Las instalaciones del club están equipadas con sensores ópticos, cámaras en alta definición y aparatos que capturan métricas biométricas detalladas de cada jugador.
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En la rueda de prensa tras la victoria frente al Valencia, Xabi Alonso pronunció una frase que resume la modernidad del fútbol actual: el Real Madrid no realizaría entrenamientos en Anfield. La explicación era clara, aunque inquietante: no deseaba que sus movimientos quedaran registrados por las cámaras del estadio inglés.
Esta decisión puede parecer anecdótica hasta entender su verdadero significado: el Liverpool ya no es solo un equipo con historia. Se ha convertido en una fortaleza tecnológica donde cada detalle está supervisado y analizado por sistemas de inteligencia artificial que crean estrategias.
No es cuestión de paranoia. En años recientes, el Liverpool ha apostado por un sistema avanzado de captura de datos y vigilancia en video tanto en Anfield como en su centro de entrenamiento AXA Training Centre.
Aunque la conocida cifra de «200 cámaras espías» es una exageración mediática, lo cierto es que cada rincón de las instalaciones está cubierto por sensores ópticos, cámaras de alta resolución y dispositivos que monitorizan métricas biométricas completas de todos los jugadores.
Este despliegue supera la simple grabación de entrenamientos: posibilita el análisis de patrones de movimiento, la detección de tendencias tácticas y la recopilación de datos no solo de sus propios futbolistas, sino también de los rivales que entrenan en ese lugar.
Por esta razón, Xabi Alonso, al igual que hizo antes Mourinho, eligió no revelar ni un solo esquema táctico a la compleja red de análisis del Liverpool. Así, el Madrid se ejercitará en Valdebebas y solo pisará Anfield el día del encuentro.
Tactic AI
El mayor avance tecnológico de los ‘reds’ radica en su alianza con Google DeepMind. Desde 2019, el club colabora con los creadores de AlphaGo en un proyecto conocido como TacticAI, una herramienta innovadora.
Se trata de una inteligencia artificial especializada en saques de esquina. TacticAI se entrenó con más de 7.000 corners de la Premier League y usa algoritmos de aprendizaje profundo geométrico para simular, evaluar y optimizar escenarios tácticos complejos.
Este sistema opera en tres fases: predice qué ocurrirá con una configuración táctica dada, recupera jugadas similares de la historia y genera propuestas de movimientos mejorados o marcajes alternativos más efectivos.
Como resultado, los expertos del Liverpool prefirieron en un 90% las soluciones que TacticAI ofrece frente a las elaboradas tradicionalmente por el cuerpo técnico humano en temporadas recientes.
Durante la temporada 2025/26, TacticAI continuó incrementando la eficacia de los ‘reds’ en acciones a balón parado, aumentando los goles inesperados y fortaleciendo su defensa en córners, un punto débil en el pasado reciente.
No es casual que el Liverpool lidere la Premier League en efectividad en jugadas a balón parado y que otros clubes europeos estudien y vigilen sus métodos con creciente atención y cierto recelo.
Los fichajes
Esto es posible gracias a un departamento de análisis y ciencia de datos que continúa el trabajo pionero de Ian Graham. En 2025, este equipo académico utiliza enormes bases de datos que sustentan tanto el scouting como las decisiones de mercado.
Las incorporaciones de esta temporada —Florian Wirtz (150 millones), Alexander Isak (más de 120), Milos Kerkez, Ekitiké y Frimpong— no responden a intuiciones o “olfato”, sino a modelos predictivos complejos que procesan cientos de variables simultáneamente.
Estos modelos evalúan la compatibilidad táctica, proyecciones estadísticas, comportamientos en partidos previos y riesgos de lesiones con precisión científica avanzada para cada futbolista estudiado detalladamente por algoritmos.
Alexander Isak reacciona durante un partido frente al Manchester United
Estos algoritmos no solo detectan oportunidades en el mercado, sino que también aconsejan sobre minutos de juego, posiciones, rotaciones e incluso ajustes en el entrenamiento diario de cada futbolista del primer equipo.
El renovado Liverpool de Arne Slot ha cambiado de un 4-3-3 intenso y representativo en la época de Klopp, a un 4-2-3-1 más organizado y controlado, basado enteramente en análisis avanzados de datos.
Cada detalle de esta transición ha sido ajustado mediante análisis de datos para conservar la competitividad tanto en Inglaterra como en Europa.
El ejemplo del Atlético
El impacto de estos avances quedó patente en el encuentro de Champions League ante el Atlético de Madrid, donde los ‘reds’ lograron la victoria con un gol de córner en el tiempo agregado marcado por Van Dijk.
De acuerdo con el análisis técnico de la UEFA, el cuerpo técnico del Liverpool utilizó modelos de IA en tiempo real para identificar puntos débiles entre las líneas defensivas rivales durante el partido.
Se ajustaron las posiciones de los centrocampistas y se explotaron al máximo las entradas por banda de Frimpong y la creatividad interior de Wirtz en momentos claves del juego.
Herramientas como el xG (expected goals), mapas de calor y análisis de presión se generan automáticamente durante los partidos para proporcionar retroalimentación táctica instantánea a los entrenadores asistentes.
La capacidad de modificar el plan de juego sobre la marcha, gracias a la interpretación automática de datos, otorga una flexibilidad sin precedentes al Liverpool actual, acorde al fútbol contemporáneo.
Esta adaptabilidad elevó el rendimiento de los ‘reds’ cuando el contexto lo requirió, especialmente frente a un rival tácticamente complejo como el Atlético de Simeone.
El Real Madrid visitará Anfield el martes. Xabi Alonso regresará a su antigua casa y buscará superar no solo a Slot, sino también a la Inteligencia Artificial del Liverpool.

