«Lo que hacemos es abrir una ventana para quienes combaten el fuego desde tierra», detalla el capitán Thomasa

La pituitaria de los integrantes del 43 Grupo del Ejército del Aire conserva en su memoria olfativa el aroma de los incendios. Un aroma «muy peculiar», aunque «complicado de definir»; un olor que reconocen de inmediato y que, simultáneamente, es lo que más les impacta la primera vez que sobrevuelan un incendio. Así lo afirma el capitán Enzo Thomasa, quien creció en Melilla rodeado por militares del Ejército de Tierra y amigos bomberos. Tenía el propósito de continuar la tradición militar familiar, pero también de combatir el fuego. Con esas dos motivaciones ingresó en la Academia General del Aire, donde conoció al 43 Grupo, la unidad especializada en la lucha contra incendios forestales en verano.
Obtuvo la calificación necesaria para incorporarse como teniente en 2020. Actualmente afronta su sexta campaña de combate contra incendios, una experiencia pilotando los Canadair desde donde relata para EL MUNDO —con la adrenalina propia de quien estuvo activo ese mismo día— cómo actúan desde el aire para «abrir una ventana de oportunidad a quienes combaten el fuego desde tierra».
Para saber más
Defensa incumple el pacto anti incendios que firmó con Transición Ecológica para tener «al menos 10 aviones»
Defensa incumple el pacto anti incendios que firmó con Transición Ecológica para tener «al menos 10 aviones»

