Juanma Moreno presenta su obra de memorias ‘Manual de Convivencia. La vía andaluza’, en la que narra su carrera política y los retos enfrentados para acceder a la presidencia andaluza.
El presidente de la Junta resalta cómo la ‘vía andaluza’, fundamentada en la moderación y el diálogo, le facilitó gobernar Andalucía tras años de administración socialista.
Moreno admite las etapas complicadas en sus comienzos, las dudas sobre su liderazgo incluso dentro del PP, y la relevancia del respaldo familiar en su trayectoria.
En el libro, critica la división política y contrapone su método moderado al de Pedro Sánchez, destacando la necesidad de convivencia frente a la confrontación política.
«¿Quién podría imaginar lo que sería acudir a un funeral y que el fallecido se levantara de repente, resucitando delante de todos? Eso fue, en cierto modo, lo que me sucedió en la noche electoral del 2 de diciembre de 2018. Renací… políticamente. Renací, claro está, para quienes ya me daban por desaparecido«.
Este es uno de los fragmentos más destacados del libro que presentó este lunes el presidente de la Junta, Juanma Moreno, en la restaurada fábrica de Artillería de Sevilla. Su obra se titula Manual de Convivencia. La vía andaluza, publicada por Espasa.
Para reflejarlo, Moreno parafrasea el Manual de Resistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y busca transmitir a lectores, votantes o no, que precisamente esta «vía andaluza», que «no busca vencer sino persuadir», fue la que le permitió liderar la comunidad durante siete años, casi cuatro con mayoría absoluta.
Sin embargo, alcanzar esa meta no fue sencillo desde que decidió regresar a su tierra con la compleja tarea de gobernar tras décadas de administraciones socialistas. En el libro comenta que en aquel tiempo podía estar en cualquier bar tomando una cerveza y escuchar críticas directas porque no le reconocían.
Especialmente cuando chocaba repetidamente con un hecho: «En la conciencia colectiva estaba arraigada la idea de que Andalucía era un territorio exclusivo del PSOE».
Incluso entre los militantes y simpatizantes se mantenía esa percepción. De modo que, cuando le veían desplazarse constantemente por Andalucía o descansar a cientos de kilómetros de la ciudad donde había amanecido, escuchaba «Tó pa’ ná, Juanma, to pa’ná». Es decir, «todo para nada».
Sin embargo, tras más de diez años, piensa que aunque existe polarización política, esa «vía andaluza» puede ser aplicada en toda España, no solo en Andalucía, incluyendo Madrid. «Tengo la intención de practicar la moderación y respetar al adversario hasta el final de mis días».
En su libro, Moreno comenta que le molestaba, o más bien le inquietaba, cuando escuchaba que carecía de colmillo político o que “hacía menos daño que el pescado en blanco”, una expresión muy típica andaluza, que cita en uno de los 32 capítulos.
Cuando políticamente renació aquella ‘Noche del Cambio’, asegura que no fue producto de la casualidad, en referencia a que alcanzara la presidencia con uno de los peores resultados históricos para el PP, sino que fue “un trabajo muy bien planificado que tuvo éxito gracias a una combinación de numerosos aciertos y varios errores del adversario”.
También ello fue posible gracias a la ley electoral que, por cierto, ningún partido político, aun teniendo mayoría, ha impulsado modificar. Esto implica que nadie impidió el entendimiento entre PP, Ciudadanos y Vox después de casi cuarenta años de gobiernos socialistas.
Pero ni en esa noche llegó a sudar. Tampoco lo hizo el 19 de junio, a pesar de la tensión creciente al alcanzar los 58 diputados, tres más de la mayoría absoluta. «Sólo pueden quienes creen que pueden«, reiteró Moreno en numerosas ocasiones durante la presentación dirigida por la periodista Carmen Morodo.
Este control sobre sus glándulas sudoríparas refleja además una manera tranquila y reposada de entender la política marcada por «la serenidad, el diálogo y la calma«. Reconoce igualmente errores, como la demora en las pruebas de cribado del cáncer.
Durante el acto, Moreno aprovechó para señalar que su Gobierno ha logrado mejorar la Sanidad, pero a la vez se siente frustrado por no haber logrado todo lo previsto. «Soy tauro y muy cabezón; si los andaluces lo desean, haré una remodelación del Servicio Andaluz de Salud«.
Sufre insomnio severo
Afectado por un insomnio severo –lleva un año con seguimiento para controlar las pocas horas que duerme– admite que le desvela «los problemas de salud» de los andaluces, por lo que se ha sentido «superado» y «frustrado» en las últimas semanas.
No le preocupa perder la mayoría absoluta porque no lo contempla ahora, pero sí que «Andalucía pierda estabilidad y confianza». «Todo esto está en riesgo si me falta un diputado«, afirmó Moreno.
Cree especialmente que Vox representa «la consecuencia de la decepción frente a la democracia y el sistema político actual».
Durante el evento, estuvieron presentes numerosos rostros conocidos, como el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz; el presidente del Parlamento y exconsejero de Sanidad, Jesús Aguirre; el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local, Elías Bendodo, y varios miembros de su equipo de gobierno, en un aforo cercano a las 400 personas.
Algunos incluso lo daban por acabado aquella noche. Muchos consideraban que Juanma Moreno podía ser un «buen presidente» pero un «mal candidato», incapaz de capitalizar para el PP el desgaste de casi cuarenta años de gestión socialista en la Junta. No obstante, finalmente fueron decisivos los 90.000 votos más que obtuvo respecto a Ciudadanos.
«Rajoy me dijo: haz lo que hago yo, no leas la prensa»
Mariano Rajoy no asistió a la presentación, pero Juanma Moreno le menciona en sus memorias políticas. Primero porque fue su mentor y, segundo, porque sigue un consejo que le dio Rajoy cuando Moreno expresó su malestar por la imagen que le proyectaban adversarios y algunos medios.
«‘Haz lo que hago yo’, me indicó. Mi mente intentaba descifrar esas palabras rápidamente. ¿Quería decir que hiciera deporte cada mañana para tener otra perspectiva? ¿Que cuidara mejor las relaciones con la prensa para evitar críticas?»
«Incapaz de adivinar el sentido, tuve que preguntarle: ‘¿Y qué haces tú, presidente?’. Confieso que su respuesta fue inesperada: «No leas la prensa, me dijo tajantemente«.
El apoyo de su mujer
En el libro, también aborda su vida personal. Comenta que practica la meditación y recomienda el mindfulness a sus adversarios para aliviar tensiones.
Dedica unas palabras muy especiales a su esposa y madre de sus tres hijos, Manuela Villena, quien estuvo presente en el evento.
«A Manuela le apasiona la política no solo por ser politóloga, sino por su inteligencia, que la ha convertido en una excelente asesora desde que estamos juntos».
También admite que ella «sabía que, en aquellos días de enero cuando me animaba a dar el paso, estaba dejando de lado una carrera política prometedora», aunque le remarcó que todavía estaba a tiempo. «Eres mucho más joven que yo y esto puede cambiar«.
Además, menciona con cariño a Javier Imbroda, primer consejero de Educación de su gobierno con Cs, quien fue fichado por los naranjas. «Me dio rabia», admite, pero porque no fue idea suya.
También habla de Isabel Díaz Ayuso, Alberto Núñez Feijóo e incluso de Juan Espadas, su rival político en las últimas elecciones. Confiesa que siempre vio en él «cierto paralelismo»: «una persona de carácter moderado, con capacidad para consensuar apoyos en diferentes bloques ideológicos».
El único a quien recrimina con más firmeza en estas páginas de paz es a Pedro Sánchez. Lo acusa de haber fomentado «la semilla de la polarización en España».
Por eso con el título del libro quiere hacer una paráfrasis, ya que Moreno busca convivir mientras que Sánchez, a su juicio, opta por resistir.

