
El cuerpo humano representa una máquina perfectamente ajustada hasta el último detalle, capaz de llevar a cabo procesos tanto químicos como biológicos, a menudo combinándolos para, por ejemplo, transformar los alimentos que ingerimos en energía que nos aporte vitalidad.
Este proceso es tan natural que, en la mayoría de casos, no nos detenemos a considerar cómo nuestro organismo convierte un plato de lentejas en la fuente de energía necesaria para realizar actividades físicas, como el deporte. Sin embargo, el metabolismo humano, junto con otros aspectos del funcionamiento corporal, se ha convertido en inspiración para científicos que buscan nuevas maneras de generar energía en el mundo.
En esta oportunidad, investigadores de la Universidad de Binghamton (EEUU), en su búsqueda de métodos innovadores para el almacenamiento de energía, han tomado como referencia esta capacidad metabólica para crear una batería líquida basada en riboflavina (vitamina B2) y glucosa, replicando dicho proceso biológico.
En un momento en que la necesidad de energías sostenibles es esencial, especialmente considerando que el planeta experimenta consecuencias ambientales provocadas por la contaminación, incluso fenómenos insólitos como la presencia de mosquitos en Islandia, esta opción podría representar una alternativa viable.
Principios de funcionamiento del sistema inspirado en el cuerpo humano
La idea consiste en que en lugar de emplear cobalto o litio en las baterías, se utilicen moléculas que son renovables, abundantes y carecen de toxicidad. Los investigadores han aprovechado el proceso mediante el cual la riboflavina (vitamina B2) transporta electrones durante la descomposición de la glucosa, originando reacciones químicas que generan energía eléctrica.
Uno de los aspectos fundamentales de este proyecto es que no se emplean metales pesados en la batería, dado que el diseño probado utiliza electrodos de carbono y un electrolito líquido con glucosa en el polo negativo, mientras que la riboflavina actúa como catalizador.
Aunque el desarrollo aún se encuentra en etapas iniciales, ha demostrado un rendimiento comparable a ciertas fuentes energéticas ya usadas, lo que genera altas expectativas con respecto a esta innovadora aproximación. Su mérito principal radica en que elimina la dependencia de la minería extractiva, disminuyendo así la huella ecológica al evitar la generación de residuos peligrosos y contaminación.

