La criminalidad impacta el sector de la construcción en España: un 39% de las obras registran retrasos debido a delitos que ralentizan proyectos y elevan el costo de la vivienda

El 58% de las empresas del sector registra un aumento en los delitos, y una de cada cinco alerta sobre un repunte “muy significativo”, según el ‘Informe sobre el crimen 2025′ de BauWatch

El 58% de las constructoras

La delincuencia en el sector de la construcción se ha convertido igualmente en un desafío económico para España. De acuerdo con el Informe sobre el crimen 2025: el cambiante mundo de la delincuencia en la construcción, desarrollado por BauWatch, un 58% de las empresas constructoras manifiesta que los delitos en sus obras han aumentado, y un 21% considera que esta subida ha sido especialmente relevante.

Como consecuencia, un 39% de los proyectos de construcción en España han sufrido demoras debido a robos, actos vandálicos o problemas de seguridad. Estas interrupciones no solo afectan los plazos establecidos, sino que también incrementan el coste de las obras, incluyendo proyectos residenciales y la ejecución de infraestructuras esenciales.

El estudio, basado en una encuesta a 3.900 profesionales del sector de diez países europeos, confirma un aumento constante de la actividad delictiva en España durante el último año. Esta tendencia coloca a España en un nivel intermedio frente a otras naciones europeas, superando a Italia y Polonia, pero situándose por debajo de Austria y Francia, donde los incrementos alcanzan hasta el 71%.

La delincuencia eleva los costos de los proyectos y disminuye la productividad

Uno de los hallazgos más alarmantes del informe es la profesionalización de la delincuencia en el sector de la construcción. Un 75% de las empresas españolas considera que los delincuentes que operan en sus obras son “profesionales” o “muy profesionales”. Además de los robos, el 43% de las compañías ha sido objeto de solicitudes de pago por “protección”, un tipo de extorsión que pretende evitar daños o interrupciones a cambio de dinero. De ellas, un 16% admitió haber realizado dichos pagos.

“Las conclusiones de nuestro informe representan una advertencia seria para el sector de la construcción y para los responsables políticos. La delincuencia en las obras no es un problema aislado, sino un reto estructural con profundas consecuencias económicas”, afirma Ignacio González, director general de BauWatch España.

Varios albañiles trabajan en la

El impacto de estos delitos va más allá de la pérdida de materiales. Más del 50% de las empresas afectadas (56%) ha tenido que reponer materiales robados o dañados, mientras que un 20% de los trabajadores ha debido sustituir su propio equipo con recursos propios. Asimismo, un 12% de los empleados ha perdido jornadas laborales debido a incidentes delictivos, lo que implica un impacto directo en la productividad y en la economía del sector.

Delitos que frenan la vivienda y la transición energética

El análisis de BauWatch también pone en evidencia las graves consecuencias económicas que los delitos en la construcción acarrean para proyectos residenciales y para infraestructuras críticas. Entre los materiales más sustraídos en España figuran el cobre (62%), herramientas pequeñas (54%) y cables (53%), elementos indispensables para la edificación de viviendas, redes eléctricas y proyectos de energías renovables.

En el sector energético, los robos y actos vandálicos afectan especialmente a los parques eólicos y solares, afectados en un 77% por robos y en un 62% por actos vandálicos. Estas situaciones generan retrasos que pueden alcanzar las cuatro semanas en numerosos casos, lo cual incrementa costes y ralentiza la incorporación de nuevas instalaciones a la red, poniendo en riesgo el progreso hacia energías más limpias.

Además, el impacto económico de la criminalidad en la construcción se refleja directamente en el costo final de la vivienda. Los sobrecostes asociados a robos, reposición de materiales y aumento de las medidas de seguridad se trasladan al consumidor, lo que eleva el precio de los proyectos residenciales en ejecución y contribuye al aumento de precios en un contexto de demanda creciente y dificultades para acceder a una vivienda adecuada por factores como la especulación.

Comprar una vivienda implica destinar el salario íntegro durante hasta 19 años tras el aumento de precios y costos en la construcción.

Avances tecnológicos y estrategias de protección

Por otra parte, el informe destaca que no solo ha aumentado la frecuencia de los delitos en la construcción, sino también la complejidad con que se realizan. Un 59% de las empresas reporta un crecimiento en las tácticas calificadas de profesionales, que incluyen la intrusión en sistemas de seguridad (17%), fraudes realizados mediante inteligencia artificial (14%) y el uso de drones para vigilancia y reconocimiento (11%). Además, un 37% de los encuestados atribuye esta sofisticación creciente a la acción de redes organizadas.

En este contexto, las medidas de seguridad tradicionales como la vigilancia mediante guardias y el vallado perimetral resultan insuficientes en la mayoría de los casos. Por ello, la incorporación de tecnología avanzada y la capacitación del personal de seguridad se consideran claves para frenar esta tendencia. Los trabajadores entrenados en la identificación de riesgos y la respuesta ante incidentes pueden ayudar a disminuir la frecuencia de robos y actos vandálicos. En consecuencia, el informe aconseja adoptar un enfoque integral que combine vigilancia física, sistemas de detección temprana y tecnología avanzada para enfrentar la situación actual.

Finalmente, los robos, la extorsión y la creciente sofisticación de las redes delictivas afectan tanto a las empresas como a la ciudadanía. Una respuesta inmediata que combine seguridad, prevención y formación del personal resulta esencial para asegurar la continuidad de los proyectos y la competitividad del sector.

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