Las claves
Un grupo internacional de arqueólogos está excavando en la Plaza de la Vera Cruz de Huelva, con el objetivo de encontrar pruebas que confirmen que la ciudad es la más antigua del mundo occidental.
Esta excavación, liderada por especialistas de universidades de Bélgica, Madrid, Sevilla y Huelva, recibe financiación de la Universidad de Gante y cuenta con la participación de alrededor de veinte arqueólogos.
Las investigaciones se enfocan en capas bajo la superficie, donde se espera descubrir vestigios de la época protohistórica, tras haber identificado previamente estructuras modernas.
El proyecto tiene el potencial de modificar el conocimiento existente sobre los orígenes urbanos en Europa occidental y pretende destacar el valor histórico subterráneo de Huelva.
Especialistas de la Universidad de Gante (Bélgica), la Autónoma de Madrid, Sevilla y la Universidad de Huelva han colaborado para llevar a cabo una excavación arqueológica que puede resultar clave para que la ciudad onubense continúe construyendo su historia.
Unidos, este conjunto de ‘Indiana Jones’ españoles y belgas busca probar que Huelva es la ciudad más antigua de Occidente durante la época prerromana.
Los directores de la excavación son el profesor Roald Docter, de la Universidad de Gante, y Alfredo Mederos, de la Universidad Autónoma de Madrid, mientras que la financiación del estudio arqueológico proviene principalmente de la universidad belga.
En total, cerca de veinte arqueólogos realizan trabajos diarios en esta excavación situada en la Plaza de la Vera Cruz, en pleno centro de Huelva, un lugar que está captando gran atención por su importancia histórica.
En intervenciones previas, realizadas en distintos puntos del entorno, se hallaron restos arqueológicos datados entre los siglos IV a. C. y IX. Entre ellos se encuentra un santuario fenicio, lo que sugiere que la zona objeto de estudio podría reflejar una evolución completa de la protohistoria de la ciudad.
Hasta este enclave, conocido como la Plaza de la Arqueología, se desplazó EL ESPAÑOL para entrevistar a los principales responsables del proyecto, quienes expresaron satisfacción con los progresos iniciales.
Antes de iniciar las excavaciones, Roald manifestó su expectativa de que «se descubriera la fase más antigua de Huelva» en esta plaza, mientras que Mederos adoptó una postura más cautelosa, considerando que los hallazgos «deberían ser relevantes».
En cualquier caso, esta investigación transforma a Huelva en un laboratorio arqueológico significativo y podría modificar el entendimiento actual sobre los inicios de la civilización urbana en Europa occidental.
Por ello, el equipo debe realizar un trabajo científico detallado, ya que aún se desconoce el estado de conservación de los posibles hallazgos.
Arqueólogos onubenses e internacionales
Está previsto que este grupo de alrededor de veinte especialistas trabaje, aunque en turnos rotativos, durante las primeras cuatro a cinco semanas de excavaciones, según indicó el profesor de arqueología y director del proyecto a este medio.
Entre los miembros del equipo figura Diego González Batanero, originario de Huelva y conocido en la arqueología local tras recibir el premio al Onubense del año en 2018 por su compromiso con la protección del patrimonio histórico de la ciudad.
Diego, que dirige la empresa de excavaciones Grupo Ánfora, ya ha colaborado con Mederos en anteriores proyectos, todos enfocados en desvelar la historia oculta de la ciudad.
La provincia posee valiosos restos arqueológicos, muchos aún por descubrir. Un ejemplo destacado de asentamiento romano es Arucci, la antigua ciudad romana de Aroche.
Fundada en tiempos de Augusto, Arucci llegó a ser un importante centro urbano en el extremo occidental de la provincia romana de la Baetica.
Las recientes excavaciones han sacado a la luz calles, viviendas, edificios públicos y restos que permiten reconstruir la vida en una ciudad romana hace más de dos milenios.
La prospección geofísica previa hace ocho años
La actual campaña arqueológica en pleno centro de Huelva es resultado de un minucioso trabajo previo de prospección geofísica, con un proyecto iniciado en 2018, para el cual se requirió esperar ocho años.
Aunque las universidades españolas no aportaron financiación económica, sí proporcionaron personal académico y colaboración docente en arqueología.
Justo hace un año, un estudio con georradar detectó agrupaciones de estructuras en el subsuelo de la plaza, que se extendían hacia calles cercanas, como Puerto y La Concepción, todas vinculadas al período protohistórico.
El objetivo final va más allá de la investigación. Según la alcaldesa Pilar Miranda, con este trabajo —para el cual el Ayuntamiento de Huelva ha concedido los permisos correspondientes— se intenta demostrar que la capital onubense es «la ciudad más antigua de Occidente«.
El Consistorio reafirma su apoyo a este proyecto, así como a cualquier iniciativa que garantice la preservación de los restos arqueológicos y ayude a descubrir la historia local.
Iniciado en 2017 bajo un anterior gobierno municipal, este proyecto forma parte de una estrategia de conservación que incluye la protección de los cabezos, la valorización del Cabezo de San Pedro y la creación del futuro parque arqueológico del Cabezo de La Joya.
Actualmente, los expertos concentran sus labores en la zona central del espacio público, especialmente en las áreas ajardinadas, donde se han abierto dos grandes fosas de seis por ocho metros.
Las primeras estructuras son del siglo pasado
Como habían previsto los responsables antes de empezar, las primeras estructuras aparecidas, a escasos centímetros de la superficie, corresponden a construcciones modernas.
Se trata de restos de antiguas viviendas que ocuparon este céntrico lugar urbano durante el siglo XX.
Se espera que, a medida que avance la tercera semana de campaña, comiencen a aparecer niveles inferiores cuya datación aún es incierta, aunque se prevé que contengan restos de la época protohistórica.
Según informaron los propios arqueólogos a este medio, se anticipa localizar vestigios similares a los presentes en la zona que se perdieron tras la construcción de bloques de viviendas.
En la actualidad, los trabajos han alcanzado una profundidad de 1,5 metros mientras se aproximan a las capas históricas.
Al concluir la excavación, con finalización prevista tras las Fiestas Colombinas a comienzos de agosto, se procederá a evaluar el valor patrimonial e importancia de los hallazgos para definir una estrategia conjunta del Ayuntamiento y la Junta destinada a su valorización.
El propósito último del proyecto, que reúne a esta veintena de arqueólogos, es permitir que los habitantes de Huelva puedan conocer la historia que yace bajo sus pies y que ha permanecido oculta por siglos.

