La UCO ilustra con el ‘renting’ de un automóvil los pagos efectuados por la empresa al político

Para entender el complejo, pero en esencia simple, esquema de cobro de supuestas comisiones ilegales por parte de Santos Cerdán y su círculo, sirve como ejemplo seguir la pista del Toyota RAV 4 con matrícula terminada en JYW que el político utilizó por renting entre 2017 y 2019, pagando una cuota de 567 euros. Según la Guardia Civil, este vehículo forma parte de una cadena contable que incluye varios mensajes y movimientos en efectivo que conducen hasta Acciona, gran pagadora de comisiones en el caso, siempre a través de Servinabar, la empresa que, según el ex número 2 del PSOE, no tenía relación con él, funcionando como canal y vínculo.
En 2017, Cerdán y su esposa, Paqui Muñoz, abren una cuenta en un BBVA de Donetzebe (Navarra) destinada al renting, y el empleado comienza a comunicarse directamente con Koldo García, el mensajero habitual de la red, el individuo encargado de las operaciones sucias. Desde el inicio, el empleado del BBVA informa a Koldo de un descubierto de 360 euros al establecer el renting, descubierto que cubre mediante un ingreso en cajero Patricia Uriz, esposa de Koldo. La Guardia Civil encuentra una transferencia previa de Servinabar, que en esas fechas «solo recibe fondos procedentes de Acciona y Geoalcali». Los agentes no hallan señal alguna de una «devolución» de Cerdán a Uriz.
Poco después, surge otro descuadre de 20 euros, también cubierto por Uriz. Posteriormente se registran pagos de otras dos cuotas de 600 euros cada una para el renting, abonadas en efectivo, sin que los investigadores logren identificar al pagador.
Los agentes profundizan para revelar cómo Cerdán empleaba dinero que supuestamente no era suyo, presumiblemente proveniente de comisiones, en este caso de Acciona. El 27 de septiembre, Koldo y Uriz se trasladan a Milagro, localidad natal de Cerdán, para visitarlo. Al día siguiente, «sin contexto alguno», subraya la UCO, Koldo comunica a Patricia que «el dinero lo tiene Fernando, en Bilbao». «Fernando» se refiere a Fernando Morales, el ejecutivo de Acciona ya imputado en el proceso que se lleva adelante en la Audiencia Nacional. Koldo añade además, con su característica ortografía: «Me lo da en cuanto valla [sic]».
Por si quedaba alguna duda sobre la identidad de Fernando, los agentes leen en la agenda de Koldo, ese 28 de septiembre: «Estar con Fernando Acciona», siendo el verbo nuevamente muy propio de Koldo. El 30 de agosto, García informa a su entonces esposa (con quien hoy está separado) que le entregaría «lo de Santi», refiriéndose a Cerdán.
Patricia Uriz responde que se encuentra «en Mendilorri», un barrio de Pamplona cercano a Erripagaña, donde Servinabar logró adjudicarse un par de promociones de vivienda social pública. Al día siguiente, desde un cajero de Mendilorri se abonan 600 euros en la cuenta de BBVA abierta en Donetzebe por Santos Cerdán y su esposa, Francisca Muñoz, cubriendo la cuota del renting que se cobra pocos días después, el 4 de septiembre de 2017.
Además, los agentes no consiguen rastrear la fuente del dinero que manejan Uriz y Koldo para pagar el coche a Santos y su esposa. Su conclusión es clara: se trata de un pago de Acciona a través de su ejecutivo Fernando Merino, a cambio de los contratos públicos obtenidos junto a Servinabar.

