A 90 años de «El imperialismo fase superior del capitalismo» de Lenin
El actual imperialismo, el más poderoso en la historia de la humanidad, se forjó durante varios siglos, tuvo su período revolucionario, su auge y actual decadencia; por lo que es y será una larga y difícil lucha, donde cada derrota circunstancial nos obliga a modificar rumbos para acercarnos a la meta y donde cada victoria, por insignificante que sea, significa un futuro sin clases, eliminando la explotación del hombre por el hombre
x Mario Rossi Garretano – 07.08.06
Acerca de la valoración y vigencia de la obra “El imperialismo fase superior del capitalismo” de Lenin, escrito en 1916 y transcurridos 90 años, deberíamos asumir una postura similar a la que el propio Lenin tenía del marxismo: “Defender la doctrina, que según la mas profunda convicción es la verdadera, contra los ataques infundados y los intentos de corromperla, no significa, en modo alguno ser enemigo de toda crítica. No consideramos, en absoluto, la teoría de Marx como algo perfecto e intangible, estamos convencidos, por el contrario, de que no ha hecho sino colocar la piedra angular de la ciencia que los socialistas deben desarrollar en todas direcciones, si es que no quieren quedar rezagados en la vida …”
El conjunto de las obras de Lenin y en particular de esta obra sobre el imperialismo, no es algo agotado, completo o inmodificable. Lenin estudia el imperialismo en sus inicios, cuando surge a fines del siglo XIX y a principios del XX.Su propósito es hacer un análisis económico, consciente de las limitaciones que ello implica y dejará para más adelante las cuestiones políticas, como lo establece en el prólogo: “Más adelante trataré de mostrar brevemente y en la forma más sencilla posible, las conexiones y relaciones existentes entre los principales rasgos económicos del imperialismo: No podré detenerme por mucho que lo merezca, en los aspectos no económicos del problema…”
Toda la obra anterior de Lenin transpira el análisis económico marxista, Carlos Marx en el prólogo del libro de Engels “Las guerras de los campesinos de Alemania” afirmaba: “El socialismo desde que se ha convertido en una ciencia exige que se le considere una ciencia, es decir, que se le estudie”.
Lenin elabora política bajo la categoría de análisis: la interrelación entre la base económica y la superestructura política. Es un científico marxista, que va estudiando la realidad objetiva durante años en una infatigable tarea de acumulación de datos y un espíritu crítico – polémico a cuanto análisis del imperialismo desviara el curso de la lucha por el socialismo. Hizo un amplio estudio del desarrollo del capitalismo y sobre la situación económica y política mundial, centrando sus estudios en los países económicamente más poderosos. Así, antes de 1900, elabora dos trabajos de profundo análisis económico del desarrollo capitalista de Rusia: “¿Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas?, y “El desarrollo del capitalismo en Rusia” en vísperas de la fase imperialista. Posteriormente ataca las concepciones pequeñoburguesas del papel del campesinado y del pequeño productor como alternativa a la dominación de la burguesía en su trabajo: “El contenido económico del populismo y su crítica en el libro del señor Struve” y “Para una caracterización del romanticismo económico”.
En “Las enseñanzas de la crisis”, en 1900, analiza el desarrollo internacional del capitalismo. Los estudios efectuados entre los años 1913 al 15, son los antecedentes inmediatos de “El imperialismo fase superior del capitalismo”, en esos años aparecen los folletos: “Notas críticas sobre el problema nacional”, “Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación” y cuando se desata la primera guerra mundial, Lenin en “El proletariado y la guerra” afirma que la guerra es imperialista. En la obra “La bancarrota de la II Internacional” reconoce que el estudio científico del imperialismo apenas comienza a realizarse, pero que no impide elaborar una táctica revolucionaria para enfrentarlo. Continúa el estudio del imperialismo en “El socialismo y la guerra”, donde ya esboza que “el imperialismo es la fase superior del capitalismo” y define su pensamiento en “La consigna de los Estados Unidos de Europa” donde plantea: “el capital se ha hecho internacional y monopolista y que el mundo está repartido entre un puñado de grandes potencias, es decir, de potencias que prosperan con el gran saqueo y con la opresión de las naciones”.
En 1915, Lenin escribe el prólogo del libro de Bujarin “La economía mundial y el imperialismo” y especialmente en ese año revisa sus “Cuadernos sobre el imperialismo” donde queda registrado la evolución de su pensamiento y la consulta a numerosos libros, folletos y artículos periodísticos. Esta obra está compuesta por 15 cuadernos de recopilación de datos de 148 libros (108 alemanes, 23 franceses y 17 ingleses) y 232 artículos de 47 publicaciones.
El 11 de enero de 1916, Lenin escribió a Gorki: “Comienzo a trabajar en el folleto sobre el imperialismo” y el 2 de julio de 1916 escribe a Pokrovsky: “Hoy le envío por correo certificado el manuscrito”. Es un folleto de lenguaje popular para lectores no especializados en economía y prudente en las observaciones políticas por la censura zarista. Antes que Lenin escribiera sobre el imperialismo se habían efectuado varios estudios, tales como:
Swift: El imperialismo y la libertad.(1899); Bérard: Inglaterra y el imperialismo.(1900); Lair: El imperialismo alemán.(1902); Hobson: El imperialismo.(1902); Seiltiére: La filosofía del imperialismo.(1903); Louis: Esbozo del imperialismo.(1904); Revue Socialista: El imperialismo anglosajón.(1904); Patouillet: El imperialismo norteamericano.(1904); Du Heme: El imperialismo financiero.(1910); Estéve: Una nueva psicología del imperialismo.(1913) Lenin se diferencia de los autores nombrados, ubicando al imperialismo en su fase histórica, como una etapa en el desarrollo del capitalismo. El imperialismo es el capitalismo monopólico. Entender el capitalismo en su esencia, permite entender el imperialismo. Lenin, en su obra, establece los rasgos fundamentales del imperialismo: 1)La concentración de la producción y la formación de monopolios. 2)La concentración y los monopolios en el área bancaria. La preponderancia del capital financiero y de la oligarquía financiera. 3)La exportación de capitales en forma creciente. 4)El reparto económico del mundo entre las asociaciones capitalistas, donde los monopolios toman carácter internacional. 5)El reparto territorial del mundo entre las grandes potencias genera la guerra y la lucha por nuevos repartos. 6)El imperialismo es el capitalismo parasitario o en descomposición. 7) Crea el desarrollo desigual y profundiza las contradicciones entre los países imperialistas y en especial la lucha de clases a nivel nacional y mundial. Desde los inicios del siglo XX hasta nuestros días, se han efectuado numerosos cambios, lo que corresponde analizar es, si estas modificaciones y transformaciones son capaces de colocar el análisis de Lenin sobre el imperialismo al “baúl de los recuerdos”. Han ocurrido grandes avances científicos aplicados a la producción, sobretodo en el uso de variantes energéticas, estamos en plena revolución tecnológica (automatización, robots, cibernética, nanotecnología, etc.) y fruto de estas innovaciones se han desarrollado las fuerzas productivas. El desarrollo económico por la ley del desarrollo desigual y combinado ha generado centros imperialistas mundiales de marcadas diferencias entre ellos y se ha ampliado la brecha entre un puñado de países que son grandes potencias y los países dependientes. Se profundiza la desigualdad, así lo muestran los estudios sobre las multinacionales según su origen nacional: “61 de las 140 compañías más grandes del Global Fortune 500 Ranking, son europeas, mientras que sólo 50 son americanas”. (The European Dream, p.66). “En una encuesta reciente, producida por Global Finance, de las 50 mejores compañías del mundo, sólo una no era europea”. (The European Dream, p.69). En la actualidad, catorce de los veinte bancos comerciales más importantes del mundo son europeos. En la industria química, la compañía europea BASF es el líder mundial, y de los seis mejores competidores, tres son europeos. En ingeniería y construcción, de las cinco compañías más importantes, tres son europeas. Las otras dos son japonesas. De las nueve mejores empresas de ingeniería y construcción, ninguna es estadounidense. Nestlé y Unilever, dos gigantes europeos, están en el primer y segundo lugar en el mundo, respectivamente. En el negocio de la comida y la venta al por menor, dos compañías europeas ocupan el primer lugar, son cinco las compañías europeas que se incluyen dentro de las diez mejores, y sólo cuatro de esta lista son compañías estadounidenses.” (The European Dream, p.68). El desarrollo económico del imperialismo ha generado un desempleo crónico en aumento. – Los Estados Unidos han perdido, en la última década, 1.3 millones de puestos de trabajo, absorbidos por China. (CNN, 12/01/2005). Empleadores estadounidenses han eliminado 1 millón de puestos de trabajo en el año 2004. (The Week, 14/01/2005). Respecto de las categorías más importantes (alfabetización, salud, alimentación, etc.) EEUU no está entre los 10 mejores. Los Estados Unidos ocupan el primer lugar en el mundo solamente en armamento, consumismo, deuda interna y externa. El estado en los países imperialistas se ha convertido en el instrumento directo de la defensa del capital financiero internacional que se ha fusionado con el capital industrial. El gasto militar en el presupuesto del estado imperialista es sideral para llevar adelante una política imperialista basada en el saqueo y la rapiña. EE UU tiene un gasto militar de 500.000 millones de dólares, la mitad del gasto militar mundial. Después de la Primera Guerra Mundial, se sucede la Segunda Guerra Mundial por reparto del mundo y desde la creación de las Naciones Unidas para “preservar la paz”, se han desarrollado 145 guerras locales o regionales (Guerras civiles con ingerencia imperialista, guerras de agresión imperialista, etc.); .la mayoría por causas económicas, disputas de zonas estratégicas y proliferan las bases militares imperialistas en todos los rincones del mundo. . El terrorismo económico (globalización. mercado libre, deuda externa, condicionamientos del FMI, ganancia, bolsas, bonos basura, etc.) impuesto por el orden imperial sobre los pueblos genera que tres mil millones de personas vivan en las mas absoluta pobreza, 12 millones de niños menores de cinco años mueren anualmente por causas que pueden evitarse, 1200 millones de personas que no acceden al agua potable, 600 mil mujeres mueren por embarazos y partos que pueden prevenirse por año, de los 600 millones de niños en el mundo, 250 millones de niños trabajan en los países en desarrollo y 130 millones no asisten a clase, 1000 millones de analfabetos; una pobreza generalizada para la holgura, bienestar y despilfarro del llamado “primer mundo”. Un primer mundo que incluye en su seno a millones sin techo, decenas de millones en la pobreza, inseguridad laboral creciente, precariedad y flexibilización laboral. La internacionalización del capital ha generado bloques regionales e integraciones que avanzan hacia una globalización dominada por el imperialismo, siendo los intentos del ALCA en América Latina una prueba irrefutable. Con todas estas transformaciones a lo largo de un siglo, las conclusiones leninistas siguen vigentes La ola de fusiones y de compras de empresas es una de las facetas más relevantes del capitalismo en la actual fase imperialista. Estas fusiones impulsan y exacerban la competencia en una escala mundial que derriban reglamentos y barreras, derechos aduaneros y legislaciones de protección laboral. Esta competencia entre capitales privados (entre bancos, empresas, aseguradoras, etc.) es una de las bases de la economía capitalista. Algunos datos ilustran este proceso de centralización. Un centenar de empresas trasnacionales controlan el 75,5% del comercio mundial y el 29% de la actividad económica mundial. La ola de fusiones que comenzó en la década del 90 no ha cesado de aumentar: el valor de las fusiones y las compras alcanzó en el 2005 los 2000 billones de dólares, es decir, un 40% más que en 2003-2004. En agricultura, alimentación y farmacéutica las 10 mayores industrias de esas ramas pasaron a controlar la mitad del comercio global. La mayoría de estas trasnacionales son economías mayores que muchos países. es el caso de Exxon Mobil, Shell, General Motors, Wall-Mart, Phillips Morris, Nestlé, Toyota, General Motors, Carrefour, Chevron, Chrysler, Ford Motor, CocaCola, etc. La fusión y compra se efectúa, también entre firmas de diferentes ramas, El ejemplo mas notable fue la alianza entre el Deustche Bank y America Online para el desarrollo de actividades bancarias por Internet y, de paso, presentarse como una alternativa a la fusión entre Deustche- Telekon- Comerzbank. Conjuntamente a la concentración se desarrolla una centralización del capital. El significado es claro: un número creciente de sectores pasa a manos de un número mas reducido de propietarios estratégicos de capitales(sociedades y activos financieros). La oligarquía financiera sigue desplazando del poder político a la burguesía industrial; las cifras de especulación financiera de acciones y bonos en las bolsas mundiales superan con largueza los valores de la producción de bienes y servicios; los organismos financieros internacionales (FMI, BM, BID) son instrumentos de penetración en los países en desarrollo para la exportación de capitales, y la deuda externa de esos mismos países configura uno de los principales elementos de succión y explotación imperialista. El imperialismo en la actual fase de crisis endémica genera el desempleo crónico, se suceden ciclos de recesiones y superproducción; la caída de la tasa de ganancia obliga a la profundización de la explotación de la clase trabajadora en los propios países imperialistas y a una desmesurada e irracional extracción de recursos y opresión económica de las naciones en desarrollo, estos hechos incontrastables reafirman las condiciones objetivas para la lucha por el cambio revolucionario, para la lucha por el socialismo. Con la revolución bolchevique ha quedado demostrado que la clase obrera es capaz de dirigir los destinos de su propio país, sin una clase parasitaria que la domine. Se sucedieron en el siglo XX otras revoluciones socialistas y procesos antiimperialistas de liberación nacional. Los avances y retrocesos en el camino de la liberación nacional y social de los trabajadores son los pasos de un sistema nuevo que se va engendrando de la descomposición de un sistema caduco y la acción transformadora revolucionaria de los pueblos. El actual imperialismo, el más poderosos en la historia de la humanidad, se forjó durante varios siglos, tuvo su período revolucionario, su auge y actual decadencia; por lo que es y será una larga y difícil lucha, donde cada derrota circunstancial nos obliga a modificar rumbos para acercarnos a la meta y donde cada victoria, por insignificante que sea, significa un presente y un futuro para la humanidad de una sociedad sin clases, eliminando la explotación del hombre por el hombre.
Trabajo presentado en el seminario convocado por el semanario Siete sobre Siete.
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