Inglaterra consigue un triunfo inesperado contra Francia en un encuentro poco deseado que acabó siendo vibrante

Saka celebra su hat-trick ante Francia. Los dirigidos por Tuchel se fueron 0-4 al descanso, aunque en la segunda mitad los galos reaccionaron y se colocaron 3-4 tras el doblete de Mbappé.

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Diez goles en un encuentro donde solo estaba en juego el tercer y cuarto puesto del Mundial. Algo simbólico que, inicialmente, no captó el interés ni de ingleses ni de franceses, pero que terminó brindando un espectáculo notable [Relato y estadísticas del encuentro: Francia 4-6 Inglaterra].

No refleja bien a ninguno de los dos equipos que el resultado de un partido de fútbol fuera más propio de un encuentro de tenis. Ni Inglaterra ni Francia terminan satisfechos en Estados Unidos. La meta era disputar la final y ahora parten con las manos vacías.

Estaban equivocados quienes pensaban que el partido por el tercer y cuarto puesto del Mundial carece de importancia. Sirve, por ejemplo, para cerrar definitivamente el ciclo de la Francia de Didier Deschamps, un equipo diseñado para dominar el fútbol global y que se despide con solo dos títulos de siete posibles.

Además, sirve para que Kylian Mbappé incremente su legado en cifras: no levantó el trofeo, pero sí consolidó su posición en la élite mundial al convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales.

Todo esto sucedió en un duelo sin las tensiones habituales que suelen limitar la expresión en partidos de alto nivel. Contra todo pronóstico, resultó ser mucho más entretenido de lo que sus protagonistas esperaban.

0-4 a los 46 minutos

Inglaterra dominó a Francia en una primera mitad que puso al descubierto el gran desgaste emocional de los franceses tras caer ante España.

El 0-4 al descanso se convirtió en uno de los resultados más dolorosos para Francia en su historia de Copas del Mundo. No obstante, la reacción de los de Deschamps, encabezada por Mbappé, convirtió la segunda parte en un intercambio acelerado y lleno de significado histórico.

Inglaterra, también afectada por su eliminación frente a Argentina, salió al campo con la intención de cerrar el torneo con una victoria, pese a que Tuchel optó por reservar a Kane y Bellingham en el inicio del partido.

Declan Rice abrió el marcador con un tanto sublime tras una larga conducción y luego asistió a Konsa en un saque de esquina. Francia se mostró descompuesta y Bukayo Saka capitalizó la confusión para castigar a la defensa gala marcando dos goles que anticipaban una goleada histórica.

Sin embargo, el partido que inicialmente nadie deseaba disputarse se transformó en un escenario ideal para batir récords. Mbappé anotó un doblete con el que llegó a 22 goles en Mundiales, superando a Messi como el máximo goleador en la historia del torneo.

Este era el objetivo que se había propuesto tras quedar eliminado en semifinales y logró alcanzarlo. Michael Olise también dejó su marca con dos asistencias que elevaron su total a siete, superando las seis de Pelé en el Mundial de 1970.

Impulsada por su propio impulso estadístico, Francia llegó a rozar la remontada en un duelo carente de orden, convertido en un espectáculo de ataque y contraataque donde los números continuaban haciendo historia.

No obstante, Saka acabó con cualquier posibilidad al anotar su hat-trick desde el punto penal. El cierre lo brindó Bellingham con un gol memorable que selló la victoria inglesa. Inglaterra se llevó el premio de consolación del tercer puesto; Mbappé, un récord que permanecerá.

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