Pilar Sánchez Acera, exasesora de Moncloa y actual segunda figura del PSOE en Madrid, manifestó no recordar qué periodista le envió la captura de pantalla relacionada con el correo del abogado de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
Sánchez Acera indicó que jamás tuvo el correo original fechado el 2 de febrero de 2024, sino que recibió una imagen de un documento distinto, sin fecha, remitente ni destinatario.
Tanto Sánchez Acera como Juan Lobato aclararon que el documento presentado en la Asamblea de Madrid no era idéntico al que publicaron los medios, subrayando que nunca recibieron información alguna proveniente de la Fiscalía.
Sánchez Acera reenvió la captura de pantalla a Lobato con el objetivo de que denunciara en la Asamblea la manipulación por parte de Ayuso sobre la situación fiscal de su pareja.
Pilar Sánchez Acera, excargo de Moncloa y actual número dos de la Federación Socialista Madrileña, declaró hoy ante el Tribunal Supremo que no recuerda quién le remitió la captura de pantalla de un documento que reproducía el contenido de un correo en el cual el abogado de la pareja de Isabel Díaz Ayuso admitía que su cliente había incurrido en dos delitos fiscales. Sin embargo, afirmó que provenía «de un periodista» y «en ningún caso» de la Fiscalía.
Sánchez Acera compareció esta mañana durante la tercera jornada del juicio contra el fiscal general, Álvaro García Ortiz, acusado de un presunto delito de revelación de secretos.
González Amador, compañero de la presidenta madrileña, y cuatro acusaciones populares le atribuyen la filtración a la prensa de un correo que el defensor del empresario, Carlos Neira, envió el 2 de febrero de 2024 a la Fiscalía de Delitos Económicos.
El objetivo era acordar una conformidad que evitaría que González Amador fuera a prisión, con una reducción de pena condicionada al reconocimiento de los delitos y el pago de una multa. Neira afirmaba en ese correo que «efectivamente, se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pública».
El texto literal del correo, aunque la imagen no correspondía a un ‘email’ sino que parecía una carta, llegó al móvil de Sánchez Acera cuando ejercía como jefa de gabinete de Óscar López, quien a su vez era jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Desde primera hora del 14 de marzo de 2014, Sánchez Acera impulsó al entonces secretario general de los socialistas madrileños, Juan Lobato, a usar ese documento -que le reenvió- contra Díaz Ayuso en la sesión de control que se celebraría esa mañana en la Asamblea de Madrid. Lobato actuó tras eliminar datos personales de dicho documento.
La testigo destacó que «nunca» tuvo el correo original que Neira envió a la Fiscalía, sino «una imagen de un documento diferente» que le remitió «un periodista» del que no recuerda el nombre ni si le preguntó sobre su procedencia.

Tampoco pudo verificar quién era el periodista porque ya no dispone de ese móvil ni de los datos del dispositivo. El 2 de septiembre de 2024 —antes de que el Tribunal Supremo iniciara la causa contra el fiscal general pero tras la investigación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid— «cambié de puesto y de terminal».
Sánchez Acera abandonó Moncloa para incorporarse al Ministerio de Transformación Digital y Función Pública junto a Óscar López y «entregó el dispositivo antiguo a Presidencia del Gobierno». No transfirió los datos de un móvil a otro, añadió.
El nombre de Sánchez Acera surgió en la causa cuando el entonces líder de la FSM, Juan Lobato, registró ante notario una conversación en la que ella le enviaba aquella captura para que la utilizara en la Asamblea, y él le preguntaba sobre su origen. «Pero necesito que me digas de dónde la sacaste. Porque si no, parece que me la facilitó la fiscalía», le señaló entonces el segundo.
Lobato, que declaró antes que Sánchez Acera, explicó que recibió un «documento A», mientras que el publicado en los medios fue el «documento B». El que presentó en la Asamblea de Madrid fue siempre el «documento B» y no el «documento A».
Juan Lobato afirmó que mostró reticencias para exhibir en la Asamblea de Madrid la foto del correo que le envió Sánchez Acera con la frase famosa: «ciertamente, se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pública».
Sin embargo, esa reserva no se debía a que pensara que el correo había sido enviado a Moncloa desde la Fiscalía, sino porque «por prudencia, como técnico de Hacienda, es preferible no usar un documento sin certificar su origen«.
Al inicio de la sesión, el presidente de la Sala Penal, Andrés Martínez Arrieta, aclaró que el juicio no considera la tesis de las acusaciones que implican a Moncloa en una supuesta operación de filtración de datos tributarios perjudiciales para la pareja de Díaz Ayuso.
«La Sala de Apelación ya descartó esa parte», subrayó Martínez Arrieta, interrumpiendo al abogado Gabriel Rodríguez Ramos durante el interrogatorio a Juan Lobato.

