Este alimento posee una alta concentración de antioxidantes, minerales y vitaminas, en particular la vitamina C y las del complejo B

Al pensar en frutas cítricas, probablemente las primeras que vienen a la mente sean las clásicas: el limón, la naranja o la lima. No obstante, hay una que resalta por sus variados beneficios para la salud y que, a pesar de su sabor amargo, logra conquistar paladares a nivel mundial. Se trata del pomelo, una fruta que se asemeja a una naranja grande en apariencia.
Esta fruta destaca por su abundancia en antioxidantes, minerales y vitaminas, principalmente la vitamina C y las del grupo B, además de sus propiedades anticancerígenas, según comenta la farmacéutica y nutricionista Reme Navarros Escrivá para Atida Mifarma.
Uno de los atributos más valorados del pomelo es su papel en la pérdida de peso y en la aceleración del metabolismo. Gracias a su bajo valor calórico (aproximadamente 100 kilocalorías por 100 gramos) y su alto contenido de agua, se convierte en un aliado tanto para dietas de adelgazamiento como para el mantenimiento del peso. El pomelo puede facilitar la reducción de peso si se incorpora dentro de una dieta balanceada y se combina con actividad física, aunque no se recomienda basar una dieta estricta únicamente en esta fruta. Muchas personas prefieren consumirlo en forma de zumo, a menudo mezclado con jugo de naranja natural para atenuar su amargor.

El pomelo también ha demostrado beneficios en la salud cardiovascular, señala la nutricionista. Su contenido de flavonoides ayuda a prevenir enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares, mejora la circulación sanguínea y apoya el correcto funcionamiento del músculo cardíaco. A su vez, su acción antioxidante contribuye a regular los niveles de colesterol y a disminuir los triglicéridos, fortaleciendo de esta forma el sistema circulatorio. Entre los antioxidantes que posee el pomelo destacan los betacarotenos, que combaten el estrés oxidativo, retrasan el envejecimiento y protegen la visión contra enfermedades como la degeneración macular y las cataratas.
Otros beneficios para la salud de consumir pomelo
El consumo habitual de pomelo puede aportar diversos beneficios para la salud, en particular respecto al control metabólico y el bienestar general. Este cítrico contribuye a regular los niveles de insulina en la sangre, favoreciendo así una respuesta adecuada del organismo ante la glucosa. Esta función es fundamental para reducir el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, condición que, si no se controla, puede conducir a diabetes tipo 2. Además, el pomelo contiene compuestos bioactivos que promueven el equilibrio metabólico y mejoran la sensibilidad celular a esta hormona, optimizando el uso energético de los azúcares.
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Por otro lado, la especialista Navarro explica que el ácido salicílico presente en el pomelo desempeña un papel fundamental en el cuidado del sistema osteoarticular. Este compuesto ayuda a disolver depósitos de calcio inorgánico que se pueden acumular en cartílagos y articulaciones, proceso que, con el tiempo, puede fomentar la aparición de dolencias como la artritis. Gracias a esta acción, el consumo o aplicación de productos derivados del pomelo podría favorecer la movilidad articular y prevenir la rigidez. Asimismo, el ácido salicílico destaca por sus propiedades antiinflamatorias y exfoliantes, convirtiéndolo en un aliado tanto para la salud interna como para el cuidado cutáneo.
Respecto al sistema digestivo, el pomelo es una fuente excelente de fibra y agua, dos elementos esenciales para un tránsito intestinal eficiente. La fibra incrementa el volumen fecal y facilita su eliminación, ayudando a prevenir el estreñimiento y promoviendo una mejor salud intestinal. Asimismo, su consumo favorece una digestión más eficaz y una absorción óptima de nutrientes provenientes de otros alimentos. Esta cantidad de fibra, combinada con su bajo aporte calórico, genera un efecto saciante, por lo que el pomelo puede ser un complemento idóneo en dietas orientadas al control del peso.

