ERC, Bildu y BNG han publicado un comunicado en el que defienden la necesidad de «romper» con la Monarquía como única manera de «progresar hacia un futuro basado en la libertad y la democracia».

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, será finalmente el único líder político que acompañará mañana a los Reyes en el evento que tendrá lugar en el Congreso para celebrar el comienzo de la Transición hacia la democracia y destacar el rol de la Corona durante ese período. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no podrá asistir a la ceremonia, organizada como un «coloquio académico», ya que a esa misma hora iniciará un viaje a Sudáfrica para participar en la Cumbre del G-20.
Al encuentro, que se realizará en la Sala Constitucional de la Cámara Baja, acudirán los representantes de las principales instituciones del Estado, aunque no lo harán los portavoces de la mayoría de grupos parlamentarios. De hecho, solo han confirmado su asistencia los delegados del PP y PSOE. El resto de partidos con asiento en el Congreso no asistirán. El último en rechazar la invitación fue Vox, partido que considera que el evento está diseñado para ser «una exaltación al régimen totalitario de Sánchez» y no un tributo a la Corona.
Por otro lado, ERC, EH Bildu y BNG han criticado hoy a la Monarquía mediante un comunicado conjunto en el que las tres fuerzas defienden «romper» con la Corona que, actualmente, «continúa funcionando como pilar principal para sostener las estructuras de poder del régimen franquista y como instrumento para preservar la unidad del Estado frente a los derechos nacionales y sociales de los pueblos».
Los tres partidos, que se definen a sí mismos como «independentistas, soberanistas y republicanos», reiteran en el texto que la monarquía española «no fue producto de la voluntad popular ni del ejercicio libre y democrático de la ciudadanía, sino de una imposición dictada por Francisco Franco al designar a Juan Carlos de Borbón como su sucesor con el título de Rey».
Aducen que se trató de una «designación directa, sin consulta ni legitimidad democrática» que supuso «la restauración de una institución anacrónica, hereditaria y vitalicia, incompatible con los principios democráticos fundamentales», y que «cinco décadas después sigue siendo un estamento que no se ajusta a los valores republicanos de libertad, igualdad y democracia», los cuales, según indican, son aspirados tanto por la ciudadanía de las «naciones catalana, vasca y galega» como por las «mayorías sociales del Estado».
En su comunicado, ERC, EH Bildu y BNG subrayan que «la conservación de la estructura heredada del franquismo demuestra que no habrá auténtica democracia mientras la Jefatura del Estado no sea elegida por el pueblo y se niegue el derecho a decidir de las naciones catalana, vasca y galega».
Asimismo, enfatizan que «solo a partir de la ruptura» con esa herencia franquista y con la institución monárquica «se podrá avanzar hacia un futuro de verdadera libertad y democracia».
Los tres partidos opinan que las ceremonias oficiales previstas para conmemorar el fin del franquismo y la reinstauración monárquica persiguen únicamente «blanquear el pasado y legitimar en el presente una institución desfasada». En este sentido, reafirman su «compromiso con la construcción de repúblicas libres, democráticas y justas, donde la soberanía resida genuinamente en la ciudadanía».

