El aliado de Zapatero consiguió retrasar el pago de una deuda de Plus Ultra con la petrolera venezolana PDVSA

Los directivos de Plus Ultra y ‘Julito’ reconocen actividades en el territorio caribeño

El empresario Julio Martínez comparecie ante la Comisión de Investigación del 'caso Koldo', en el Senado, el pasado 9 de abril

El empresario Julio Martínez Martínez, presunto testaferro del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, también desarrolló funciones para la aerolínea Plus Ultra en Venezuela.

En las declaraciones de los directivos de la aerolínea presentadas a la Audiencia Nacional -avanzadas ayer por EL MUNDO- Julio Martínez Sola, propietario de Plus Ultra, y Roberto Roselli, CEO de la empresa, detallaron que entre las gestiones de Julito figuraba la obtención de autorizaciones para vuelos humanitarios, la organización de vuelos chárter y la colaboración en la venta de material aeronáutico proveniente de aviones retirados de la flota en el país caribeño.

Específicamente, los responsables de Plus Ultra destacaron la labor desempeñada por el empresario, socio y amigo de Zapatero, para aplazar una deuda de combustible con la petrolera venezolana PDVSA; deuda que alcanzó casi ocho millones de dólares y que se logró postergar por cinco años sin intereses, representando para la compañía un ahorro superior a dos millones de dólares.

«Plus Ultra acumuló un volumen considerable de deuda debido a que, en un período, no se pudo abonar a PDVSA por la falta de una cuenta corriente que facilitara los pagos (como consecuencia de las sanciones internacionales); cuando PDVSA finalmente habilitó una cuenta para exigir el cobro, la deuda era significativa y Plus Ultra debía priorizar el uso de sus recursos disponibles para su plan de expansión, lo que dificultaba el pago. Por ello, se intentó (y consiguió) mediante el Sr. Martínez Martínez aplazar la deuda con PDVSA sin coste financiero, una gestión sin duda compleja», manifestaron por escrito los directivos investigados ante el juez instructor José Luis Calama.

Por otra parte, Julio Martínez Martínez ha reconocido -y tiene previsto aportar más información hoy ante la Audiencia Nacional- que la empresa Análisis Relevante contó con otros clientes vinculados a Zapatero. En particular, mencionó a Softgestor, la empresa relacionada con el empresario venezolano Francisco Flores, a quien Víctor de Aldama identificó como financiador del PSOE en la pieza secreta abierta en la Audiencia Nacional por el manejo irregular de fondos en Ferraz.

Asimismo, Julio Martínez señaló a la sociedad Inteligencia Prospectiva, propiedad de los hermanos Amaro Chacón, responsables de los pagos a las hijas de Zapatero. «Al igual que con el resto de clientes, la conexión con la familia Amaro provino del señor Rodríguez Zapatero. Los hermanos Amaro decidieron contratar los servicios de consultoría del señor Rodríguez Zapatero, y el señor Martínez Martínez viajó en múltiples ocasiones a Venezuela para realizar gestiones relacionadas con sus asuntos en ese país», explicó la defensa del empresario.

Finalmente, Análisis Relevante firmó un contrato por 5.000 euros mensuales con la empresa Grupo Aldesa, cuyo «objetivo real del encargo fue el asesoramiento personal de Rodríguez Zapatero a la mercantil para todas aquellas cuestiones que pudieran surgir», según reveló ayer Martínez Martínez.

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