La Comisión Europea ha detallado los aspectos fundamentales de este proyecto y ha establecido una inversión de 17.000 millones de euros

“La movilidad militar es una prioridad para la defensa europea”, afirmó Henna Virkkunnen, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Seguridad. Los tanques, otros tipos de vehículos militares y los soldados podrán desplazarse más rápido hacia el Flanco Oriental, área de mayor inquietud para la Unión Europea (UE) debido a la proximidad con Rusia.
Con esta declaración comenzó la presentación del nuevo plan de movilidad militar de Europa. La vicepresidenta la expuso antes de dar paso a Kaja Kallas, representante de la Unión para Asuntos Exteriores, quien explicó cómo será el nuevo sistema de transporte de defensa en Europa.
Actualmente, las carreteras, puentes y trenes están diseñados para facilitar el transporte y la conexión entre ciudadanos. Sin embargo, ahora tendrá un enfoque distinto. La Comisión busca impulsar un proyecto que optimice el despliegue militar terrestre entre Estados miembro. La meta principal es que “las tropas y equipos europeos puedan movilizarse sin obstáculos”.
El Ministerio de Defensa anunció que España aumentará su contribución con medios aéreos para “reforzar la seguridad y disuasión” en espacio aéreo del flanco oriental de la OTAN, “en tareas de vigilancia y control”, tras la reciente entrada de drones rusos en Polonia. (Fuente: Europa Press / OTAN / EBS / Moncloa / Defensa)
El nuevo plan de un “Schengen militar”
La propuesta contempla ampliar el Mecanismo “Conectar Europa” (CEF) dentro del Marco Financiero Plurianual para 2028-2034, destinando 51.500 millones de euros al transporte, lo que representa el doble del presupuesto actual. De esa cifra, la Comisión ha señalado que 17.600 millones de euros quedarán reservados para proyectos relacionados con la movilidad militar.
El proyecto impulsado por Kallas incluye varios aspectos. Primero, se pretende “reducir las barreras administrativas”, facilitando que los Estados miembro simplifiquen los trámites y agilicen el tránsito entre países cuando se trate de recursos militares. En segundo lugar, se reafirma la financiación de 17.000 millones de euros para inversiones en transporte de medios duales, que pueden ser utilizados con fines militares.
Andrius Kubilius, comisario de Defensa y Espacio, aportó detalles adicionales durante la presentación. Kubilius anunció la creación de un reglamento que reemplace las normativas nacionales individuales por reglas uniformes europeas para el transporte militar. Entre sus puntos clave se encuentran la compartición de recursos, la garantía de protección y fortalecimiento de infraestructuras, así como la formación de un ‘grupo transversal’, aunque no especificó su operativa. “La infantería gana batallas, la logística gana la guerra”, concluyó.

Aspectos clave del plan de movilidad militar
Uno de los objetivos principales consiste en “ampliar los corredores de ayuda hacia Ucrania”, con el fin de facilitar un apoyo directo y más rápido en situaciones de urgencia. Sin embargo, para cumplir con estas metas es fundamental contar con infraestructuras adecuadas. El informe Niinistö, elaborado por el ex presidente finlandés Sauli Niinistö, señala que las carreteras, ferrocarriles, puertos, puentes y aeropuertos de la UE frecuentemente no están preparados para soportar el peso de grandes vehículos militares.
Apostolos Tzitzikostas, comisario europeo de Transporte, alertó sobre esta problemática en una entrevista con Financial Times. “Existen puentes antiguos que requieren modernización”, comentó Tzitzikostas. “Hay puentes estrechos que precisan ser ensanchados y otros que directamente faltan y deben construirse”, añadió, asegurando que con las infraestructuras actuales “el traslado de vehículos puede tardar meses”.
Hace un año, Polonia, Alemania y Países Bajos suscribieron en Bruselas un acuerdo para crear el denominado ‘Schengen militar’, término que ha sido adoptado ahora por la Comisión. Este pacto buscaba establecer un mecanismo para agilizar el movimiento de tropas y equipamiento militar entre sus territorios, posibilitando además la creación de un corredor de ayuda dirigido a Ucrania.
Poco después, Grecia, Bulgaria y Rumanía acordaron un pacto similar que conectará el mar Egeo con el mar Negro y también facilitará la llegada al este europeo. Según los firmantes, esta iniciativa facilitó tanto el respaldo logístico a Ucrania como el fortalecimiento de la defensa en la frontera oriental de la OTAN.

