La Resistencia hondureña ha sabido plantarse con dignidad ante la embestida de los enemigos de la libertad y la democracia. Durante casi 6 meses de continua lucha pacífica, pero vehemente, hemos establecido que no aceptamos otra salida a la crisis que el restablecimiento del orden institucional, la condena a los violadores de derechos humanos y la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente.
