces logrado, mejoras para los sectores más sumergidos. Eso es indudable. Se ha apostado a la generación de empleo y a la producción. Se ha avanzado en la alfabetización del pueblo, llegando a la cifra envidiable de un 99% de alfabetización. Se ha apostado a desarrollar y fortalecer la salud pública, con un fuerte apoyo de los médicos cubanos. Se ha apostado fuertemente a solucionar el problema de la vivienda. Se apuesta a la participación ciudadana con los “círculos bolivarianos” y con la conformación de cooperativas de trabajo. Los ingresos de las clases más pobres han aumentado considerablemente desde el 1998. Desde 2004 el ingreso promedio mensual de los sectores pobres subió 33% en términos reales, al tiempo que el poder adquisitivo de la clase media no ha sido afectado en 6 años de gobierno bolivariano. No podemos obviar un detalle importante: Chávez asumió en 1998 con el barril de petróleo a U$S 16; hoy está en U$S 50. Además el boicot petrolero y el golpe de estado de abril de 2002 le dieron pie al gobierno para despedir a más de 20 mil gerentes y trabajadores de PDVSA, que eran oposición al gobierno, por lo que ahora la empresa petrolera se puede decir que está bajo control del estado y del gobierno. Por lo tanto la torta ha crecido en forma gigantesca y de manera sostenida, lo que ha permitido al gobierno ir atendiendo las necesidades de los más postergados. En el año 2001 fue promulgada la Ley de Reforma Agraria. Desde el inicio de esta reforma se ha recrudecido la violencia y la persecución contra los solicitantes de tierras en varias regiones del país. Si bien es una reforma que enfrenta al Banco Mundial y a la oligarquía terrateniente, no cuenta con una correlación de fuerzas favorable en muchas regiones y sectores sociales. De acuerdo con la organización “Vía Campesina” en los últimos años han sido asesinados 130 campesinos y otros han sido torturados tanto por los sicarios contratados por terratenientes, así como por los propios integrantes del ejército. Un informe del Congreso Campesino Venezolano de febrero de este año ataca a la reforma agraria porque solo permite la expropiación de tierras superiores a 5 mil hectáreas, las cuales deben estar sin cultivar. Los campesinos critican al Instituto Nacional de Tierras por ser lento y burocrático y además denuncian que al ocupar tierras los jueces se ponen del lado de los terratenientes y utilizan a la policía local para sacarlos de la tierra. En Venezuela la producción agrícola representa solamente el 6% del PBI, la cifra más baja de América Latina. Ni la constitución, ni la voluntad del gobierno, cuestionan la propiedad privada. No se puede hablar de socialismo si subsiste la propiedad privada. No se puede hablar de socialismo si continúan habiendo millones de trabajadores venezolanos que día a día salen a vender su fuerza de trabajo. No se puede hablar de socialismo si las empresas y las tierras no se expropian y se ponen en manos de los trabajadores. Chávez habla a diario de lo nefasto del capitalismo y que el socialismo es la única salida. Pero habiendo una empresa petrolera estatal no se puede permitir que empresas con el 100% de acciones privadas exploten el gas. Lo mismo con el tema de la expropiación de las empresas. El propio presidente hace unos días planteó cómo era el modus operandi con respecto a las expropiaciones de las empresas cerradas con capacidad operativa, o sea, que cuente con maquinaria y mobiliario para operar: en primer lugar, se le solicita al empresario que reabra la empresa que el estado le brindará ayuda (créditos blandos y exoneraciones impositivas); en segundo lugar, si el empresario no quiere abrir la empresa, entonces que la venda que el estado la compra; en tercer lugar, si tampoco la quiere vender, entonces sí le será expropiada. O sea, se le da más de una oportunidad al empresario capitalista de volver a producir y volver a la rosca de la explotación. Esto no es ni principio de socialismo. Además, vale decir que aun aquellas empresas que pasan a manos de los trabajadores, lo hacen repitiendo fórmulas capitalistas. O sea, el estado les exige que formen una cooperativa y luego les otorga un préstamo blando con facilidades de pago, para que estos la compren. Lo que quiere decir que se sigue reproduciendo capitalismo y la propiedad privada: en vez de quedar en manos de un solo empresario, queda en manos de un grupo de trabajadores. Es cierto que los planes de empresas de producción social (EPS) procuran que esas empresas cooperativas produzcan cierta cantidad, o ciertos días del mes, en beneficio de la comunidad. Pero su funcionamiento sigue bajo las reglas del mercado, aunque éste esté bastante regulado por el Estado.

RECONOCER Y APOYAR EL ANTI-IMPERIALISMO

Es necesario decir que resulta ejemplar para los demás países de América, excepto para Cuba, su postura anti-imperialista y pro-latinoamérica. Lo demuestra su iniciativa de vender petróleo más barato y con facilidades de largo plazo a varios países de la América Latina (experiencia de PetroCaribe, PetroSur y de la Comunidad Andina de Naciones). El lanzamiento de TeleSur para enfrentar la imposición de la ideología del norte que viaja a través de CNN y otras cadenas imperiales. Entendemos que el proceso de la revolución bolivariana significa un avance en la lucha que tiene que ver con la contradicción imperio-nación. Entendemos que el nacionalismo latinoamericanista recogido de Bolívar, Artigas y San Martín se merece nuestro apoyo. El enemigo principal de la humanidad es sin dudas el imperialismo. Y la lucha actual de Cuba y Venezuela son dignas de tomar como ejemplo. Pero cuidado con igualar a Cuba con Venezuela, cuidado con confundir Socialismo con Capitalismo. Si bien Venezuela tiene una postura de enfrentamiento con EEUU, no se puede ignorar que Venezuela paga religiosamente la deuda externa y además es uno de los principales proveedores de petróleo de los EEUU (el 10% del petróleo que circula en EEUU es venezolano), a la vez que EEUU es el principal comprador de petróleo venezolano. Nuestra lucha es por la liberación nacional (entendiendo como nación a la Patria Grande Latinoamericana) y el Socialismo. Esa liberación será mediante una revolución, y esa revolución será violenta y en guerra a muerte contra el imperialismo y el capitalismo.

SI TOCAN A CUBA SOCIALISTA y A VENEZUELA ANTIIMPERIALISTA, SE LEVANTA EL MUNDO.

Publicado en Los Orientales N°48 (mensuario del MRO), correspondiente a noviembre de 2005

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