Aspectos clave a un año desde el acuerdo Turnberry

European Commission President Ursula von der Leyen and US President Donald Trump struck a trade deal in Turnberry, Scotland, on 27 July 2025.

Flujos comerciales, inversiones, exenciones y aranceles: ¿en qué situación se encuentra hoy el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU.?

Hace un año, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, cerraron un acuerdo comercial en Turnberry, Escocia, dándose la mano bajo la atención mediática mundial tras semanas de disputas comerciales.

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Defendido por la Comisión como el mejor pacto alcanzable, el acuerdo estableció un arancel del 15 por ciento sobre las importaciones estadounidenses provenientes de la UE, mientras que la UE se comprometió a eliminar sus gravámenes sobre la mayoría de los productos industriales estadounidenses.

Los europeos también prometieron invertir 520.000 millones de euros en EE.UU. y adquirir 700.000 millones de euros en energía estadounidense para 2028, incluyendo gas natural licuado (GNL), petróleo y productos de energía nuclear.

El acuerdo de Turnberry debía poner fin a la disputa. Sin embargo, supuso el inicio de una nueva etapa.

Durante el último año, Trump ha amenazado en diversas ocasiones con nuevos aranceles a la UE, ralentizando la puesta en práctica del acuerdo en la parte europea, donde los legisladores congelaron su ratificación. Tras negociaciones entre los co-legisladores de la UE, el bloque eliminó finalmente sus aranceles el 1 de julio.

En EE.UU., el proceso tampoco ha sido sencillo. La Casa Blanca tuvo que imponer nuevos aranceles después de que, en febrero de 2026, el Tribunal Supremo de EE.UU. declarara ilegales los impuestos aplicados a socios comerciales estadounidenses en 2025.

Los nuevos aranceles, establecidos bajo una base legal distinta, están programados para expirar al final de esta semana, el 24 de julio, salvo que el Congreso decida prorrogar su vigencia, una posibilidad poco probable debido a las próximas elecciones de mitad de mandato.

Al cumplirse el primer aniversario del acuerdo de Turnberry, estas son cuatro claves para entender el estado de las relaciones comerciales transatlánticas.

1. El comercio con EE.UU. creció en 2025

A pesar de la guerra arancelaria, el comercio transatlántico no se ha reducido. Por el contrario, el intercambio de bienes y servicios entre la UE y EE.UU. aumentó un 4,5 por ciento, alcanzando los 1,8 billones de euros en 2025, ya que las empresas aceleraron sus envíos anticipando los aranceles impuestos por Trump, compensando después la desaceleración ocurrida en el año.

Desde enero de 2025, los importadores estadounidenses han debido abonar unos 31.000 millones de euros en aranceles adicionales, frente a los 7.000 millones de euros de años anteriores sin gravámenes.

Tras la resolución del Tribunal Supremo, sin embargo, algunos de esos pagos ya han sido reintegrados. Datos estadounidenses publicados a mediados de julio reflejan que se devolvieron 81.000 millones de dólares correspondientes a aranceles aplicados a nivel global a sus socios comerciales.

2. Europa avanza para cumplir sus compromisos de inversión

Según la Comisión Europea, la UE mantendrá su promesa de realizar inversiones significativas en EE.UU. A inicios de 2025, se informó que las empresas europeas se comprometieron a invertir 242.000 millones de euros en diversos sectores estadounidenses, entre ellos automoción, tecnología de la información, química y alimentación.

En cuanto a las inversiones energéticas, un alto funcionario de la UE señaló que la meta de 700.000 millones de euros será superada. La Comisión detalló que solo en 2025, compradores europeos importaron productos energéticos y firmaron contratos valorados en más de 250.000 millones de dólares.

Con el estallido del conflicto en Irán y la eliminación progresiva del gas ruso, las compras de GNL y petróleo estadounidense alcanzaron niveles récord. Además, se llevarán a cabo nuevos proyectos nucleares en colaboración con socios estadounidenses.

3. Las negociaciones continúan sobre exenciones, acero y aluminio

La historia comercial entre la UE y EE.UU. está lejos de concluir. Bruselas y Washington han iniciado diálogo sobre nuevas exenciones arancelarias para productos europeos. El acuerdo de Turnberry mencionaba estas futuras conversaciones, pero la Casa Blanca exigió el cumplimiento europeo antes de comenzar las negociaciones.

El otoño pasado, la Comisión, junto con empresas europeas, elaboró una lista con cientos de productos para los que busca restaurar las tarifas anteriores. Esta lista, recientemente enviada a EE.UU., representa aproximadamente 150.000 millones de euros en exportaciones de la UE e incluye productos emblemáticos como Roquefort, aceite de oliva, vinos y licores.

Los europeos también esperan avances en acero y aluminio. EE.UU. mantiene un arancel del 50 por ciento sobre las importaciones de todos sus socios comerciales. No obstante, la Comisión anticipa negociaciones difíciles, ya que la Casa Blanca persigue traer la producción de vuelta al país y, a la vez, enfrentar la enorme sobrecapacidad china.

4. EE.UU. prepara nuevos aranceles

Tras la sentencia del Tribunal Supremo, la Casa Blanca tuvo que basarse en una nueva justificación legal para imponer aranceles que alcanzan el límite del 15 por ciento fijado por el acuerdo de Turnberry. Sin embargo, estos gravámenes expiran el viernes, y EE.UU. ya estudia formas alternativas de aplicar nuevos impuestos.

Por ello, funcionarios europeos esperan que la Casa Blanca implemente nuevos aranceles dirigidos a prácticas de trabajo forzado y sobrecapacidad tras investigaciones iniciadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Los aranceles por trabajo forzado ya han sido anunciados y serían los primeros, pese a que la UE argumenta contar con una legislación que prohíbe estas prácticas.

“Por supuesto, no estamos de acuerdo con las conclusiones sobre el trabajo forzado, y lo hemos dejado claro a nuestros contrapartes estadounidenses”, expresó un alto funcionario europeo. “Pero el objetivo principal es garantizar que se respete el acuerdo y que nuestras empresas puedan beneficiarse de la estabilidad y previsibilidad acordadas”.

Mientras esos futuros aranceles no superen el límite del 15 por ciento, la UE no se opondrá a ellos.

La Comisión está además vigilando con atención una investigación estadounidense sobre los precios de los medicamentos en Alemania bajo la Sección 301, que podría desembocar en aranceles punitivos si el Departamento de Comercio estadounidense determina que “el pago persistentemente bajo por productos farmacéuticos innovadores en Alemania es injustificado o discriminatorio y afecta o restringe el comercio estadounidense”.

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