Las claves
La UCO señala a Juanma Serrano, exjefe de Gabinete de Pedro Sánchez, en el presunto enchufe de Leire Díez en Correos, acordado con Vicente Fernández.
Serrano, cercano a Sánchez y figura fundamental en su trayectoria política, fue relevado en Moncloa en 2018 y designado presidente de Correos, donde se investigan las irregularidades.
Leire Díez, vinculada al PSOE, ejerció en Correos entre 2021 y 2024 y supuestamente participó en la manipulación de contratos junto a Vicente Fernández.
El informe de la UCO amplía la sospecha de corrupción hasta el arranque del ‘sanchismo’, cuestionando la confianza más cercana de Pedro Sánchez.
Cuando en 2018 Pedro Sánchez asumió la Moncloa y presentó su «Gobierno bonito» —con figuras como el juez destacado Fernando Grande-Marlaska y hasta el astronauta Pedro Duque—, sorprendentemente no incluyó en su equipo a su entonces jefe de Gabinete, Juanma Serrano.
De forma inesperada, Sánchez apartó de su círculo más cercano a quien había sido su mano derecha y nombró en su lugar a Iván Redondo, un asesor que había trabajado con el presidente del PP en Extremadura, José Antonio Monago.
Esta decisión generó desconcierto y rechazo dentro del partido. Serrano no solo había sido uno de los asesores clave para la victoria de Sánchez en las primarias, sino también uno de sus primeros colaboradores de confianza.
Ahora, Serrano regresa a la actualidad al ser señalado por la UCO como un actor clave en el enchufe de Leire Díez, quedando muy cerca de ser imputado.
Según la UCO, Serrano tuvo un papel «preponderante» en la trama y acordó la incorporación de Leire Díez con otro implicado, Vicente Fernández, quien fue presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) hasta 2019.
Con este informe, la sombra de la corrupción alcanza incluso los inicios del sanchismo. Se ve comprometida una figura clave que acompañó a Sánchez antes de su intento por recuperar la secretaría general del PSOE.
Sánchez y Serrano mantienen una amistad de más de veinte años, que comenzó cuando el actual presidente era concejal en el Ayuntamiento de Madrid entre 2004 y 2009.
Durante esos años, según diversas fuentes socialistas, Sánchez conoció a Serrano y a su pareja, Isaura Leal, ambos vinculados a la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias). Este encuentro, según testimonios en el partido, fue facilitado por Antonio Hernando, entonces secretario de Política Municipal de la Ejecutiva del PSOE.
Por aquel entonces, Sánchez era un edil normal que promovía un programa para «combatir la explotación sexual», mientras que su esposa administraba saunas donde varios jóvenes ejercían la prostitución.
Desde entonces, ambos consolidaron una alianza firme. Serrano e Isaura Leal fueron de los primeros en conocer las intenciones de Sánchez cuando en 2014 decidió postularse como secretario general del partido frente a Eduardo Madina.
Mientras otros intentaban frenarlo, ellos le brindaron apoyo. También permanecieron a su lado en 2016, luego de la destitución de Sánchez en un polémico Comité Federal marcado por acusaciones de «fraude».
Tras un tiempo de reflexión, Sánchez regresó para recuperar la Secretaría General del PSOE viajando por todas las agrupaciones de España en un coche Peugeot —en realidad, un Mercedes propiedad de Serrano—. Sus tres pilares de confianza eran: José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Juanma Serrano. Uno condenado, otro imputado, y Serrano en espera de su situación judicial.
Después de vencer a Susana Díaz, Sánchez recompensó a este trío: Ábalos como secretario de Organización, Cerdán como adjunto, y Serrano como jefe de Gabinete.
Así permaneció hasta su llegada a la Moncloa, cuando a Ábalos lo ascendió a número tres del PSOE y ministro de Transportes con gran poder. En ese momento anunció a Serrano que su nuevo jefe de Gabinete sería Redondo.
Tras la desconcertante exclusión de Moncloa, a Serrano se le ofreció elegir su destino. Escogió ser presidente de Correos, cargo con un salario bruto de 207.000 euros anuales. Ocupó esta posición hasta su cese en 2023.
Su administración en Correos no estuvo exenta de controversias. En solo un año, la empresa pasó de obtener casi 15 millones de euros de beneficio en 2019 a registrar pérdidas de 264 millones en 2020.
Aunque inicialmente se atribuían estas pérdidas al impacto del coronavirus, en 2022 la compañía aún arrastraba pérdidas por 217 millones de euros.
A pesar de este deterioro financiero, Sánchez mantuvo a Serrano en el cargo hasta 2023, paralelamente fortaleciendo la influencia política de su esposa dentro del aparato del PSOE.
Isaura Leal fue nombrada presidenta de la gestora del PSOE en Madrid en 2021 y, tras la victoria de Juan Lobato, ascendió a presidenta honorífica de la federación madrileña.
En el PSOE madrileño destacan que posee un «buen perfil de presidenta» debido a que «es respetada por un amplio espectro» y, sobre todo, porque «tiene acceso» directo a Pedro Sánchez.
Luego de la renuncia reciente de Lobato, Leal fue nuevamente designada presidenta de la gestora hasta la llegada definitiva de Óscar López.
Esta cercanía con el presidente también facilitó su promoción institucional en el Congreso de los Diputados, donde el PSOE la propuso para la Mesa, logrando el puesto de secretaria segunda.
Esta relación e interacción mutua permanecieron intactas pese a la salida de Serrano de la primera línea en Moncloa.
De hecho, tras la partida de Iván Redondo del Gobierno, quien asumió como adjunto en la jefatura de gabinete fue el propio Antonio Hernando, el veterano vínculo entre Sánchez y Serrano.
Hernando también promovió un encuentro entre Gaspar Zarrías y Leire Díez, aunque testigos presenciales aseguran que, finalmente, el histórico socialista andaluz no asistió a la reunión.
Leire Díez figuró en la nómina de Correos durante los años 2021 a 2024 bajo la dirección de Serrano: primero como responsable del área de Administración Local y luego como directora de Relaciones Institucionales y Filatelia.
Tras salir de la empresa, se incorporó concretamente a la consultora de Zarrías.
Actualmente, la UCO involucra a Juanma Serrano en el enchufe de la fontanera del PSOE en Correos.
Este ingreso fue el que posibilitó a Leire Díez intervenir en el amaño de contratos y el cobro de comisiones junto al expresidente de la SEPI, Vicente Fernández.
La cuestión que domina el escenario político es cómo pudo Sánchez ignorar las cloacas si la persona que contrató a Leire Díez y colaboró estrechamente con ella fue su amigo y hombre de máxima confianza en el partido.

