Ignacio Camacho, exfutbolista de 36 años, invierte en bienes raíces, renta variable, renta fija y fondos

Ignacio Camacho. El exfutbolista del Atlético de Madrid y del Málaga reconoce que la gestión económica la lleva su padre, mientras que su hermano se encarga de la parte fiscal.

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Ignacio Camacho (Zaragoza, 1990) fue uno de los mediocentros españoles más consistentes de su generación. Criado en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, debutó con el primer equipo siendo adolescente y luego consolidó su trayectoria en el Málaga y, más adelante, en el Wolfsburgo.

Con una convocatoria internacional con España, una lesión crónica en el tobillo precipitó su retiro del fútbol profesional en 2020. Desde entonces, mantiene su vinculación con el Atlético, donde actualmente ejerce como team manager del equipo filial.

En una entrevista para el podcast Los Fulanos, el exjugador comentó que siempre ha delegado las cuestiones económicas en su círculo más cercano, fundamentalmente en su padre y hermano, defendiendo una táctica de inversión prudente y centrada en preservar el capital, evitando apuestas financieras riesgosas.

«Soy alguien que piensa: cada uno a lo suyo. Yo sabía jugar al fútbol y eso hacía», resumió Camacho al explicar por qué nunca quiso gestionar sus finanzas personalmente.

De acuerdo con sus palabras, su padre ha asumido tradicionalmente la administración económica y su hermano la parte fiscal, un esquema que le permitió enfocar todos sus esfuerzos en su carrera deportiva.

Ignacio Camacho, durante su etapa en el Málaga CF.

Ignacio Camacho, durante su etapa en el Málaga CF. Captura de redes sociales.

Esa desconfianza ante las inversiones arriesgadas tiene un antecedente claro. Camacho recordó que la única ocasión en que decidió invertir por su cuenta fue al llegar al Atlético de Madrid, cuando formó parte de un pequeño club deportivo en un barrio madrileño. La experiencia resultó fallida. «Me estrellé», admitió.

Tras aquel momento, decidió dejar todas las decisiones financieras en manos familiares. «Prefiero que pierda el dinero mi padre a que lo pierda yo», expresó con humor, dejando claro que no se ha preocupado durante períodos difíciles en los mercados.

«Un año pueden ir mal los fondos, la bolsa, la renta fija o variable. Yo estoy muy tranquilo», afirmó.

Durante la charla también explicó la filosofía que su padre le inculcó desde sus primeros años como profesional. «Ya has ganado la lotería, deja de arriesgar, conserva», recordó.

Para él, un futbolista de Primera División que administre bien sus ingresos puede vivir de las rentas sin tomar riesgos innecesarios. «Lo fundamental es ganar justo para cubrir la inflación y vivir», añadió.

Respecto a la distribución de su patrimonio, Camacho reveló que cerca del 40% está en activos inmobiliarios, porcentaje que creció tras la construcción de su vivienda, mientras que el 60% restante se reparte entre renta variable, fondos de inversión y renta fija.

El exjugador también descartó tener negocios paralelos, práctica común entre deportistas de élite. Salvo aquella inversión fallida en un club deportivo, aseguró que no participa en empresas ni tiene emprendimientos propios, argumentando que la adaptación tras el retiro requiere tiempo y reflexión.

En cuanto a su etapa actual, reconoció estar aún «en búsqueda» de su futuro profesional tras dejar el fútbol.

En ese proceso resaltó el apoyo recibido del Atlético de Madrid, club donde trabaja con el filial. «Estoy satisfecho. Disfruto mucho el día a día con el vestuario, los entrenadores y los jóvenes», explicó.

Las declaraciones se dieron en un diálogo enfocado en la gestión patrimonial de deportistas de alto nivel, donde Camacho defendió un modelo basado en la prudencia financiera, la confianza en profesionales cercanos y la preservación del capital acumulado durante su carrera deportiva.

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