Pedro Porro y su vínculo con el pueblo extremeño que es su refugio personal tras alcanzar la final que llevó a España a ser campeona del mundo

La localidad natal del futbolista conserva los lugares, paisajes y recuerdos a los que regresa siempre que puede para desconectar. Un destino marcado por la estrecha relación que mantiene con uno de sus vecinos más ilustres

Foto: Pedro Porro abraza al rey Felipe VI tras ganar la copa del Mundial. (EFE/WILL OLIVER) Seguir en Google Síguenos

  • España: horario, recorrido y cuándo llegan los jugadores a Cibeles para la celebración del Mundial conseguido ante Argentina, en directo

  • Pedro Porro, sobre su abuelo, tras ganar el Mundial: «Hoy he llevado a cabo lo que me dijo hace unos días: ‘Tráemela a casa, hijo'»

El pueblo extremeño de Pedro Porro se ha convertido en uno de los escenarios vinculados a la histórica victoria de España en el Mundial. Allí, lejos del bullicio de la Premier League y de los grandes recintos internacionales, el lateral encuentra un refugio personal rodeado de familiares y amigos. Este es además el lugar de inicio de una carrera que empezó en el fútbol local y culminó con su inclusión en la selección española, donde desempeñó un papel clave en la ruta hacia la final que finalmente coronó a España como campeona mundial.

Este sitio es Don Benito, en la provincia de Badajoz, una ciudad situada en las Vegas Altas del Guadiana y estrechamente ligada a Pedro Porro desde su nacimiento el 13 de septiembre de 1999. El jugador inició su formación deportiva en el Gimnástico Don Benito antes de seguir un camino que lo llevó al Girona, luego al Sporting de Portugal y posteriormente al Tottenham. Aunque reside en Londres durante la temporada, mantiene intacta su conexión con su pueblo natal: “Cuando dispongo de días libres, regreso a Don Benito para estar con mi familia y amigos”, explicó en una entrevista para Hoy Don Benito. Por esta razón, la Ciudad Deportiva municipal lleva hoy en día su nombre.

Qué ver en Don Benito, el pueblo natal de Pedro Porro

Don Benito alberga cerca de 37.000 habitantes y su historia está marcada por el uso agrícola de las fértiles tierras del Guadiana. Su punto central de reunión es la Plaza de España, que rodean terrazas, el Ayuntamiento y la iglesia de Santiago Apóstol. Esta iglesia, edificada entre los siglos XVI y XVII, llama la atención por su gran tamaño, la fachada adornada con columnas corintias, y un retablo mayor acompañado por 17 cuadros del pintor local Juan Aparicio Quintana. También merece destacar la iglesia de San Sebastián, cuyos orígenes datan de finales del siglo XIV, así como el convento de las Carmelitas Descalzas, donde se conserva la imagen del Cristo que apareció en la película Marcelino, pan y vino.

La oferta cultural se completa con el Museo Etnográfico, ubicado en la antigua residencia de los Condes de Campos de Orellana, que reúne más de 3.000 piezas sobre la vida tradicional en la comarca. Próximo a la estación se sitúa el Museo del Automóvil, que posee una colección de más de 200 vehículos clásicos, tractores y componentes mecánicos. Para actividades al aire libre, la Finca Municipal Doña Blanca ofrece senderos, praderas, una laguna y restos de un molino antiguo junto al río Ortiga. Además, en el parque de El Palmeral destaca una réplica del Partenón construida con materiales reciclados. Estos son algunos de los espacios a los que Pedro Porro regresa para desconectar, recuperar energías y reconectarse con sus raíces que nunca ha dejado atrás.

El pueblo extremeño de Pedro Porro se ha consolidado como uno de los lugares asociados a la histórica conquista del Mundial por parte de España. Lejos de las tensiones de la Premier League y los grandes estadios internacionales, el lateral localiza su refugio junto a familiares y amistades. También representa el punto inicial de una trayectoria que arrancó en el fútbol local y concluyó con su papel decisivo en la selección española, que alcanzó la final y terminó proclamándose campeona del mundo.

Scroll al inicio