Cátedra Gabriela Mistral

27 de febrero, 1921 Manuel: Llegó su carta, seria, seca. Ud. no supo ver lo que había en mí cuando fueron mis palabras. Ud. no supo ver. Su silencio de seis días me amargó. Talvez, Manuel, no lo vea. Si salgo de mi asunto antes, el 7 ya estaría en mi casa. Si no tendré, por fin, la dicha de verlo. ¡Por fin! De todos modos si Ud. viniera a verme, me avisaría con anticipación, diciéndome día y hora, porque salgo en la mañana y vuelvo en la noche. Muy contenta de saberlo sano; muy dichosa. Hoy fui a ver a González M. lo recordó, lamentando, otra vez, no conocerlo aún. Con cariño. L.

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