Burgos genera controversia por la prohibición del uso de burkini en piscinas públicas tras expulsar a tres mujeres que lo vestían

Una mujer se baña con 'burkini' Las claves

El Ayuntamiento de Burgos debatirá la cuestión del uso del ‘burkini’ en las piscinas públicas tras la expulsión de tres mujeres por llevar esta prenda.

La normativa local prohíbe el baño con ropa cotidiana, equiparando esta condición al uso del ‘burkini’, aunque no se hace referencia directa a esta prenda en el reglamento.

Además, el reglamento impide el uso de trajes de neopreno o licra sin justificación médica, al igual que otras prendas que comprometan la higiene o la seguridad.

El caso ha generado incertidumbre, dado que una de las mujeres portaba un bañador especial similar al que emplean surfistas o personas con afecciones dermatológicas.

El Ayuntamiento de Burgos abrirá un debate acerca del uso del ‘burkini’, que cubre el cuerpo dejando visibles solo la cara, las manos y los pies, en las piscinas municipales.

La discusión surge tras desalojar a tres mujeres de dos piscinas públicas de verano debido a que usaban esta prenda para bañarse,

La alcaldesa, Cristina Ayala, ha anunciado que planteará el asunto en el Consejo de Instalaciones Deportivas para que los tres grupos representados –PP, PSOE y Vox– se pronuncien sobre la posible modificación del reglamento.

Actualmente, la normativa prohibe el baño con ropa de calle, lo que se ha interpretado como una prohibición al uso del ‘burkini’, aunque no se menciona explícitamente en las reglas.

Las tres mujeres fueron retiradas de las piscinas de verano por vestir esta prenda, porque la normativa de las instalaciones deportivas municipales impide el acceso o permanencia en zonas de baño con ropa o calzado de calle, recomendando el uso de zapatillas de baño y gorro.

Este reglamento no solo afecta prendas musulmanas, sino que también impide el baño con cualquier vestimenta que no sea traje de baño por motivos de higiene.

Asimismo, prohíbe el uso de trajes de neopreno o licra salvo que el usuario presente un certificado médico que justifique su necesidad, así como el uso de aletas u otros accesorios que puedan perjudicar la higiene, seguridad o el correcto funcionamiento de las piscinas.

Los empleados de las instalaciones deportivas informaron a las tres mujeres que no podían bañarse con esas prendas y les solicitaron abandonar la zona de baño.

Aunque en dos casos la situación estaba clara, en el tercero existen más interrogantes, pues la mujer llevaba un bañador especial que cubre gran parte del cuerpo, usado comúnmente por surfistas y personas con problemas cutáneos que deben protegerse de la exposición directa al sol.

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