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- Título del autor, BBC News Mundo
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- Fecha de publicación 20 julio 2026
- Tiempo de lectura: 12 min
Dos de las figuras más destacadas de la selección que recientemente ganó el Mundial mantienen una relación fraternal.
Nico Williams celebró su cumpleaños número 24 el 12 de julio, y Lamine Yamal cumplió 19 años al día siguiente.
Aunque son jóvenes, tras la victoria de España contra Argentina por 1-0 en la final del Mundial el domingo, estos futbolistas ya poseen en su palmarés dos de los títulos más codiciados a nivel internacional: la Copa del Mundo 2026 y la Eurocopa 2024.
Fuera de la cancha disfrutan de la amistad y se les observa realizando coreografías entretenidas en TikTok.
Son inseparables, y su historia representa también la transformación que ha experimentado el país gracias a las migraciones en las últimas décadas.
"Representan un orgullo para España, simbolizan la imagen positiva de la nueva España", afirmó a BBC Mundo el profesor Moisés Ruiz, especialista en Liderazgo y Comunicación de la Universidad Europea, tras la consagración de España como campeona europea en 2024.
"Son dos jóvenes españoles con un pasado familiar marcado por el esfuerzo y la adversidad. Son hijos de la perseverancia, verdaderos ejemplos de modestia y talento", agregó Ruiz.
Pero, ¿cuál es la trayectoria de estos jugadores y cómo alcanzaron su estatus de figuras destacadas?
Una vida mejor

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Nico nació en España, igual que su hermano mayor, Iñaki Williams, también jugador del Athletic de Bilbao.
Su historia es un relato de esperanza, migración, sacrificio, mucho esfuerzo, perseverancia y apoyo mutuo.
María, la madre de ambos, estaba embarazada de Iñaki cuando, junto a su esposo Félix, emigraron desde Ghana en 1994 en busca de mejores condiciones de vida en Europa.
Gran parte del trayecto lo hicieron a pie, incluyendo un cruce por el desierto del Sahara.
Años más tarde, Nico narraría en una entrevista que su madre realizó parte del viaje caminando "descalza".

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La familia alcanzó el enclave español de Melilla, en el norte de África, y para facilitar la obtención de asilo político, les aconsejaron declarar que huían de un país en conflicto bélico.
Por tanto, afirmaron ser originarios de Liberia, un país que entonces atravesaba una guerra civil.
"Durante años pensé que venían de Liberia. En aquella época, yo atendía un grupo de inmigrantes en Cáritas", comentó a BBC Mundo Iñaki Mardones Aja.
En aquel momento sacerdote y ahora laico que colabora en asistencia religiosa católica en el hospital Marqués de Valdecilla de Santander, explicó que el gobierno distribuyó a inmigrantes que estaban en Melilla por distintas zonas de España.
"Los padres de Nico llegaron a Bilbao a través de Cáritas. Debido a que yo hablaba inglés, me asignaron para el grupo y fui a recogerlos a la estación de tren. En el informe colocaron que tenían nivel 5 en castellano y al hablarles en español se mostraron extrañados. Cuando les hablé en inglés, se tranquilizaron", recordó.
"Un honor"

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Mardones contó que al principio la familia se alojó en una pensión, pero luego les dieron un apartamento.
En una visita para chequear su situación, María, que ya estaba embarazada, le comentó que tenía algunas molestias.
Mardones reaccionó de inmediato: "Le dije: ¡Vamos al hospital!". Tras la revisión médica se les informó que "su dilatación era escasa".
Mientras Félix esperaba en la cafetería, poco después se notificó el nacimiento del bebé, a quien nombraron Iñaki.
"Que alguien te permita ponerle tu nombre a un niño que va a nacer siempre es un gran privilegio, un verdadero honor, y que ese chico alcance la trayectoria que ha tenido es increíble", comentó.
"La madre para distinguirnos nos llamaba: ‘Iñaki pequeño, Iñaki grande’. Años más tarde, cuando estuve con ellos, les comenté que ahora era al revés: ‘Iñaki grande es el jugador’".
Los progenitores encontraron empleo en una granja y, cuando llegó la hora de la educación de Iñaki, se trasladaron a Pamplona.

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En esa ciudad nació el hermano menor, Nicholas Williams Arthuer, en 2002, con ocho años de diferencia respecto a Iñaki.
"Mis padres arriesgaron sus vidas para que mi hermano y yo tengamos un futuro prometedor. Lo lograron. Siempre estaré agradecido por el esfuerzo de mis padres: son luchadores que nos enseñaron respeto y dedicación diaria. Nadie regala nada", expresó Nico en una ocasión.
"Estoy orgulloso de tenerlos como padres y hago todo lo que puedo para que ellos se sientan orgullosos de mí como hijo".
Hermandad a prueba de todo

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Ante la falta de empleo estable para mantener a su familia, Félix Williams decidió trasladarse a Londres —destino que inicialmente planeaba— para trabajar y enviar dinero a su hogar.
Allí, limpió mesas en el área de comidas de un centro comercial en Chelsea y desempeñó tareas como guardia de seguridad en las entradas del estadio del Chelsea FC.
Permaneció fuera durante 10 años —luego regresó a Bilbao— período en el cual Iñaki asumió responsabilidades paternas con Nico, mientras su madre sostenía la familia con hasta tres empleos simultáneos.
El hermano mayor recogía a Nico en el colegio, le daba de comer al salir y le aconsejaba sobre cómo debía comportarse para alcanzar el éxito como deportista profesional.
"Para mí, es un modelo a seguir, significa todo", afirmó Nico acerca de Iñaki. "Nos ayudó a mis padres y a mí a tener comida, asistir a clase y llevar ropa adecuada".
"Me corrige y me da consejos, siempre lo ha hecho, pero nos llevamos muy bien. Es mi hermano, pero también es como un padre".

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Ambos se dedicaron al fútbol. El 28 de abril de 2021, los hermanos debutaron como suplentes en el choque Athletic Bilbao-Real Valladolid (2-2), convirtiéndose en los primeros hermanos en jugar juntos en el club desde 1986.
Mientras Nico juega para España, Iñaki optó por representar a Ghana, honorando sus raíces en ese país de África Occidental.
"En una ocasión acompañé a Iñaki a un partido del Athletic antes de su debut en el primer equipo", recordó Mardones.
"Nico vivía el fútbol con intensidad, pero también era muy simpático, un chico con gran personalidad.
"Además de ser figuras destacadas, son personas humildes que mantienen presente su origen".
Así lo expresó Nico en una entrevista en España:
"Mi madre sufrió mucho. Caminar descalza por el desierto, muchas cosas que no le deseo a nadie. Aquí nadie viene a robar; venimos a buscar comida, un techo, y un futuro mejor para nosotros y los hijos (…) Nadie nace racista; la educación es clave".
Lamine, el niño prodigio

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Los padres de Lamine Yamal (nombres escogidos en honor a dos amigos que les brindaron apoyo antes de su nacimiento) también emigraron desde África.
La primera en arribar a España fue la abuela paterna, Fátima.
Según relató Yamal en el pódcast Fundación José Ramón de la Morena, su abuela llegó "sola, en autobús" desde Marruecos, tras pasar por Algeciras y Granada.
"Trabajó sin descanso para que mi padre pudiera venir, ya que él quedó solo en Marruecos junto a su hermana", explicó el futbolista.
Mounir Nasraoui, su padre, nació en Marruecos y emigró a España con solo 3 años.
La madre, Sheila Ebana, es originaria de Guinea Ecuatorial. Ambos se establecieron en las afueras de Barcelona.
"Cuando nació mi hijo, tuve claro que llegaría lejos", declaró Nasraoui con orgullo antes de la final de la Eurocopa 2024.
Nasraoui informó a medios que no pudo viajar para apoyar a su hijo en la final del Mundial debido a que padece epilepsia.
La familia vive en el barrio obrero de Rocafonda, conocido por su alta población migrante, algo que llena de orgullo a Lamine y sus padres: "Este barrio es el mejor de España porque todos somos iguales y nos queremos", señala el padre.
Cuando era un bebé, Lamine tuvo un encuentro que se volvió famoso con una estrella mundial del fútbol: Lionel Messi.
Para ver este contenido, favor activar JavaScript, o intentar con otro navegadorPlay video, "La historia de la foto de Messi bañando a Lamine Yamal", Duración 1,4801:48
El astro argentino, con apenas 20 años, participaba en una campaña benéfica de Unicef y posó con el bebé Lamine Yamal en el estadio del FC Barcelona.
"Es una casualidad o quizás una bendición de Lamine hacia Leo, no sé bien", bromea el padre de Lamine.

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Fue en el barrio de Rocafonda, una zona obrera alejada del circuito turístico de Barcelona, donde se inició la carrera futbolística de la joven promesa, jugando en canchas de cemento.
"Es un caso excepcional. Siempre jugaba en el polideportivo con niños de diversas edades, desde 7 hasta 18 años. Ha madurado antes que sus compañeros y estoy orgulloso de sus aportes", destacó su padre.
Futuro brillante

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Reconociendo su talento, fue invitado a una prueba en el Barcelona, donde fue aceptado en La Masía, la escuela del club azulgrana en la que también se formó Messi, y donde recibió educación integral, alimentación y entrenamiento futbolístico.
"Lo recuerdo como un niño muy consciente de su habilidad. En el deporte, quienes destacan por su talento tienden a ser egoístas, pero Yamal no es así", declaró Iván Carrasco, su entrenador en categorías inferiores, a la columna de BBC Sport a cargo de Guillem Balagué.
"Vi a un niño generoso que no buscaba reconocimiento. Como entrenador, a veces pensaba: ‘¿Qué puedo enseñarle si hace cosas que ni siquiera imagino desde el banquillo?’", relató Balagué.
"Cuanto más tiempo pasas con Lamine, más evidente resulta que el calificativo ‘decisivo’ se queda corto. Es un futbolista muy especial".
Su carrera se fue llenando de récords. Se convirtió en el jugador más joven en debutar con el Barcelona, con 15 años y 290 días.
Con 16 años y 57 días, pasó a ser el jugador y goleador más precoz de la selección española. Su doble triunfo en el Mundial lo convirtió en el futbolista más joven en conquistar la Eurocopa y el Mundial, con apenas 19 años y 6 días.

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Más allá del reconocimiento, en sus celebraciones siempre destaca la referencia a su barrio natal, Rocafonda, que señala con los dedos haciendo el signo del código postal 304.
Lamine se siente orgulloso de sus orígenes.
"El talento no solo reside en su pie izquierdo; cada gol es un símbolo de libertad, convivencia y agradecimiento a la fortuna. Representa el compromiso social y es un mensaje contra el racismo y la xenofobia", señaló el profesor Moisés Ruiz.
Para Joan Vehils, director del diario deportivo barcelonés Sport, la historia de Lamine va mucho más allá del fútbol.
"Hay quienes aún critican la migración y cuestionan la ayuda entregada a estas personas", dijo Vehils a BBC Mundo.
"Considero que mucha gente entenderá que, en la medida de lo posible, la cooperación entre países produce resultados positivos, como la integración de un joven español, que no tiene origen español, convirtiéndose en un ejemplo claro".
Y añadió: "En este caso, muchos deberán reconocer que el fruto de su esfuerzo trae alegría a toda España".
Como hermanos

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Dentro de esta generación española, Nico encontró en Lamine un nuevo compañero inseparable, a quien protege como hermano mayor, tal como Iñaki lo hace con él.
"Es un símbolo positivo para España tener a dos futbolistas jóvenes que ríen, disfrutan y transmiten valores, algo tan relevante hoy en día como jugar bien", comentó Vehils.
Todo lo que hacen se convierte en un fenómeno en redes sociales, especialmente sus bailes que preparan para celebrar goles con la Roja.
Su amistad nació en su primera convocatoria conjunta al equipo nacional, en 2024, antes de los amistosos de España contra Colombia y Brasil, cuando el técnico Luis de la Fuente le pidió a Nico que cuidara del joven Lamine.
Nico aceptó la petición, un movimiento inteligente de De la Fuente, entendiendo que nadie mejor que Nico para guiar a un chico de apenas 16 años.
"Es un buen referente para él", comentó un portavoz de la Federación Española de Fútbol.
"Lamine imita todo lo que hace Nico. Cuando Nico se levanta, va directamente a la puerta de la habitación del jugador del Barça y le insiste: ‘Vamos, no podemos llegar tarde’".
Para muchos es comparable a ver cómo Nico interactúa con Iñaki. Pero para él tiene otro significado: "Le dije a Yamal que debe aprender de ‘su padre’, que soy yo", bromeó Nico.
Para Mardones, "las historias de Nico y Yamal son modelos para muchas personas que han tenido que emigrar en búsqueda de una vida nueva y a quienes les ha ido bien. Son ejemplos humanitarios y deportivos".
El profesor Ruiz comparte esa visión.
"Solo queda agradecer a sus familias por elegir este país y dar las gracias a España por brindarles la oportunidad de transformar sus vidas".
* Con reportajes de Carlos Serrano y Rafael Abuchaibe. La mayoría de las entrevistas se realizaron en 2024, tras la victoria española en la Eurocopa.

