La capital del Turia alberga algunos de los locales predilectos de dos grandes figuras de la literatura española. Heladerías, cafeterías y bares de barrio conforman una ruta gastronómica guiada por el sabor y los pequeños placeres
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Valencia se ha transformado en el escenario principal de una ruta gastronómica muy personal, que gira en torno a heladerías tradicionales, bares de barrio, cafeterías con terraza y pequeños locales donde predominan las tapas. Dos destacadas figuras de la literatura española han compartido sus lugares preferidos en la edición de verano de los Soletes de Guía Repsol, una selección que destaca establecimientos informales, cercanos y con ofertas que conquistan tanto por sus sabores como por su ambiente. Sus recomendaciones atraviesan diversos barrios de la capital valenciana y alcanzan igualmente Ademuz, con paradas para desayunar, probar un helado o descubrir bocados singulares.
Los autores que han definido sus Soletes predilectos de Valencia son Elvira Lindo y Antonio Muñoz Molina, pareja desde 1994 y dos referentes esenciales de la literatura contemporánea. El escritor, académico de la Real Academia Española, incluye entre sus lugares imprescindibles la Antigua Lechería, situada junto al Mercado de Ruzafa. Aunque el local ofrece combinaciones como manzana, canela y nueces o mascarpone con crema de pistacho, su elección es más tradicional: “Soy hombre de leche merengada”. También recomienda Patapuerca, en Benimaclet, donde destaca “la tosta de anchoa”, además de Ultramarinos Huerta, un antiguo comercio de barrio reconvertido en espacio de tapas y delicatessen. Allí opta por “el Corte de ensaladilla Congo tuneado con bonito”.
Los bares y cafeterías de Valencia escogidos por Elvira Lindo
Elvira Lindo también sitúa gran parte de sus recomendaciones gastronómicas en Valencia. Entre sus descubrimientos destaca Congo, un bar de L’Eixample reconocido por sus pequeños bocadillos, conocidos como “conguitos”. “Preparan minibocadillos excelentes”, explica la escritora. La carta incluye combinaciones como sobrasada con cebolla caramelizada y queso, paté de morcilla con membrillo y manchego, o berenjena con tomate seco y pesto. Otra de sus direcciones habituales es Mora Caffè, una cafetería con ambiente de barrio donde tiene claro su pedido: “Me encantan sus tostadas con tomate y atún”. Además, valora la atención cercana, la terraza y la posibilidad de acudir acompañada de Chirli, su perra.
La ruta de los Soletes de los famosos se completa con locales situados fuera del centro de Valencia. Muñoz Molina incluye El Percaler, en Patraix, al que destaca por su “calidad excepcional y simpatía, además de buen precio”, así como Larga 70, en El Puerto de Santa María, uno de sus lugares favoritos para desayunar. Por su parte, Elvira Lindo menciona Los Arenales, en Ademuz, como “el chiringuito de mi pueblo, donde siempre encuentras familia y amigos”. Fuera de la provincia, su selección abarca Ganz Wine Bar, en Madrid, un espacio que describe como “de vinos magníficos y originales, ambiente muy agradable y buena atención”. De este modo, las elecciones de ambos escritores trazan un itinerario gastronómico basado en la cercanía, sabores reconocibles y negocios con identidad.
Valencia se ha transformado en el escenario principal de una ruta gastronómica muy personal, que gira en torno a heladerías tradicionales, bares de barrio, cafeterías con terraza y pequeños locales donde predominan las tapas. Dos destacadas figuras de la literatura española han compartido sus lugares preferidos en la edición de verano de los Soletes de Guía Repsol, una selección que destaca establecimientos informales, cercanos y con ofertas que conquistan tanto por sus sabores como por su ambiente. Sus recomendaciones atraviesan diversos barrios de la capital valenciana y alcanzan igualmente Ademuz, con paradas para desayunar, probar un helado o descubrir bocados singulares.

