De la Fuente y Scaloni: profesor destacado y alumno exitoso que se enfrentan en la final del Mundial tras nueve años

Luis de la Fuente y Lionel Scaloni se abrazan en el acto previo a la final del Mundial. Los entrenadores de los finalistas coincidieron en las aulas de Las Rozas en 2017 y se verán nuevamente este domingo en el escenario más importante.

Más información: Cómo hemos cambiado: el cara a cara de los héroes de España en 2010 y los que buscan hacer historia en el Mundial 2026

El césped del MetLife Stadium en Nueva Jersey acogerá este domingo la final de la Copa del Mundo 2026. En el terreno de juego, España, campeona europea, y Argentina, actual campeona continental y mundial, lucharán por la gloria total en un enfrentamiento sin precedentes.

No obstante, la historia más profunda de este decisivo encuentro se desarrolla en los bancos técnicos. Luis de la Fuente y Lionel Scaloni protagonizan un reencuentro que comenzó casi una década atrás en un entorno formativo.

Esta es la historia de un instructor táctico y su discípulo, quienes ahora compiten por la máxima corona del fútbol.

Todo se sitúa en 2017, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) organizaba un curso para la licencia UEFA Pro dirigido a exfutbolistas de élite.

En este riguroso programa, Luis de la Fuente impartía la materia de táctica y sistemas tácticos, con el respaldo del entonces exseleccionador femenino Jorge Vilda en aspectos técnicos.

Entre destacados inscritos como Fernando Redondo, Andoni Iraola o Javier Saviola, se graduó uno con un rendimiento notable, ubicado entre los cinco mejores de su generación: Lionel Scaloni.

Scaloni no se limitaba a estar presente pasivamente. Quienes asistieron a esas clases destacan que el argentino mostraba una clara vocación y que prefería siempre ocupar las primeras filas, deseoso de absorber cada concepto.

Fotografía de 2017 en la que Lionel Scaloni saluda al entonces presidente de la RFEF Angel Villar y a Ginés Meléndez, director de la Escuela Nacional de Entrenadores.

Imagen de 2017 en la que Lionel Scaloni saluda al entonces presidente de la RFEF Angel Villar y a Ginés Meléndez, director de la Escuela Nacional de Entrenadores. EFE/Cedida por Ginés Meléndez

De la Fuente recordó en una entrevista para The Guardian la actitud de su alumno: «Era como una escuela: los niños sentados adelante y los que estaban atrás. Leo siempre en primera fila. Hoy parece evidente que destacaba, pero realmente mostraba algo diferente. Esa inquietud, esa forma de desafiarte. ‘Esto no lo veo así’. Lo cuestionaba todo, debatía».

Esa participación proactiva marcaba su personalidad. Carlos Gurpegui, compañero en aquel curso, pronto percibió su destino: «Había tres o cuatro jugadores que tenían claro que querían ser entrenadores y que tenían un nivel destacado, y Leo era uno de ellos», señaló recientemente la leyenda del Athletic al canal oficial de FIFA.

Su competitividad también se mostraba en los partidos de fútbol-tenis durante los descansos. Pablo Orbaiz, recordando para FIFA, rememoró la intensidad del argentino. «Tenía el mismo carácter que como jugador. Se picaba, protestaba todo. Siempre gritaba fuera, dentro, en línea», contaron sus compañeros, admitiendo que esos encuentros tenían la tensión de un derbi.

En el extremo opuesto del aula estaba el profesor. De la Fuente, campeón europeo Sub17 en ese momento, se destacaba por su notable capacidad docente. Su método formativo evitaba la rigidez, favoreciendo dinámicas que implicaban a todo el grupo.

Orbaiz definió al maestro como «un gran profesional, una persona de 10, sobresaliente: alegre, cercano, amable, divertido y con sentido común».

Para el exmedio campista, el técnico se mantiene fiel a sus principios pese a sus logros y evolucionó tácticamente hacia formaciones dominadoras del balón. Gurpegui añadió que el seleccionador español simplemente se entregaba por el bienestar colectivo.

Trayectorias paralelas y amistad

Curiosamente, las carreras de estos dos estrategas muestran claros paralelismos. Ninguno alcanzó el banquillo nacional con un currículo basado en grandes clubes europeos.

Después de desempeñarse como ayudante en Sevilla y la propia albiceleste, Scaloni asumió temporalmente y convirtió esa provisionalidad en un período histórico y exitoso con múltiples títulos.

En cambio, De la Fuente construyó su reputación ascendiendo sistemáticamente durante trece años en las categorías inferiores de la Federación, hasta que sus logros aceleraron su incorporación al primer equipo a finales de 2022.

Luis de la Fuente fue profesor de Lionel Scaloni en el curso de entrenadores de la RFEF en 2017.

Luis de la Fuente fue profesor de Lionel Scaloni durante el curso de entrenadores de la RFEF en 2017. RFEF/EE

El respeto mutuo sembrado en Las Rozas sigue intacto. De la Fuente no esconde su orgullo al ver la rápida evolución de aquel alumno inquieto que cuestionaba su método.

En declaraciones nostálgicas, el español afirmó: «Lionel fue un alumno muy aplicado, con mucha actitud e interés. Tenía ese toque de alguien decidido a crecer. Haber sido su profesor es motivo de orgullo».

Scaloni muestra una devoción similar hacia su antiguo maestro. En la rueda de prensa previa a la final, elogió: «Guardo un gran recuerdo de él. Era uno de los profesores con quienes más hablaba. Yo era muy inquieto, hacía muchas preguntas y él nunca las rechazaba. Siempre fue un gran tipo para mí».

Tras la épica victoria ante Inglaterra en semifinales, el seleccionador argentino añadió: «Además de haber sido mi profesor en el curso, tenía una relación especial con él por su cercanía».

El vínculo fue tan fuerte que el alumno llegó incluso a aconsejar al maestro. El técnico sudamericano reconoció que compartieron visiones profesionales en años recientes:

«Recuerdo en Qatar, tras un foro de entrenadores cuando ya éramos campeones del mundo, tuvimos una charla agradable y discutimos temas que, creo, le han servido —no por arrogancia, sino con respeto— y que ha aplicado en su selección de manera brillante».

Ahora, sin apuntes ni análisis formales, estas dos mentes brillantes medirán su ingenio bajo las impresionantes luces neoyorquinas.

Al evaluar este partido crucial, el técnico argentino enfatizó: «El domingo intentaremos ganarle, pero con el máximo respeto, no solo por su juego, sino por lo que representan. Será un partido de fútbol intenso y espero que los españoles se sientan orgullosos de que Argentina esté en una final, por toda la felicidad que Messi les ha brindado».

Solo uno logrará la corona mundial, pero la victoria llevará consigo la huella imborrable de aquellas lecciones que unieron a España y Argentina en 2017.

Scroll al inicio