Los hogares con ingresos bajos y los inquilinos concentran la mayor parte de la demanda insatisfecha, según un análisis de EsadeEcPol con datos del INE

Más de un tercio de la población española requiere reformas en su vivienda y no ha podido realizarlas en los últimos cinco años; en ocho de cada diez casos, el principal obstáculo es el coste. Así lo refleja el informe Radiografía de las reformas para mejorar la eficiencia energética de las viviendas en España, elaborado por EsadeEcPol a partir de microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El análisis, realizado por la investigadora Isabella Becerra y el director de EsadeEcPol, Jorge Galindo, establece que el 35,4% de la población declara necesitar mejoras en eficiencia y no haberlas llevado a cabo. En contraste, un 45,3% indica no requerirlas, y solo un 19,3% reside en hogares que ya han efectuado dichas mejoras, porcentaje que en 2023 era de 14,6%. El coste aparece como la razón principal para no rehabilitar en el 78% de los casos que necesitan dichas actuaciones, situando a la barrera económica como el cuello de botella más significativo del sistema.
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La antigüedad del parque residencial es un factor determinante donde se concentra esa demanda no satisfecha. En viviendas anteriores a 1960, la necesidad de mejoras alcanza aproximadamente el 65%. La situación más alarmante se da cuando el envejecimiento del parque coincide con rentas bajas: entre hogares del cuartil de ingresos más bajo que habitan viviendas de 1945 a 1960, la demanda insatisfecha llega al 53,2%, frente al 24,3% del cuartil más alto en inmuebles similares. Los modelos estadísticos del informe confirman esta tendencia: residir en una vivienda anterior a 1980 incrementa en 23 puntos porcentuales la probabilidad de necesitar reformas frente a una construida después del año 2000; el periodo 1981-2000 lo incrementa en 13,5 puntos. No obstante, cuando los hogares sí llevan a cabo reformas, estas suelen ser integrales: cerca del 70% realiza tres o más mejoras simultáneamente.
Los caseros no reforman
El tipo de tenencia influye en la ejecución de las reformas con igual relevancia que la renta. Entre propietarios, la tasa de ejecución varía del 29% en el cuartil con ingresos más bajos al 51% en el más alto. En cambio, para el alquiler, el ingreso pocas veces afecta: la tasa oscila entre un 17% y un 22% sin importar el nivel de renta. EsadeEcPol interpreta esta diferencia como un indicio de desincentivos: el propietario asume el coste de la mejora, pero el beneficio en forma de mayor confort y menor gasto energético lo obtiene el inquilino. Los datos de 2023 sobre energías renovables refuerzan esta interpretación: la rehabilitación en hogares propietarios que usan renovables es del 44,2%, mientras que en alquiler solo alcanza el 11%.
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Más allá del coste económico, en edificios de vivienda colectiva surge una segunda dificultad: la complejidad para lograr acuerdos entre vecinos o las limitaciones patrimoniales. Este motivo aumenta del 5% en viviendas unifamiliares independientes al 14% en edificios con menos de diez viviendas, y al 17% en aquellos con más de diez.
Ayudas para las rentas más bajas
El mapa territorial revela notables diferencias entre comunidades autónomas. Navarra (27,9%), País Vasco (26,7%) y Baleares (26,6%) encabezan las tasas de mejora previstas para 2025. País Vasco también lidera en eficiencia, ejecutando el 53,4% de las reformas entre quienes las precisan. La diferencia entre hogares con y sin riesgo de pobreza varía desde 4,1 puntos en Navarra hasta casi 26 en Asturias y Aragón. En este contexto, la rehabilitación protegida disminuye de 69.713 a 53.830 expedientes entre 2023 y 2025, con una concentración mucho mayor que su peso poblacional en las dos comunidades forales.
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Frente a este diagnóstico, el informe propone ocho líneas de acción. Las primeras se dirigen a redirigir los instrumentos de ayuda para focalizarlos en el cruce de mayor antigüedad y renta baja, en lugar de subvencionar el parque globalmente, y a ajustar los apoyos para superar el umbral de entrada al que muchos hogares no acceden. Las siguientes apuntan a reducir los costes de gestión en la propiedad horizontal, ofrecer asistencia técnica a los hogares vulnerables e informarles activamente sobre las ayudas disponibles para la rehabilitación. El informe también sugiere realinear los incentivos entre propietarios e inquilinos en el mercado de alquiler, destinar parte del esfuerzo a mitigar el estrés térmico durante el verano y fortalecer la capacidad administrativa para la tramitación de expedientes.

