Zapatero ha reprochado las expresiones favorables que el rey emérito Juan Carlos I dedica a Francisco Franco en sus memorias, opinando que deberían haberse moderado.
El exmandatario ha dado a conocer aspectos de sus encuentros privados con Juan Carlos I, destacando que el monarca evidenció incomodidad respecto a la Ley de Memoria Histórica.
Zapatero defendió la imparcialidad de la Jefatura del Estado y aseguró que en su gestión nunca encontró restricciones ni trabas por parte del rey emérito.
Respecto a la retirada de las tropas de Irak y las relaciones con EEUU, Zapatero reconoció que pudo cometer errores, aunque afirmó que la decisión contó con el respaldo popular.
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha cuestionado los elogios que el Rey emérito, Juan Carlos I, dedica a Francisco Franco en sus memorias.
En su obra Reconciliación, Juan Carlos I manifiesta un profundo respeto hacia Franco, destaca “su inteligencia y su capacidad política” y reconoce que, aún en la actualidad, no permite críticas hacia el dictador en su presencia.
El exmandatario entre 2004 y 2011 admite que estas afirmaciones «no le resultan sorpresivas». Por segunda ocasión esta semana ha compartido detalles sobre algunas de las conversaciones privadas que mantuvo con el monarca y que deberían permanecer confidenciales.
Este lunes, en un evento celebrado en el Ateneo, Zapatero reconoció que mantuvo una buena relación con Juan Carlos I, aunque notó que estaba «incómodo» con la ley de memoria.
«Me relató anécdotas interesantes sobre Franco. Durante la Ley de Memoria Histórica, percibí su incomodidad y me dijo: ¿Sabes quién me impuso a mí?», recordó. Este punto lo volvió a abordar el miércoles en el Congreso durante unas jornadas organizadas por Comisiones Obreras.
“Debo destacar que en ese aspecto mostró sinceridad, porque cuando hablé con él, me narró diversas anécdotas con Franco, todas ellas valiosas”, relató, apelando al emérito sobre el deber de «neutralidad» que debe caracterizar a la Monarquía.
Sin embargo, Zapatero sostiene que “es necesario interpretar todas las cosas”, aunque considera que don Juan Carlos debería haber “matizado un poco” sus palabras laudatorias hacia Franco en el libro escrito por la periodista Laurence Debray.
Zapatero también ha resaltado que, pese a lo anterior, “la neutralidad es un rasgo fundamental de la jefatura del Estado monárquica”, un principio que —según defendió— se ha mantenido durante estos años.
“La Jefatura del Estado no representó ningún obstáculo para la acción del Gobierno, ni para la aprobación de ninguna ley. E incluso conté con apoyo moral en la negociación con ETA», afirmó durante su intervención, señalando que no recibió ninguna «limitación» por parte de Juan Carlos I.
En la obra, el emérito sostiene que José Luis Rodríguez Zapatero «cometió un error» debido a su postura «antiestadounidense» al no rendir honores a la bandera de ese país en un desfile militar de 2003, cuando aún no era presidente.
Asimismo, tras la retirada de las tropas de Irak, el monarca intervino para «favorecer el deshielo en las relaciones bilaterales» dado que «la relación entre Washington y Madrid se encontraba en su punto más bajo». En su libro asegura que «sin su intervención, las tensiones habrían aumentado con certeza».
Sobre estas declaraciones, Zapatero admitió que «es posible que me equivoque» pero afirmó que «los ciudadanos votaron y, además, pidieron la retirada de las tropas de Irak, una decisión que está en el trasfondo».
En cuanto al futuro de la monarquía, el expresidente entre 2004 y 2011 aseguró que Felipe VI será un mejor rey que Juan Carlos I, y que Leonor superará a su progenitor.
“Es fundamental en la vida esforzarse para que quienes te sucedan lo hagan mejor y cuenten con mejores condiciones. Esa es una enseñanza importante», concluyó.

