Vinicius, 26 años: «Mi padre se molestaba porque pasaba mucho tiempo en la calle y en ocasiones olvidaba comer»

Vinicius Jr, junto a su padre en un partido con Brasil. El delantero brasileño evocó en una entrevista su pasión por el balón y las enseñanzas familiares que forjaron su carácter.

Más información: El refugio de Ferran Torres y Marcos Llorente tras ganar el Mundial: el imperio del caviar y un vino de más de 4.500 euros

Detrás de las luces de los estadios más relevantes y la consolidación internacional en la élite del fútbol, se encuentra la historia de un niño para quien no existían horarios, lujos ni responsabilidades ajenas a una pelota.

Vinicius Junior abrió su corazón en una entrevista con la Revista GQ, recordando con orgullo las luces y sombras de su infancia en São Gonçalo, Río de Janeiro.

Con 26 años y ya establecido como el gran referente de la «Canarinha», el delantero compartió una revelación que refleja su temprana obsesión por el fútbol: «Mi padre se enfadaba porque siempre estaba en la calle. A veces hasta me olvidaba de comer».

Para Vinicius, las calles de su barrio fueron un espacio infinito donde el tiempo parecía detenerse. Esas largas horas jugando descalzo con sus amigos formaron la personalidad rebelde que muestra hoy en el campo.

Su padre, José Paixão de Oliveira, enfrentaba a diario la energía sin límites de un hijo que ignoraba la hora de regresar a casa para seguir tocando el balón. «Creo que eso se debe a que me gustaba mucho el fútbol», explicó el propio jugador.

Vinicius, con la selección de Brasil durante el Mundial.

Vinicius, con la selección de Brasil durante el Mundial. Reuters

Lejos de alejarse de su origen modesto, el extremo del Real Madrid subrayó que rememorar estos momentos es clave para conservar la humildad: «Negar nuestras raíces equivaldría a despreciar el cimiento que nos sostiene».

El testimonio del brasileño también reveló los particulares métodos educativos de su padre para mantenerlo enfocado y disciplinado. Contó a GQ que para obtener cualquier objeto material o regalo, debía antes cumplir metas estrictas en el campo, como marcar 20 goles o asistir 10 veces.

Esta exigencia particular formó el carácter competitivo y la resistencia que lo definen en los momentos de máxima presión en la alta competición.

A pesar de ser una de las figuras más influyentes del fútbol mundial hoy, la influencia paterna persiste en su día a día. «Mi padre me enseñó a mantener la humildad, tener carácter y personalidad desde niño», manifestó Vinicius, quien ahora utiliza su posición para promover la educación infantil en Brasil mediante su fundación.

Su trayectoria comenzó olvidándose de comer por patear una pelota vieja; ahora, el mundo entero se detiene para observar su juego.

Scroll al inicio