Su rendimiento promedio alcanza un 12%, superando el 6,9% de los pisos, el 11,5% de las oficinas, el 9,9% de los locales comerciales y el 6,2% de los garajes

Los trasteros se han transformado en una opción atractiva de inversión inmobiliaria para ahorradores con recursos limitados que desean maximizar su dinero sin llegar a comprar un inmueble destinado al alquiler. Los expertos señalan que actualmente convergen circunstancias ideales para que esta sea una inversión “altamente rentable”: su demanda se ha incrementado notablemente en las principales ciudades, donde los pisos tienden a ser más pequeños, su costo es inferior al de otros activos inmobiliarios, como viviendas, oficinas o locales comerciales, y la rentabilidad que ofrecen es considerablemente más elevada, alcanzando un promedio del 12%.
Por estas razones, “la inversión en trasteros resulta una opción bastante atractiva hoy en día, al implicar una baja inversión inicial, ofrecer un retorno relativamente estable y con poca volatilidad, y presentar un mantenimiento más sencillo que una vivienda o un local comercial”, explica Fernando García-Marcos, director técnico de Grupo Tecnitasa.
Comparado con la inversión requerida para una vivienda, adquirir un trastero es mucho más asequible. Oscar de Torres Neira, jefe de formación técnica en Gloval Building Value, estima que el precio por metro cuadrado de un local en una ubicación privilegiada de grandes ciudades roza los 1.000 euros, cifra muy inferior a los 2.555 euros por metro cuadrado promedio pagados en octubre por una vivienda de segunda mano, según los datos más recientes de idealista.
Los trasteros duplican en rentabilidad a los pisos y a los garajes
Lo que convierte a los trasteros en una inversión atractiva es precisamente su rentabilidad, un 12% promedio, según Tecnitasa. Este porcentaje duplica el rendimiento de las viviendas, cuyo retorno bajó al 6,9% en el tercer trimestre de este año. Además, supera ampliamente al obtenido por las oficinas, que en el mismo periodo se situó en el 11,5%, a los locales comerciales, con un 9,9%, y a los garajes, que registraron un 6,2%, según idealista.
Los rendimientos varían en función de la ubicación del trastero, de sus condiciones de seguridad y accesibilidad —es decir, si cuentan con vigilancia y control de acceso—, del tamaño, considerando que un espacio óptimo estaría entre 3 y 6 metros cuadrados, señala García-Marcos, así como de la calidad en las facilidades de carga y descarga.
Además de su rentabilidad, otra ventaja frente a inversiones como oficinas o locales es que requieren menos gestión operativa y conllevan costes estructurales más bajos. En comparación con la vivienda, destacan porque “el desembolso inicial es menor y la demanda puede ser más constante para almacenamiento, sin la fluctuación típica de los ciclos residenciales”, añade García-Marcos.
El mercado inmobiliario español en crecimiento: los compradores extranjeros ya adquieren más del 15% de las viviendas vendidas en España.
Asimismo, “no enfrentan el riesgo de ocupación ilegal que sí afecta a las viviendas, reduciendo así el riesgo de la inversión, y tampoco están sujetos a impuestos como el IVI o la tasa de basura, que son aplicables a las viviendas”, resalta Oscar de Torres Neira.
Con respecto a la inversión en trasteros, existen diversas modalidades. Más allá de la compra tradicional para alquilar, también existen “inversiones en trasteros de uso compartido o flexible, que permiten ajustar el modelo según la demanda; o la participación en promociones de trasteros, opción que delega toda la gestión en el promotor”, menciona el director técnico de Grupo Tecnitasa.
Perfil del inversor
Los trasteros son adecuados para inversores que buscan una opción inmobiliaria menos convencional, con menor riesgo comparado con otros inmuebles más caros o de gestión más compleja, señala García-Marcos. Además, dado que la inversión inicial es inferior, “resulta ideal para quienes desean diversificar su cartera inmobiliaria sin comprometerse con un piso grande o con locales comerciales”, destaca.
Un aspecto clave antes de adquirir un trastero para alquilar es que el inversor debe ser capaz de analizar con precisión el mercado local. “Es necesario evaluar la demanda de trasteros en la zona —densidad, saturación, tasa de ocupación—, la seguridad y accesibilidad del inmueble, así como las características físicas del trastero, incluyendo tamaño, ventilación y facilidades de carga y descarga”, recomienda el director técnico de Grupo Tecnitasa.
Un mercado que supera el millón de metros cuadrados
El mercado de trasteros en España ya supera el millón de metros cuadrados, según un informe de la consultora Savills, concentrándose principalmente en Madrid y Barcelona, que reúnen el 50% de la actividad.
El dinamismo del sector en España ha provocado un crecimiento en el número de trasteros que supera en un 10% la media europea desde la pandemia y, conforme al estudio, existe espacio para una mayor expansión, alcanzando niveles comparables a los mercados más maduros como Reino Unido y Estados Unidos.

