Las claves
Andalucía atraviesa su verano más crítico con cerca de 300 incendios forestales registrados durante el último mes, concentrados especialmente en Huelva, Málaga y Almería.
El incendio ocurrido en Los Gallardos el 9 de julio, que provocó 13 fallecimientos, ha elevado la tensión política y ha impulsado una petición para crear una comisión investigadora en el Parlamento andaluz.
El PSOE andaluz se personará en el proceso judicial del incendio en Almería y cuestiona la gestión de la Junta, señalando un vacío operativo de tres horas durante la emergencia.
El cambio climático y los incendios se perfilan como los temas centrales de la polarización política en Andalucía tras el acuerdo entre el PP y Vox.
El inicio de la legislatura con el primer pleno celebrado el pasado jueves en el Parlamento andaluz ya dejó claro cómo se desarrollará: un enfrentamiento.
Durante la sesión, compareció el vicepresidente primero y consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, terminando en un bloqueo por parte del grupo socialista hacia la nueva presidenta de la Cámara, Ana Mestre.
Este conflicto evidenció que la nueva frontera de la polarización en Andalucía gira en torno a los incendios y el negacionismo climático, especialmente tras el pacto entre PP y Vox.
Todo esto sucede en un contexto donde Andalucía está sufriendo su verano más complicado en materia de incendios forestales.
Desde el comienzo del verano, hace apenas un mes, Andalucía ya acumula casi 300 incendios, según los datos reunidos por la plataforma ArcGIS y las cifras oficiales de la Agencia de Emergencias de Andalucía, consultadas por EL ESPAÑOL.
Esto representa más del 30% de los incidentes registrados en la campaña de alto riesgo de 2025, cuando el dispositivo Infoca intervino en 876 siniestros desde el 1 de junio hasta el 15 de octubre.
Además, la frecuencia de incendios ha aumentado con las sucesivas olas de calor, pasando de un promedio de cuatro conatos diarios en mayo a 7,75 durante el verano.
Las provincias más afectadas este mes han sido Huelva, Málaga y Almería. El incendio originado en Los Gallardos el 9 de julio supuso un punto de inflexión debido a la pérdida de 13 vidas.
Aunque sobre el terreno se produjo una colaboración máxima con visitas a la zona por parte del presidente de la Junta, Juanma Moreno, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la calma política fue efímera.
Esta semana, la tensión se ha acentuado después de la intervención en el Parlamento del vicepresidente primero de la Junta.
De tal manera que la izquierda andaluza —PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía— presentará en el Parlamento una solicitud para crear una comisión de investigación sobre este incendio.
Simultáneamente, el PSOE andaluz se personará en la causa abierta por el Juzgado número 3 de Vera, que indaga el fuego que causó la muerte de 13 personas.
Desde la formación andaluza confirmaron a este medio que la decisión está tomada, aunque formalizarán la personación en el proceso judicial en los próximos días.
«Existen numerosas dudas» respecto a la gestión de la Junta de Andalucía, especialmente en las primeras horas tras el inicio del incendio, según explicó el secretario de Desarrollo Estatutario del PSOE-A y parlamentario autonómico por Huelva, Mario Jiménez.
En particular, cuestiona el cronograma elaborado por la Guardia Civil a instancias del Ministerio del Interior.
Ese documento establece que la Junta de Andalucía activó la Situación Operativa 1 del Plan de Emergencias por Incendios Forestales a las 19:37 horas del 9 de julio, tres horas después de que comenzaran los primeros desalojos provocados por el fuego.
Añade que a esa hora, cuando se declaró formalmente esta fase, destinada a tomar medidas especiales de protección para la población, aproximadamente 50 personas ya habían sido evacuadas.
Jiménez señaló que el vicepresidente «no explicó la razón de las tres horas en blanco» entre la primera llamada y la activación de la alerta a la fase dos.
«Tres horas sin respuestas, tres horas con una actuación insuficiente y descoordinada. Tememos que, tal como ocurrió con la DANA, esto podría haber costado vidas«, advirtió Jiménez durante la comparecencia.
Desde la Junta de Andalucía informan a este medio que durante esas tres horas el plan de emergencias permanecía activo, con el dispositivo desplegado y todos los recursos movilizados.
Precisaron que esta fase de preemergencia «incluye ya alojamientos preventivos y está orientada a la vigilancia y actuación».
Asimismo, subrayan que «todo está protocolizado, de modo que cada fase responde a una situación específica y son los técnicos quienes deciden escalar o bajar el nivel.»
En cualquier caso, el verano se anuncia conflictivo tanto en el terreno político como en el forestal.

