Isabel Díaz Ayuso defendió la política migratoria de este jueves y criticó a Vox por sus constantes ataques hacia quienes llegan desde el extranjero para construir un futuro en la región.
Refutando el argumento de que los latinos vienen a Madrid a invertir y por eso aumentan los precios de la vivienda, la presidenta calificó de «señoritos» a los diputados de Santiago Abascal en Madrid y les cuestionó quién se encargaría de «limpiar sus casas y recoger sus cosechas» si no fuera por ellos.
Sus declaraciones rápidamente se difundieron en las redes sociales, donde fue calificada de «clasista» y «racista».
Principalmente, miembros de Podemos y algunos socialistas acusaron a Ayuso de fomentar una división de clases y de presentar a los migrantes únicamente como trabajadores en empleos poco cualificados, como la albañilería o la limpieza del hogar.
Esto ocurrió a pesar de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, utilizó en julio un discurso casi idéntico para justificar la llegada de migrantes a España.
En esa ocasión, el ministro respondía a una propuesta de Vox para expulsar a migrantes irregulares, cuestionando si incluía a quienes «limpian en casa o cuidan de sus padres».
Asimismo, en agosto, el diputado y dirigente socialista Víctor Gutiérrez preguntó en un programa de televisión quién, refiriéndose a los inmigrantes, «iba a atender a los abuelos en sus cuidados personales».
Después de las palabras de Ayuso, los primeros en responder fueron dirigentes de Podemos como Irene Montero y Pablo Fernández.
«Ayuso desea esclavos. Es repulsivo», manifestó el portavoz nacional de Podemos.
Desde el PSOE también se lanzaron críticas. El diputado Juanjo Marcano, migrante venezolano, acusó a Ayuso de ser «racista» en sus redes sociales.
En un vídeo, le reprochaba a Ayuso que los migrantes «no somos únicamente empleadas del hogar o solamente servimos para la construcción».
«No somos simples herramientas de trabajo. Somos personas con aspiraciones y familias. Es intolerable que la presidenta madrileña asuma que los inmigrantes solo sirvan para estos fines», añadió.
Por su parte, la secretaria general de las Juventudes Socialistas de Madrid, Aranzazu Figueroa, señaló el «racismo y la xenofobia» en la campaña del PP.
Llama la atención que durante las primeras horas del conflicto ningún diputado socialista en la Asamblea de Madrid comentara las declaraciones de la presidenta regional.
Ni siquiera los canales oficiales del partido emitieron ningún comentario al respecto.
Tampoco sus diputados evaluaron las palabras de Ayuso en los pasillos de la Cámara Regional ni en las habituales declaraciones a la prensa, en las que desde que Óscar López asumió la dirección del partido, el PSOE no ha hecho apariciones.
En las redes sociales reinó también el silencio: ni el secretario general del PSOE de Madrid, ni su portavoz, Mar Espinar, ni algunos diputados como Javier Guardiola, Daniel Rubio o Santi Rivero, hicieron declaraciones.
Desde Vox manifestaron sorpresa ante los comentarios de Ayuso, aunque recordaron a este diario las palabras de Óscar Puente. «Un día más acatando los postulados de la izquierda», bromearon.
Además, reprocharon que Ayuso los calificara de «señoritos».
«Esos son quienes los llaman para tener mano de obra barata y abundantes inquilinos. Señoritos son aquellos que creen que el multiculturalismo son restaurantes modernos y estudiantes internacionales, y no guetos y machetazos», afirmó Carlos H. Quero, diputado de Vox en el Congreso.

