Las claves
El PP demanda la renuncia del Gobierno tras la condena a David Sánchez, hermano del presidente, por prevaricación y nueve años de inhabilitación.
Los populares destacan que ya suman tres las sentencias en el círculo cercano a Pedro Sánchez: un exfiscal general, un exministro y, ahora, un familiar directo.
La sentencia confirma que se manipuló una plaza pública para beneficiar a David Sánchez, vulnerando los criterios de mérito y capacidad.
El PP reprocha que el presidente asista a eventos internacionales mientras se revelan nuevas condenas en su entorno y enfatiza la necesidad de asumir responsabilidades políticas.
El Partido Popular ha utilizado la condena al hermano de Pedro Sánchez por prevaricación para elevar la presión y exigir «la caída del Gobierno» debido a la responsabilidad política que, según ellos, debe asumir el presidente.
Alberto Núñez Feijóo fue quien fijó el posicionamiento inicial a través de sus redes sociales, citando una frase reiterada por Sánchez durante años: «La verdad acabará imponiéndose».
El líder del PP replicó que «aquí está» esa verdad, al detallar la «tercera condena en su entorno, tras la del exfiscal [general del Estado] y la de [José Luis] Ábalos, dictada por unanimidad en la sala de la Audiencia Nacional de Badajoz».
La condena contra el hermano de un presidente, añadió la portavoz Ester Muñoz, «provocaría la caída de cualquier gobierno en cualquier país democrático», en los pasillos del Congreso. A su juicio, el caso no se limita a la inhabilitación de David Sánchez, sino al patrón que, según los populares, se observa en el entorno del jefe del Ejecutivo.
La sentencia de la Audiencia Provincial de Badajoz impone nueve años de inhabilitación especial por un delito de prevaricación a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
El tribunal considera probado que se amañó una plaza en la Diputación de Badajoz para favorecerle, simulando un concurso legal que, en realidad, estuvo dirigido para beneficiarlo.
Los magistrados sostienen que se modificó el puesto para ajustarlo al perfil de Sánchez y que se llevó a cabo un proceso selectivo que violó los principios de mérito y capacidad.
La resolución descarta, sin embargo, el delito de tráfico de influencias, al no acreditarse una participación directa del presidente del Gobierno en la decisión administrativa.
«Primera vez en democracia»
Aunque no conlleva pena de prisión, la condena sitúa a un familiar directo del jefe del Ejecutivo en el centro de una sentencia por corrupción en la administración pública. Ese dato es la base que el PP usa para reforzar su argumento de que el entorno político y personal de Sánchez está judicialmente cercado.
En la Cámara Baja, Muñoz presentó un relato acumulativo que trasciende el caso de Badajoz.
Recordó que, según el PP, es «la primera vez en democracia» que alrededor de un presidente coinciden un fiscal general condenado por revelación de secretos contra un adversario político, un exministro y ex número dos del partido condenado por múltiples delitos, y ahora, un hermano inhabilitado por prevaricación.
«Los españoles no aceptan todo esto», afirmó Muñoz, calificando la jornada como «un día histórico».
Manifestó que la sentencia demuestra que David Sánchez «sabía que le regalarían una plaza, simuló la legalidad del proceso, sabía que no iba a desempeñar labores, que estaba cobrando sin trabajar y que después se modificó esa plaza para cumplir los requisitos».
«Las cloacas»
La dirigente del PP añadió un nuevo elemento al relato: la figura de Leire Díez, a quien describió como «una persona pagada por el PSOE, bajo las órdenes del secretario de Organización, cuya función era, entre otras cosas, intimidar a jueces involucrados en la investigación del caso del hermano de Pedro Sánchez».
Con esta referencia, el PP intenta vincular distintos procesos bajo una misma sospecha respecto al partido en el poder.
Feijóo, por su parte, destacó que «nadie debe estar por encima de la ley, sea familia de quien sea, lo cual habla bien de nuestro Estado de derecho y debería tranquilizar a toda la ciudadanía».
Sin embargo, inmediatamente utilizó ese reconocimiento hacia la Justicia para criticar al Ejecutivo, remarcando que las tres condenas mencionadas comparten un mismo elemento común: «El entorno de Sánchez».
Los populares quisieron además contrastar la imagen internacional del presidente con su situación interna.
Muñoz censuró que Sánchez se encontrase en París, participando en la celebración de la Fiesta Nacional francesa del 14 de julio, mientras se hacía pública la condena contra su hermano. «¿Qué ocurriría si condenaran hoy al hermano de Macron?», cuestionó, subrayando que es «una anomalía» que el Gobierno actúe como si no pasara nada.
En ese sentido, el PP ha renovado su petición de dimisión inmediata del presidente del Gobierno.
Génova considera que la acumulación de condenas e investigaciones abiertas en el círculo político y familiar de Sánchez excede la dimensión penal y entra plenamente en la esfera de la responsabilidad política, que, según ellos, el líder socialista «se niega a asumir».

