Compañeros, ustedes, los Delegados de todos los países del mundo: debo darles las gracias, en nombre del pueblo cubano, y decirles sinceramente que hemos aprendido mucho de ustedes y que dejan un recuerdo imborrable; y manifestarles también que nosotros aspiramos a dejar en ustedes un recuerdo imborrable; y además de eso, aspiramos a que se aproveche de nosotros todo lo que se puede aprovechar, a que se analice en todos los lugares del mundo, donde sea necesario analizar, el por qué de las cosas; que se vayan mirando las teorías, revisándolas, analizándolas cuidadosamente, y que todo el mundo se pregunte si no se podrá ser feliz algún día, y cuál será ese medio para ser feliz.
