El Ejecutivo está valorando posponer la presentación de los Presupuestos Generales del Estado para evitar que coincidan con una posible derrota electoral en Extremadura.
La desvinculación con Junts complica la aprobación de la senda de déficit y de los Presupuestos, lo que obliga a prorrogar las cuentas vigentes.
El Gobierno planea negociar los Presupuestos con otros aliados como PNV, ERC, Bildu y Sumar, aunque descarta progresos con Junts y Podemos.
La convocatoria de elecciones anticipadas en Extremadura el 21 de diciembre condiciona tanto el calendario político como el presupuesto del Gobierno.
Tras confirmarse la ruptura con Junts, el Ejecutivo se prepara para iniciar en las próximas semanas el trámite de presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026, según fuentes oficiales.
De hecho, desde hace tiempo el Gobierno daba por seguro que no lograría aprobar la senda de déficit, requisito previo a la presentación de las cuentas en el Congreso, y prevé que el mismo problema ocurrirá con los Presupuestos.
No obstante, la esperanza persistía mientras se mantenían conversaciones con el partido de Carles Puigdemont.
Ahora, con la decisión de Junts de romper con Pedro Sánchez ratificada por sus bases, se certifica un panorama adverso para los Presupuestos. El Ejecutivo ya no tiene motivos para esperar.
De hecho, incluso antes de dicha ruptura, Junts había informado al Gobierno que rechazaba la propuesta de la vicepresidenta María Jesús Montero.
Esto se mantendrá salvo algún cambio inesperado, aunque no puede descartarse por completo, dado que Moncloa ha modificado su postura respecto a los Presupuestos en numerosas ocasiones durante el último año.
Por otro lado, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, tiene previsto convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera entre el 10 y el 15 de noviembre.
Esta reunión es obligatoria para presentar a las comunidades autónomas la senda de déficit y el límite de gasto para las Administraciones públicas; estos datos deben ser luego sometidos al Consejo de Ministros y al Congreso.
Cabe esperar que la propuesta sea rechazada en el Congreso entre finales de noviembre y principios de diciembre, y el Gobierno deberá presentarla una segunda vez para confirmar un segundo rechazo, tal como ocurrió en julio de 2024.
En ese momento, se prorrogará la senda de déficit actual, con la cual se aprobaron los últimos Presupuestos.
Posteriormente, el Gobierno tendría que presentar los nuevos Presupuestos, un proceso que podría demorarse hasta comienzos de 2026, lo que implica en principio que se prorroguen los aprobados en 2022.
Una vez en el Congreso, se abrirá un periodo de varias semanas durante el cual varios altos cargos deberán comparecer para defender las cuentas. Después, las enmiendas a la totalidad serán votadas, y es ahí donde los Presupuestos podrían quedar definitivamente descartados.
No obstante, este proceso se verá condicionado por la nueva etapa política tras el anuncio de las elecciones en Extremadura el 21 de diciembre, ya que a mediados de diciembre se iniciará la campaña electoral.
El Gobierno puede considerar inviable presentar los Presupuestos para evitar una derrota en ese contexto, una derrota que podría imponer María Guardiola a Miguel Ángel Gallardo.
El plazo máximo para que el Gobierno presente el proyecto de Presupuestos Generales del Estado es el 30 de septiembre de cada año, conforme a la Constitución, y dicho plazo ya ha sido superado por más de un mes.
Existe una pequeña esperanza para el Ejecutivo: lograr satisfacer a Junts mediante un acuerdo europeo sobre el uso del catalán o un avance en la aplicación de la amnistía antes de esa fecha, lo que facilitaría retomar el diálogo directo con Carles Puigdemont; sin embargo, Moncloa reconoce que esa posibilidad es muy remota.
Formalmente, el Gobierno intentará negociar el proyecto de Presupuestos con sus socios parlamentarios, confiando en alcanzar acuerdos con PNV, ERC y Bildu, aunque ve complicado lograr avances con Junts y Podemos, que rechazan sentarse siquiera a negociar por motivos no vinculados a los Presupuestos.
Desde Hacienda aseguran que ya están negociando con Sumar.

