El Gobierno expresa inquietud ante el Senado, cuyo «circo» incrementa la antipolítica y afecta a todos

Desde el Ejecutivo reconocen que lo que ocurrió en el Senado alimenta a los extremos como Vox

Así se desarrolló la comparecencia de Sánchez en la comisión del Senado por el caso Koldo

Se observaban medias sonrisas en los rostros. Algunos incluso mostraban sonrisas evidentes. El equipo que acompañó a Pedro Sánchez al Senado se subió a los coches con satisfacción. Lo mismo ocurrió con el presidente del Gobierno. «Estoy satisfecho, otros seguramente no», resumió tras someterse durante cinco horas a un interrogatorio sobre corrupción en la comisión promovida por el PP por la trama Koldo. Inclusive bromeó diciendo: «A tenor de cómo ha transcurrido esta comisión, vengo encantado». «Es el triunfo final de Feijóo», ironizaba un funcionario destacado del Ejecutivo, aludiendo a que, en su opinión, la decisión de convocar al jefe del Ejecutivo no le había beneficiado.

Por su lado, en el PP también prevalecía la satisfacción. «Lo significativo es que logramos mostrar que él evita la verdad», indicaban fuentes populares. «El éxito radica en que se vio acorralado, incapaz de responder». La satisfacción depende del punto de vista, como es sabido.

Sin embargo, dejando a un lado los análisis subjetivos de cada partido, el curso de la comisión dejó una impresión peculiar. Una «preocupación» que incluso alcanza al Gobierno. En ciertos momentos, la sesión parecía un caos total, un jolgorio difícil de seguir. Intervenciones cruzadas, turnos irrespetados, faltas de protocolo… «Que la política se maneje así no favorece a nadie», admitían miembros del Gobierno.

OpiniónEl presidente Pedro Sánchez, en el Senado.Bajad las armas.

Todo circo pide su payaso

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