El jugador madrileño es el pilar central alrededor del cual gira el estilo de juego de España. Frente a Argentina, tiene la oportunidad de cerrar la temporada más complicada de su trayectoria logrando la victoria en el Mundial.
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La espera se ha hecho larga. Los días transcurridos desde que el martes España aseguró su pase a la final hasta este domingo han parecido interminables. Ya ha llegado el momento decisivo. Es la hora de la verdad. La Copa del Mundo se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
En este tiempo ha habido oportunidad para analizar las claves que pueden inclinar la balanza para un lado u otro. El enfrentamiento entre Messi y Lamine, la batalla táctica entre Luis de la Fuente y Scaloni, la enorme intensidad de Argentina… Sin embargo, uno de los juicios más acertados es que las opciones de que la selección española se corone campeona descansan en Rodrigo Hernández.
Es la brújula y el alma que da coherencia al juego de España. Sobre él recae la responsabilidad total de que el equipo realice un buen desempeño o se vea superado. Orden en defensa, limitación de espacios, coberturas rápidas, evitar faltas cerca del área, interrumpir líneas de pase presionando al poseedor del balón, concentración… todo ello lo aporta un Balón de Oro.
Tras un desempeño discreto ante Cabo Verde – donde el resultado fue empate sin goles -, el mediocentro madrileño elevó su rendimiento frente a Arabia Saudí y, como por arte de magia, sus compañeros también lo hicieron.
4-0. La primera victoria en el Mundial dio confianza al equipo. Rodrigo fue de menos a más y ha sido en los partidos eliminatorios donde ha decidido desplegar todo su potencial.
Ante Austria, Portugal, Bélgica y Francia, Rodri ha brindado verdaderas lecciones de fútbol sobre cada campo en el que ha jugado. Apoyado por Fabián y Dani Olmo, domina el centro del campo rival con una sorprendente facilidad.
«Considero que el fútbol de los equipos se define en el centro del campo, sobre todo en el fútbol actual. Ellos cuentan con un gran mediocampo, al igual que nosotros. Por eso, será una batalla clave. No creo que sea definitivo, pero sin duda quien controle esa zona tendrá más probabilidades», ha expresado con convicción sobre el estilo de juego español en este Mundial.
Pases entre líneas de Rodri durante el Mundial.
Rodri cubrió la mayor distancia ante Francia: 12,63 kilómetros. Él, quien lideró en kilómetros recorridos, tenía la misión de frustrar el movimiento de los jugadores de Didier Deschamps, tarea que completó con firmeza.
«Realizamos un partido excepcional. Nuestra intención era que no se desplegaran con velocidad. Los bloqueamos. Fue impresionante», declaró el centrocampista del Manchester City después del encuentro. No fue un acto aislado; acumula 83,9 kilómetros recorridos en el Mundial, con un promedio de 11,97 por partido.
«Rodri es ese eje posicional que hace todo bien», explicó Luis de la Fuente. «Interpreta el juego ofensivo de forma sobresaliente: juega con pocos toques y supera líneas con facilidad asombrosa. Además, en el plano posicional aporta equilibrio y recupera numerosos balones. En defensa es pieza clave para nuestro esquema. Contar con un jugador así es una gran ventaja».
El seleccionador no exagera. Rodrigo promedia 4,9 recuperaciones por partido y ha completado 655 pases en el torneo celebrado en Estados Unidos, México y Canadá. Cerca del 23% de estos pases llegaron en el último tercio del campo.
Toques de balón de Rodri ante Francia.
Los 655 pases completados por Rodri representan la cifra más alta registrada por un jugador en una sola Copa del Mundo. Aunque esta cifra se ve beneficiada por haber disputado más partidos que otros participantes en torneos previos, su promedio de 94,0 pases efectivos por cada 90 minutos es el más alto entre jugadores con al menos 400 minutos en un Mundial.
Para contextualizar, Xavi Hernández apenas promedió 84,3 pases por cada 90 minutos en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.
«Está realizando un Mundial sobresaliente. Es increíble verlo dominar todas las facetas del juego, tanto ofensivas como defensivas», ha enfatizado De la Fuente.
La precisión que aporta entre líneas facilita a España transformar la defensa en ataque rápidamente, y esta habilidad resulta aún más valiosa gracias a la fluidez y dinamismo del equipo en la zona ofensiva, derivados de su flexibilidad posicional.
No obstante, el reconocimiento hacia Rodri no fue igual desde el inicio del Mundial. De hecho, el propio seleccionador expresó su sorpresa ante las dudas sobre la influencia de Rodrigo en el equipo.
«Me sorprende que se dude sobre el mejor jugador del mundo. ¿Se atreverían a decir lo mismo de otros futbolistas considerados los mejores? No. Pero como son españoles, parece que a los nuestros se les puede cuestionar», manifestó con frustración.
El progreso de España en el Mundial ha ido de la mano con la mejora de su mediocentro, así como con los ajustes tácticos de Luis de la Fuente. ‘La Roja’ inició el torneo con un centro del campo formado por Rodri, Fabián Ruiz y Pedri, pero esa fórmula no funcionó bien.
Tampoco convenció la opción de retrasar a Pedri para compartir la creación con Rodri, ya que ambos competían por el mismo espacio y protagonismo. Además, Dani Olmo había demostrado ser esencial en la mediapunta.
El triángulo de oro
Entonces, el técnico riojano aplicó una fórmula ya conocida, recuperando el esquema que llevó a España a ganar la Eurocopa de Alemania 2024: Rodri como líder del centro del campo, Fabián Ruiz acompañando en la construcción y Dani Olmo adelantado para conectar con el ataque.
«Fue un partido muy exigente. Necesitábamos el apoyo de todos, tanto de Fabián Ruiz como de Dani Olmo, quienes estuvieron excepcionales respaldándome en el centro del campo ante un equipo físicamente potente», explicó uno de los integrantes de este ‘triángulo de oro’.
Con esta estructura, España no sólo recuperó la identidad que la había llevado a dominar Europa, sino que fue un paso más allá. La selección neutralizó a Francia y limitó al máximo la influencia de Kylian Mbappé. «Cuestionar a Rodrigo me parecía una ofensa a la inteligencia», reiteró De la Fuente.
Duelos de Rodri contra Francia.
Sergio Busquets, el jugador al que Rodri estaba destinado a reemplazar, comparte esta opinión. «Siempre se intuyó que tenía mucho potencial. Lo demostró en el Villarreal, Atlético y Manchester City. Tuvo la fortuna de trabajar con grandes entrenadores y la inteligencia para aprender de todos ellos. Hoy es el mejor mediocentro del mundo en su posición», afirmó el campeón mundial de Sudáfrica 2010.
Rodri dejó hace tiempo de ser simplemente el sucesor de Busquets. Su camino fue más arduo, superando dos temporadas difíciles marcadas por una grave lesión en el ligamento de la rodilla derecha antes de reencontrar su mejor versión.
Ahora, con la camiseta de España, domina nuevamente los partidos desde el centro del campo. Justamente en el escenario que le faltaba conquistar: el Mundial, el último gran objetivo pendiente en un palmarés que ya incluye la Champions, la Eurocopa y el Balón de Oro.

