Antisexistas siempre

Trece Rosas :: 25.02.08 – 03:46 :: Convocatorias

Jornadas Antisexistas 08

Siguiendo con nuestras jornadas antisexistas, esta semana (1 de Marzo) tratamos el tema de la represión y lxs presxs políticxs antifascistas .Tal vez alguien no encuentre la relación entre este tema y el feminismo, pero es que nosotrxs, Trece Rosas, nos definimos como antisexistas, antifascistas y obrerxs y no entendemos hablar de feminismo de clase sin mencionar a aquellas personas que dieron y dan todo por la emancipación de nuestra clase. Hemos decidido empezar el comunicado por el 18 de julio de 1936, cuando el General Francisco Franco dio un golpe de Estado contra el Gobierno de la Segunda República, provocando así el estallido de la Guerra Civil. Apoyado por Hitler y Mussolini, Franco consigue vencer a lxs antifascistas que lucharon contra la instauración de un régimen totalitario y fascista. Al final se impuso a sangre y fuego y con unos datos escalofriantes: 500.000 refugiadxs, 40.000 desaparecidxs, más de un millón de presxs políticxs, 110 campos de concentración (entre 1936 y 1972), 350.000 asesinadxs (unxs 30.000 fusiladxs). En Julio de 1969, Franco designa a Juan Carlos como su sucesor al frente de la Jefatura de Estado. Además, el rey ya ejerció como jefe de Estado en momentos de enfermedad de Franco, un ejemplo es el 27 de Septiembre de 1975, día en que se produjeron los 5 últimos fusilamientos. Este acontecimiento produjo una oleada de protestas en el extranjero y el auge de los movimientos populares. En medio de este ambiente de crispación Franco muere el 20 de Noviembre. Tras la fuerte presión exterior e interior (causada por el movimiento obrero y las propias contradicciones del Estado) al régimen, fomentaron la llamada “transición a la democracia”, para acabar con la agitación popular, mantener el control político y enmascarar este podrido sistema. Fue un pacto de silencio para que nunca se llegasen a tomar medidas contra los asesinos y torturadores. El primer presidente de la “democracia” fue Adolfo Suárez, que carecía de la legitimidad popular obligada por la ley. Una de las tantas maniobras para lograr esa legitimidad fue el famoso intento de Golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981, donde gracias a la grandísima interpretación de nuestra majestad el rey, la opinión pública se puso a su favor. Pese al “cambio” los franquistas siguen instaurados en el poder (en consejos de dirección de empresas tanto públicas como privadas, en las altas judicaturas, en la policía, en las Fuerzas Armadas…). Y no solo eso, sino que todos los presidentes que han ido sucediendo a Suárez aparte de jurar fidelidad al rey impuesto por Franco, han aplicado políticas fascistas y represivas. Calvo Sotelo ingresó en la organización terrorista OTAN, González creó las ETT`s, el grupo paramilitar GAL y participó en la Guerra de Golfo, Aznar participó en la guerra de Yugoslavia e Irak, ilegalizó partidos políticos, cerró periódicos, el 11M y el talante de Zapatero ocupó Afganistán y Haití, construyó la valla de la vergüenza, realizó la reforma laboral, ilegaliza partidos y encarcela a los movimientos de resistencia. En estos tiempos de “democracia”, el poder proclama la defensa de los valores humanos y condena cualquier tipo de expresión violenta, sirviéndose de sus medios de comunicación y de asociaciones como la AVT. Pero este mismo poder que condena la violencia, la practica continuamente, todos los días nos encontramos con casos de represión policial contra el movimiento antifascista, independentista, okupa, inmigrantes; existen más de 700 presxs politicxs y 350 casos de tortura en los Centros Penitenciarios; participan en invasiones terroristas que causan víctimas tanto en los países invadidos como en los invasores (recordemos el 11 M). La omnipotente Audiencia Nazional sigue campando a sus anchas, deteniendo, encarcelando y condenando a cientos de militantes abertzales, comunistas, anarquistas y revolucionarios en general. La Ley de Partidos continúa criminalizando ideas y proyectos políticos, poniendo en práctica medidas como el aislamiento y la dispersión. También, la persecución policial sobre el movimiento revolucionario y antifascista se aprecia ahora muy claramente en vísperas de elecciones generales. Cuando decimos que seguimos viviendo bajo el fascismo es una realidad innegable. De ahí la necesidad de aumentar la lucha antirrepresiva, la solidaridad con lxs presxs políticxs y la lucha revolucionaria en general, de no quedarnos impasibles ante todo lo que está ocurriendo. Si nos definimos antifascistas y revolucionarios, debemos demostrarlo en la práctica, no podemos mirar hacia otro lado. Hay que denunciar la represión, fundamentalmente, para desenmascarar al sistema, sacando sus contradicciones e ir ganando posiciones con el único objetivo de derrocarlo.


¡AMNISTIA PRESXS POLÍTICXS ANTIFASCISTAS!

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