IU impulsa la candidatura para las elecciones generales sin aguardar la decisión de Yolanda Díaz y Podemos

Antonio Maíllo busca iniciar el «proceso de acuerdo unitario» porque los «plazos» ya son «perentorios»

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Sin duda, algo se está moviendo en la izquierda del PSOE. La evidencia de que el calendario electoral se ha adelantado varios meses y que la legislatura ha entrado en un escenario de inestabilidad que la vuelve imprevisible, tras el rechazo de Junts, son motivos que han impulsado a los partidos integrados en el ámbito político de Sumar a avanzar en la preparación de las candidaturas electorales. Ocurre en Extremadura, por obligación, pero también en Andalucía y Castilla y León, por anticipación. Ahora, esa intención de tomar la iniciativa y estar listos comienza a extenderse también hacia las elecciones generales. El espacio de la izquierda alternativa enfrenta el desafío de reinventarse nuevamente y de afrontar el enorme reto de buscar una unidad que, por ahora, parece inalcanzable entre Sumar y Podemos. Entre Yolanda Díaz y las Irene Montero e Ione Belarra.

Izquierda Unida es quien está imponiendo urgencia para que, tras abrirse el debate de las alianzas autonómicas, se aborde la cuestión de las generales. Su dirigente, Antonio Maíllo, manifestó ayer su intención de «acelerar los procesos de conformación de la candidatura unitaria». Porque los «plazos», pese a que se prevea que las elecciones tendrán lugar en 2027, «ya empiezan a ser perentorios». «Debemos comenzar ese proceso, acelerar la búsqueda de un acuerdo unitario», sostuvo el coordinador federal de IU en declaraciones en Madrid.

Todo el espectro político es consciente de la dificultad que supone la nueva reinvención de la izquierda alternativa, dado que existen múltiples incertidumbres por resolver, preferentemente pronto. La clave para los próximos comicios, en favor del bloque pro Gobierno, reside en la fuerza que obtenga el socio minoritario. Si este no replica resultados, abrirá la puerta de La Moncloa a la derecha. Y si, como muchos temen, el espacio se presenta dividido en dos listas, con Sumar e IU por un lado y Podemos por otro, la victoria del PP y Vox sería prácticamente segura.

Por su parte, Podemos mantiene un veto vigente a aliarse con Movimiento Sumar —el partido de Díaz— y exige a quienes quieran sumarse a los morados romper con la vicepresidenta segunda para pactar. IU rechaza esta propuesta de Ione Belarra de manera tajante. Como explicó Maíllo ayer, IU «no va a aceptar» esta «conjetura» de elegir entre una opción u otra y «participará en las candidaturas unitarias que se formen en cada territorio». Así ocurre en Andalucía y Castilla y León, donde Movimiento Sumar forma parte de las alianzas.

Este enfrentamiento divisorio, importante de por sí, no es el único gran interrogante. Por ejemplo, está por ver qué decidirá Yolanda Díaz. La líder del espacio se ha negado a aclarar si volverá a encabezar la lista. Esta es otra gran cuestión, junto con la unidad, que se plantea en torno a la futura candidatura. Un paso atrás de su parte desencadenaría la búsqueda de un nuevo liderazgo. En el PP, PSOE y Vox esta cuestión está resuelta.

La llamada de Maíllo para iniciar ya el proceso inevitablemente arrojaría luz sobre ambos temas. Todo, claro, a la espera de los plazos que los partidos involucrados establezcan para ir configurando la candidatura. Sin duda, el líder de IU se mostró «bastante optimista» con la «materialización» de la «voluntad unitaria» del espacio para renovar la confianza en el Gobierno.

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