Raúl González, representante de Juntos por Extremadura-Levanta (JUEX), se presenta como la “clave” para evitar la dependencia de los extremos en la Asamblea regional tras la convocatoria anticipada de elecciones.
Este partido regionalista busca romper con la polarización nacional y poner en primer plano las problemáticas específicas de Extremadura, como la despoblación, las infraestructuras y la deuda histórica que afecta a la comunidad.
JUEX manifiesta su disposición a acordar con PP y PSOE, siempre y cuando se establezcan compromisos definidos para defender los intereses de Extremadura y superar el estancamiento político actual.
Sus propuestas principales incluyen la continuidad de la central nuclear de Almaraz, la demanda de una financiación más justa para Extremadura y la garantía de servicios esenciales en las zonas rurales.
Durante los días otoñales, antes de salir a la calle en Badajoz, es necesario apostar. Por momentos el cielo está cubierto y llueve intermitentemente, pero la temperatura se mantiene agradable y no hace frío.
Entonces surge la duda: ¿llevar o no el chambergo, la chaqueta típica extremeña? Si se lleva, habrá que soportarla casi todo el tiempo; si no, se corre el riesgo de que el cala bobo, ese pequeño chispeo habitual, se transforme en lluvia y acabar empapado.
EL ESPAÑOL se reunió en la Plaza Alta de Badajoz con Raúl González, candidato de la coalición regionalista Juntos por Extremadura-Levanta (JUEX) para las elecciones autonómicas del 21 de diciembre.
La presidenta de la Junta, María Guardiola, convocó los comicios tras el bloqueo de los presupuestos regionales causado por la alianza entre PSOE y Vox. Serán los primeros comicios anticipados en la historia de Extremadura y además los primeros que no coinciden con elecciones municipales ni otras autonómicas.
JUEX ha creado un discurso que presenta a Raúl González como “la llave” para evitar la dependencia de los extremos en la Asamblea de Mérida.
Para llegar a la Plaza Alta, es necesario ascender por las calles del casco antiguo de Badajoz: un entorno algo descuidado, con edificios antiguos y deteriorados, pero auténtico y con mucha vida de barrio.
El recorrido concluye frente a un conjunto de fachadas porticadas —en tonos rojos, ocres y blancos— que configuran un espacio rectangular justo bajo la Alcazaba, centro histórico de la vida social y comercial pacense durante siglos.
Si este lugar estuviera en Madrid, probablemente estaría lleno de turistas tomándose fotos. Sin embargo, en Badajoz a las diez de la mañana solo se ven algunos niños jugando.
El encuentro fue pactado en el bar La Cacharrería. Un lugar adecuado para citarse con un político, ya que en Extremadura “un cacharro” es un cubata.
Raúl González viste una chaqueta azul oscuro, camisa blanca y pantalones verde pino. Aunque no sea la combinación exacta, su atuendo evoca claramente la bandera extremeña.
Su mirada no revela si esta elección ha sido consciente, inconsciente o una estrategia de campaña. Sea como sea, resulta un gesto significativo.
González proviene de Arroyo de la Luz, un pueblo cacereño de 5,000 habitantes. Su carrera profesional siempre ha estado vinculada a la venta, con 25 años en la industria farmacéutica como informador técnico sanitario, lo que comúnmente se conoce como “visitador médico”, explica.
Fundó Juntos por Extremadura en 2021 junto a varios amigos, motivado por las quejas constantes de sus esposas durante las sobremesas sobre las injusticias que enfrentan en su tierra.
“Nuestras mujeres nos decían que la queja en los bares no solucionaba nada. Que solo dando un paso adelante, pensando en grande, y actuando desde la Asamblea podríamos lograr un cambio”, comenta.
En las pasadas elecciones autonómicas de 2023, JUEX estuvo cerca de entrar en Mérida con un 3% del voto, pero sin alcanzar el 5% necesario para obtener un escaño.
Actualmente, en coalición con Levanta y Cáceres Viva, las encuestas les asignan hasta 3 diputados, lo que les posiciona como decisivos en la formación del gobierno regional.
Extremadura transita una situación sin precedentes. Será la primera vez que celebre elecciones anticipadas, separadas de las municipales y otras autonómicas. ¿Considera que la campaña se centrará en un marco nacional?
Todos intentan que el discurso se enfoque a nivel nacional. La estrategia principal de los partidos nacionales es polarizar a la sociedad. Llevar esa polarización a las regiones es un error.
JUEX surge para hablar de los problemas propios de Extremadura. En televisión solo hay ruido tóxico relacionado con asuntos jurídicos: el hermano del presidente, la esposa del presidente, la dana… Nosotros necesitamos tratar los problemas reales de esta tierra.
El discurso polarizador de los partidos nacionales intenta ocultar la ineficacia que ha mantenido a Extremadura con el freno de mano puesto durante 40 años. Esto no puede continuar.
Este 21 de diciembre inicia un ciclo electoral que seguirá con las autonómicas en Castilla y León, Andalucía… y se habla de elecciones generales pronto. ¿Cree que los ciudadanos tomarán este periodo como un “juicio” a Sánchez? ¿Podría influir esto en los comicios en Extremadura?
El PP está usando Extremadura como laboratorio político. Al mismo tiempo, lo que hagamos aquí puede servir para el resto de las regiones.
Queremos dar la sorpresa. Entrar en la Asamblea, provocar un efecto contagio y poner en valor las políticas regionalistas. Olvidar a Ayuso, Feijóo, Sánchez y Abascal para centrarse en los problemas de la gente.
No podemos dedicar esfuerzos a una política de lujo que se centre en asuntos personales y rodeada de la política de la M-30.
La defensa del partido está diametralmente opuesta a los intereses de los ciudadanos.
Mencionaba la excepcionalidad. A 40 días de las elecciones, Yolanda Díaz carece de apoyo en Extremadura, Sumar no se presenta, y Santiago Abascal ni siquiera tiene candidato… Además, el candidato del PSOE, Miguel Ángel Gallardo, enfrenta un juicio por corrupción.
En este contexto, presentan Juntos por Extremadura (JUEX), partido regionalista fruto de la alianza entre Cáceres Viva y Levanta. ¿Por qué esta coalición?
Nuestro objetivo es decidir sobre lo que afecta a este territorio.
La prueba más clara de que somos un experimento de Madrid es que Abascal todavía no tiene candidato. La última vez que estuvo aquí —viene cada cuatro años a recoger votos— fue hace unos días en un mitin donde no se mencionó un solo problema de Extremadura, sino un discurso nacional sin una sola bandera extremeña.
Vox propone eliminar diputaciones y mancomunidades, pero Extremadura, con 388 municipios y más de 200 con menos de mil habitantes, depende de estas estructuras. En cuanto a Podemos, sus bases establecen un límite de dos legislaturas para sus candidatos; Irene Miguel se presenta por cuarta vez, lo que demuestra poco interés por Extremadura, siendo ella candidata de Madrid. Resulta evidente que no había representante extremeño para defender estos intereses.
Sus políticas woke solo nos perjudican. A nosotros, que somos el pulmón de Europa, se nos culpa del cambio climático…
Aquí necesitamos gasoil para que los tractores trabajen la tierra. Requerimos plástico para avanzar. Depender del campo, la caza y los animales es clave para nuestra economía.
Sobre el PSOE, el candidato es completamente prescindible. Utilizan la figura de Gallardo para silenciar escándalos relacionados con el hermano del presidente. Usan Extremadura nuevamente, con un candidato que hizo dimitir a cinco personas para buscar aforamiento de forma exprés y protegerse judicialmente. Es cuanto menos vergonzoso.
Comprendo que los votantes socialistas hoy se sientan sin partido. Esperamos que encuentren en nosotros un espacio político donde refugiarse y reconozcan que somos el voto útil, la esperanza para una política extremeña que actualmente no existe debido a los escándalos de unas y otras fuerzas.
En su presentación el jueves dijeron que quieren ser “la llave” para decidir quién gobierna en Extremadura. ¿Cuáles son los números que avalan esa afirmación? En las autonómicas de 2023 estuvieron a punto de entrar en la Asamblea.
Tuvimos acceso a un conteo interno que reflejaba un 5% del voto en la provincia de Cáceres y un 3,5% en Badajoz.
La ley electoral extremeña establece que si un partido alcanza un 5% de media entre las dos provincias, se le asigna automáticamente un escaño adicional en Cáceres.
Si también logramos el 5% en Badajoz, obtendríamos un segundo escaño y la ley nos otorgaría un tercero. En ese escenario, seríamos decisivos para formar gobierno, desbloqueando la situación actual sin depender de los extremos.
Además, seríamos árbitros de las políticas provenientes de Madrid.
Entonces, en caso de empate a 28 diputados como actualmente entre PP y PSOE, ¿a quién darían el gobierno desde Juntos por Extremadura?
Concederíamos el gobierno —aunque no lo entregaríamos sin condiciones— al que defienda los intereses de Extremadura y respete, en los plazos acordados, los puntos del programa de Juntos por Extremadura.
¿No cierran la puerta ni al PP ni al PSOE?
Por supuesto que no.
María Guardiola convocó estas elecciones anticipadas tras la pinza de PSOE y Vox que rechazaron aprobar los Presupuestos. ¿Les agradaban las cuentas presentadas por la presidenta?
El problema con la política en minoría es que hay que negociar y ceder. La convocatoria electoral es la consecuencia del fracaso del Gobierno de Guardiola. Extremadura no ha logrado alcanzar acuerdos.
Cuando la negociación se realiza desde la imposición, las consecuencias son el fracaso.
Hace dos meses, estudiantes perdieron clases en Extremadura por falta de transporte escolar debido a la ausencia de fondos para pagar autobuses. Ahora, sorprendentemente, hay dinero para convocar elecciones y realizar una megacampaña desde Madrid.
En el debate nacional sobre “si no hay Presupuestos no se puede gobernar”, ¿qué opina usted?
Es cierto. Los Presupuestos son el motor de cualquier región, también de España. ¿Qué inversión se puede realizar con los Presupuestos del año anterior?
Si no hay acuerdo para la inversión, ¿para qué se ocupa el Gobierno? ¿Para ocupar un sillón? Estamos aquí para servir a la ciudadanía.
Con las elecciones anticipadas, Guardiola intenta deshacerse de Vox. ¿Cree que lo logrará?
En absoluto. Las encuestas indican crecimiento para Vox. El papel de Guardiola este año ha sido, por decir algo, leve, casi insignificante. Esto se refleja en el apoyo que hemos recibido de la sociedad civil extremeña, y el descontento de la juventud ha ido hacia Vox, influenciada por el tóxico altavoz de Madrid.
Así que probablemente tendrá que depender de Vox nuevamente. Si Juntos por Extremadura no consigue escaños el 21 de diciembre, la falta de acuerdo persistirá.
Ha mencionado ya varias veces a Guardiola, ¿cómo valora su legislatura en general?
En el primer año se dejó llevar por lo heredado de Guillermo Fernández Vara, que descanse en paz. El segundo año solo reaccionó a eventos puntuales sin iniciativa propia.
Si se celebraba una manifestación, intentaba solucionarlo a posteriori, aunque dichas protestas surgían de promesas electorales incumplidas.
El resto del tiempo se dedicó a atender incendios dramáticos en Extremadura, buscando notoriedad con fotografías poco pertinentes.
Cuando Pedro Sánchez vino o cuando tuvo que defender intereses de Extremadura, lo hizo tímidamente, sin entusiasmo, evidenciando que desde Madrid le indicaron qué hacer.
¿Cree que le afectó el anunciar antes de su investidura que no incluiría a Vox en el Gobierno?
Ese día… Creo que esa falta de control verbal le pasará factura. La hemeroteca lo recordará. Madrid le dijo lo que debía hacer, y tras negar que pactaría con Vox, no tuvo otra opción que hacerlo.
Ojalá podamos llegar a la Asamblea. Si no, viviríamos un escenario parecido y la hemeroteca circulando en redes sociales.
Recordemos que por aquel fracaso en la negociación entre PP y Vox, Guardiola perdió la presidencia de la Asamblea. Eso no ocurrirá si tenemos escaños. La presidencia de la Asamblea irá de la mano con la presidencia de la Junta.
Espero que los desencantados
Para nosotros no existen prejuicios ideológicos frente a las políticas de Vox. Si alguna propuesta resulta beneficiosa, será aceptada y apoyada en la votación, igual que posiblemente suceda con algunas iniciativas de Podemos.
Excepto en casos de radicalismos o medidas contrarias a los intereses de Extremadura, que nunca respaldaremos.
¿A quién votó usted en las últimas elecciones generales?
A Juntos por Extremadura.
Claro…
Nos presentamos en las generales dentro de una coalición llamada Bloque Extremeño.
Nuestro plan es como la carrera del mastín: primero llegar a la Asamblea, y tras ganarnos la confianza de los extremeños, poder alcanzar Madrid, el Congreso. Tal como hace Coalición Canaria defendiendo políticas beneficiosas para su tierra, igual que Galicia, País Vasco o Cataluña, aunque siempre con un altavoz dirigido a los mismos.
Tenemos diputados extremeños cuyos votos traicionan a su tierra a diario. Votaron en contra de financiación para Extremadura y la favorecieron para Cataluña. Por decirlo claramente —con perdón—, siendo extremeños, ¿no podrían haber votado en defensa de Extremadura?
Los diputados extremeños en partidos de Madrid no sirven para nada, mientras que algunos catalanes tienen más influencia que el resto.
Eso a lo que refiere… en el Congreso actual, los nacionalismos y partidos regionalistas tienen más peso que nunca. ¿Es esa la aspiración de JUEX?
No. En nuestros estatutos y fundación está claro: respetamos la soberanía nacional. No somos nacionalistas ni independentistas. Solo queremos dar voz a los extremeños.
[Empieza a llover fuerte]
¿Nos ponemos bajo los soportales?
Sí, perfecto.
Le preguntaba por su voto. ¿Alguna vez apoyó al bipartidismo?
Sí, claro. Antes de fundar Bloque Extremeño voté a Ciudadanos, que me parecía una opción moderada y centrada frente a los extremos.
También voté a Mariano Rajoy y creo recordar que a Felipe González, aunque tendría que confirmarlo.
Han integrado a exdirigentes de Ciudadanos en sus filas…
Nunca hemos participado en política y el aspecto técnico dentro del ámbito político es un caos de papeles y procesos. Ellos nos aportan un salto cualitativo para afrontar estos trámites, además de advertirnos sobre las trampas políticas. No es lo mismo aprender por experiencia que que alguien te avise.
Fernando Baselga (diputado de la Asamblea durante dos legislaturas) y la gente de Ciudadanos nos brindan esa experiencia que nos falta. Su pensamiento político coincide con el nuestro.
Nuestro espectro ideológico es amplio, acomodando personas de todos los partidos.
Hablábamos del desencanto socialista en Extremadura. Hace pocos días se difundieron vídeos donde dirigentes socialistas prácticamente se enfrentan porque no aceptan a su propio candidato. Entendemos que esa gente mirará hacia Juntos por Extremadura. También los descontentos con PP y María Guardiola.
Y, por qué no decirlo, muchos de Vox que perciben un discurso excesivamente radicalizado sin contexto en Extremadura. Reconocemos que hay problemas de inmigración en España, pero en Extremadura convivimos con los inmigrantes que nos ayudan en la recolección y cultivo.
Elija entre Felipe González, Aznar, Zapatero, Rajoy o Sánchez.
Descarto a Sánchez y Zapatero. Elegiría a Felipe González por haber construido la democracia actual, aunque después su camino fue diferente.
¿Entonces, Juntos por Extremadura es de derecha o izquierda?
Estamos en el centro. Los de izquierda nos etiquetan de derechas por apoyar la tauromaquia y la caza —principios fundamentales de nuestra tierra—. Los de derecha, que no valoran nuestra presencia, dicen que somos de izquierda.
Somos un centro progresista liberal, algo imprescindible hoy. No podemos anclarnos en una ideología, debe haber equilibrio y queremos aportarlo.
¿Apoya los toros?
Sí, claro que sí.
¿Dónde está el centro en el Congreso?
No existe el centro, no hay tal. Más aún, según les convenga, fluctúan entre derecha e izquierda. Todos actúan según las encuestas demoscópicas.
¿Cree que los regionalismos pueden generar un espacio político centrado?
Claro. Si logramos estar en la Asamblea el 22 de diciembre, nuestra postura se extenderá a otras regiones.
Será, como dije, la carrera del mastín. No buscamos proyectos exprés que prometan ser salvadores.
¿Pero eso no es nacionalismo?
No, somos extremeños y reclamamos lo nuestro.
Un compañero dice que debemos ser el “PNV extremeño”. El PNV se ha movido según le convenía entre derecha e izquierda. Nosotros haríamos lo mismo, orientados por los intereses regionales.
El PSOE gobernó aquí más de 36 años y no trajo ni el AVE ni recursos. Tampoco lo hizo el PP.
¿Hacer de péndulo entre izquierda y derecha? A Ciudadanos no le salió bien electoralmente…
Al ser minoritarios, no nos detenemos en esas reflexiones. Tenemos claro nuestro propósito: servir a los extremeños. Nuestro discurso es Extremadura.
¿Tienen un programa listo?
Estará disponible pronto.
Mencione tres líneas inamovibles de acción para Juntos por Extremadura
No más política nacional sobre Extremadura.
Que los extremeños gobiernen Extremadura.
Exigir el pago de la deuda histórica que España mantiene con Extremadura.
¿Cómo se logra eso?
Pidiéndolo, porque nadie lo ha hecho antes. Nosotros no tenemos jefes en Madrid que nos puedan privar del escaño.
Y tres líneas rojas…
Se definirán cuando nos presentemos. Ahora mismo no tenemos. Si alguien propone algo beneficioso para Extremadura, venga de donde venga, lo apoyaremos.
¿Almaraz, sí o no?
Rotundamente sí. Si Almaraz estuviera en Ampurdán, Cataluña, y tuviesen la misma central nuclear que aquí, funcionaría sin debate sobre su cierre. Pero está en Extremadura…
Se usa Extremadura como conejillo de indias de políticas woke europeas. La única central que quieren cerrar es la nuestra, las demás no…
También consideramos que a María Guardiola le habría dado tiempo a reducir la ecotasa para permitir que siguiera abierta, y que las empresas planeadas para Navalmoral estuvieran avanzando.
Esta decisión frena el futuro de Extremadura, impide la llegada de empresas, el empleo y dificulta que los extremeños tengan un proyecto de vida fuerte para no emigrar.
Almaraz abastece más del 10% de la energía consumida en España.
Somos la batería de España. Produciendo el 100% de energía, solo consumimos el 16%, cedemos el resto. Pero nadie habla de inversiones, solo del cierre.
Está demostrado que la energía nuclear es energía limpia. Europa incluso proyecta abrir más centrales, Francia por ejemplo. Aquí queremos cerrar una de las más seguras del mundo, sin sentido.
Menos sentido tiene despedir a cuatro mil personas y arruinar una comarca de 40.000 habitantes alrededor.
Hablemos de transportes. No le preguntaré por el AVE, parece una broma. ¿Llegará un día en que un extremeño vaya a Sevilla sin parar en todos los pueblos? ¿Habrá autovía que conecte Cáceres y Badajoz?
Habrá, aunque no sabemos si llegaremos a verla.
Gracias por la sinceridad…
El AVE no es el problema de Extremadura. Es el reflejo de las mentiras constantes que se le han dicho a esta tierra.
Hay muchas mentiras y el AVE es la más ruidosa, porque el tren se avería o prende fuego, es raro el día que no pasa algo. Un tren del oeste, porque estamos en el oeste. Luego llega a Madrid y se transforma.
Pero, repito, el problema no es el AVE. El problema es que en Las Hurdes no hay cómo ir al médico.
¿Sabe cuál es un problema serio para los extremeños?
Dígame.
Pagamos más impuestos que nadie.
¿Y por qué?
Una persona de Valencia de Alcántara (Cáceres) paga el mismo IRPF que cualquiera de Leganés o usted, pero no tiene acceso cercano a un hospital; el más próximo está a hora y media. En Leganés el hospital está a la vuelta de la esquina con todas las especialidades.
Pagamos igual, pero no importamos.
¿Qué obras de transporte contemplarían con una presidencia de JUEX?
Si se observa el mapa y se elimina la frontera con Portugal, estamos en una posición estratégica para convertirnos en el puerto seco más importante de Europa, si nos conectamos con la costa. Esa conexión debe hacerse.
También es esencial que las dos capitales provinciales se comuniquen por autovía, y un cercanías que alivie la presión de Cáceres y Badajoz, facilitando a los ciudadanos llegar al médico sin gastar 100 euros en taxi.
Y reitero, quizá no necesitemos AVE, pero sí un tren digno que nos lleve a Madrid en un tiempo razonable, no en cinco horas.
Son muchas…
Los problemas de Extremadura se solucionan con pocas inversiones, como decimos aquí. Todo ese dinero destinado a Cataluña para poner Netflix en catalán es vergonzoso. Mientras, aquí pedimos médicos para los pueblos.
Para finalizar, hablemos de Sanguijuelas del Guadiana, grupo cuya música identifica a muchos jóvenes extremeños emigrados. Hablan de la pena de tener que abandonar el pueblo cada domingo por no poder vivir donde naciste.
¿Qué debe pasar para que eso cambie?
Para que eso cambie, Juntos por Extremadura debe estar en la Asamblea desde el 22 de diciembre. Debemos revertir las políticas que han llevado a la emigración juvenil.
Tengo un hijo y no quiero que se vaya lejos. Todos queremos vivir en nuestro lugar de origen, cerca de familiares y amigos.
Que una cuestión política y el capricho de unos pocos termine en desgracia para muchos es una injusticia que no podemos permitir.
Sus canciones me encantan, tienen mucho de Extremoduro, y deseo que sus letras trasciendan en el tiempo.

