Y todo y todas las demás integrantes del gabinete peñista, los mismo: colaboradores, amigos, admiradores y hasta parientes del ex presidente defraudador Carlos Salinas de Gortari, como el caso de la nueva secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, su sobrina.
¿Entonces por qué nos vienen con el cuento de la alternancia?
Y peor aún ¿por qué le vienen al pueblo mexicano con piel de oveja asegurando que en sus manos –es decir, en su garras de lobo-, está el “cambio verdadero”, cuando por cambio verdadero tan sólo entienden la rotación de nombres y proyectos de gestión cuando, en esencia, ofrecen lo mismo a quienes votan por ellos esperanzados en sus vanos discursos?
Y luego salen a las calles a la teatralidad de la protesta social, culpando al usurpador a tres kilómetros de distancia, cuando hasta por nombres y amigos, no hacen sino proponer un México igual de ahogado en la crisis sistémica del capitalismo?
Que no vengan en tres años con el mismo cuento. Que, ahora se confirma: No es Peña Nieto, no es López Obrador, no es Felipe Calderón, no es cualquiera y su nombre: el enemigo es la burguesía y cada cual, aún si habla de historia y cita a Benito Juárez, es lo mismo que el otro al que acusa, sin distinción de colores.
Mientras, nosotros, abajo, seguimos dependiendo de nosotros mismos.
